Bergoglio: "La Iglesia fue, es y será perseguida"
En el centro de las tensiones entre la Iglesia y el gobierno, el arzopispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio inauguró anoche un plenario de obispos que tratarán la cuestión educativa con palabras y destinatario inequívocos: "La Iglesia fue, es y será perseguida", dijo el purpurado.
En simultáneo, el prersidente Néstor Kirchner poco menos que acusó a la cúpula del clero local de "no poner a veces la otra mejilla como yo estoy dispuesto a hacerlo".
Bergoglio agregó que "los métodos (de la persecución) fueron y son los mismos: la desinformación, la difamación, la calumnia... para convencer, poner en marcha y, como toda obra del demonio, hacer que la persecución crezca, se contagie y se justifique, parezca razonable y no precisamente persecución".
El cardenal primado no dudó al decir que "el testimonio de la fidelidad (al Evangelio) molesta al mundo, lo enfurece y le rechinan los dientes, mata y destruye, como le sucedió a Esteban (el primer discípulo mártir)".
"La persecución a veces es frontal y directa, otras veces hay que saberla reconocer en medio de las envolturas culturosas con que se presenta en cada época, escondida en la mundana racionalidad de un cierto autodefinido sentido común de normalidad y civilidad", sustuvo el purpurado.
"Será perseguida no precisamente en sus hijos mediocres que pactan con el mundo, sino por los que optan por tener los ojos fijos en Jesús y seguir sus pasos cualquiera sea el precio", dijo también Bergoglio sin perder la calma.
Y advirtió que "la tentación para la Iglesia fue y será siempre la misma: eludir la cruz, negociar la verdad, atenuar la fuerza redentora de la Cruz de Cristo para evitar la persecución".