La pornoactriz ultimó detalles con Tinelli para el año próximo
La pornostar ítalohúngara Ilona Staller, Cicciolina, hizo todo y más: diputada por el Partido Radical, filmó cientos de películas con hombres, mujeres y animales, desde anguilas y burros y en su época de gloria, cuando aguantaba una doble penetración anal sin decir agua va, hasta pudo con el enorme John Holmes, cuyo miembro alcanzaba los 28 centímetros.
Cierto: algo le faltaba, y esta vez no perdió oportunidad de cerrar (el negocio). El año próximo, a los 57 años, será una de las estrellas que Marcelo Tinelli mostrará en el tinglado de "Bailando por un sueño".
Pero no se lo llevó gratis. Ayer hacia la tarde noche, el auto que la llevaba hasta el centro de exposiciones de Costa Salguero, donde tiene lugar el Primer Festival de Cine Erótico (FICEBA) chocó contra otra unidad y la estrella sufrió heridas leves, que obligaron a hospitalizarla.
Sucedió en Balvanera (diría Borges), otrora tierra de malevos y cuchilleros, hoy barrio poblado de travestis y especies varias. La blonda, aplaudida, saludada y vivada, fue asistida primero en el hospital Fernández y luego en la clínica Mater, en Palermo.
La Cicciolina, dolorida y todo, cumplió y llegó, tarde, pero llegó a Costa Salguero, donde el rumor que se expandió era que había sido objeto de un ataque de cristianos de pro, algo indignados por su presencia en la patria.
Pero no se trataba de eso (hasta donde pudo saberse), y por la noche, si bien no hizo gala de sus habilidades, que ya son leyenda, ofició de presentadora, atendió a los medios y repartió besos, siempre cuidada por un par de patovicas que podrían conseguir trabajo fácilmente en el país, mientras la pornostar se dedica a bailar y a soñar.