El Gobierno ajusta su estrategia ante el debate por las PASO
El debate por la continuidad de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) comenzó a influir de lleno en la estrategia política del Gobierno nacional, que busca resolver la reforma electoral antes de que se aceleren las negociaciones para conformar alianzas de cara a los comicios presidenciales de 2027. En la Casa Rosada consideran que una definición rápida sobre el sistema electoral será determinante para ordenar el calendario político y facilitar los acuerdos con gobernadores y fuerzas aliadas.
La prioridad del oficialismo es conseguir los consensos necesarios en el Congreso para suspender o eliminar las PASO durante el segundo semestre. Sin embargo, el Ejecutivo todavía enfrenta dificultades para reunir los votos necesarios, especialmente en el Senado, donde varios bloques mantienen reparos sobre la iniciativa. Esa incertidumbre condiciona las conversaciones con los mandatarios provinciales, que reclaman certezas para comenzar a diseñar sus estrategias electorales.
El apuro del Gobierno también responde al calendario electoral. La mayoría de las provincias tiene previsto desdoblar sus elecciones, lo que obliga a cerrar alianzas y definir candidaturas con varios meses de anticipación. En ese contexto, la Casa Rosada pretende que la reforma quede resuelta antes de septiembre para evitar que la discusión se traslade al año electoral y complique la planificación política tanto del oficialismo como de sus potenciales socios.
En paralelo, las negociaciones con gobernadores dialoguistas se volvieron una pieza central de la estrategia oficial. El Gobierno intenta vincular el respaldo a la reforma electoral con la construcción de futuros acuerdos políticos, convencido de que una mayor coordinación con los mandatarios provinciales será clave para fortalecer el proyecto reeleccionista de Javier Milei. No obstante, varios de esos dirigentes mantienen reservas sobre algunos puntos de la iniciativa y prefieren avanzar con cautela antes de comprometer su apoyo.
Dentro del oficialismo también existe consenso en que la discusión sobre las PASO trasciende el aspecto técnico del sistema electoral. En la práctica, la definición impactará sobre la forma en que se conformarán las alianzas, la competencia entre los distintos espacios y el margen de negociación de cada fuerza política. Por ese motivo, el proyecto se convirtió en una de las principales apuestas legislativas del Gobierno para lo que resta del año.
Mientras continúan las conversaciones parlamentarias, la Casa Rosada busca acelerar los tiempos para evitar que la falta de definiciones termine debilitando su capacidad de negociación. Con el cierre de alianzas cada vez más cerca y el calendario electoral avanzando, el oficialismo entiende que resolver el futuro de las PASO será un paso decisivo para encarar la construcción política con la que aspira a sostener y ampliar su base de apoyo rumbo a las elecciones de 2027.