Publicado: 18/11/2007 UTC General Por: Redacción NU

La pornoactriz ultimó detalles con Tinelli para el año próximo

Ilona Staller, más conocida por su nombre de guerra, la Cicciolina, que participa en esta ciudad del Primer Festival de Cine Erótico (FICEBA), sufrió heridas leves en el auto que la llevaba hasta el galpón de Costa Salguero donde tiene lugar el encuentro. Pero antes, se hizo tiempo y negoció -para el próximo año- con el propio Marcelo Tinelli su participación en "Bailando por un sueño".
La pornoactriz ultimó detalles con Tinelli para el año próximo
Redacción NU
Redacción NU

La pornostar ítalohúngara Ilona Staller, Cicciolina, hizo todo y más: diputada por el Partido Radical, filmó cientos de películas con hombres, mujeres y animales, desde anguilas y burros y en su época de gloria, cuando aguantaba una doble penetración anal sin decir agua va, hasta pudo con el enorme John Holmes, cuyo miembro alcanzaba los 28 centímetros.

Cierto: algo le faltaba, y esta vez no perdió oportunidad de cerrar (el negocio). El año próximo, a los 57 años, será una de las estrellas que Marcelo Tinelli mostrará en el tinglado de "Bailando por un sueño".

Pero no se lo llevó gratis. Ayer hacia la tarde noche, el auto que la llevaba hasta el centro de exposiciones de Costa Salguero, donde tiene lugar el Primer Festival de Cine Erótico (FICEBA) chocó contra otra unidad y la estrella sufrió heridas leves, que obligaron a hospitalizarla.

Sucedió en Balvanera (diría Borges), otrora tierra de malevos y cuchilleros, hoy barrio poblado de travestis y especies varias. La blonda, aplaudida, saludada y vivada, fue asistida primero en el hospital Fernández y luego en la clínica Mater, en Palermo.

La Cicciolina, dolorida y todo, cumplió y llegó, tarde, pero llegó a Costa Salguero, donde el rumor que se expandió era que había sido objeto de un ataque de cristianos de pro, algo indignados por su presencia en la patria.

Pero no se trataba de eso (hasta donde pudo saberse), y por la noche, si bien no hizo gala de sus habilidades, que ya son leyenda, ofició de presentadora, atendió a los medios y repartió besos, siempre cuidada por un par de patovicas que podrían conseguir trabajo fácilmente en el país, mientras la pornostar se dedica a bailar y a soñar.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU