Violento robo en las oficinas de Diego Santilli
El viernes último, a las 19:00, dos ladrones armados ingresaron en las oficinas privadas de Diego Santilli, donde funciona la Fundación CANI, en Venezuela al 600, que preside la esposa del ministro de Espacio Público y Medio Ambiente, la periodista Nancy Pazos, amenazaron a cinco colaboradores de ambos -dos hombres y tres mujeres- que se encontraban en el lugar y les exigieron que los llevaran a "la oficina principal", de la que se llevaron sólo la CPU de la computadora del funcionario y nada más que eso.
Voceros del Ministerio relataron a Noticias Urbanas que los ladrones eran dos, ambos armados con pistolas y que hicieron gala de un gran profesionalismo y de cierta violencia. Por ejemplo, uno de ellos preguntó quién era el jefe a los empleados que se encontraban en el lugar y, al contestarle uno de ellos que él lo era, le gatilló en el vacío la pistola y le aclaró que incluso él debía obedecerle, porque si no le iba a disparar.
Las oficinas de la Fundación CANI están ubicadas en un edificio antiguo que se encuentra en buen estado, a las que se puede acceder sólo si se pulsa un portero eléctrico que cuenta con un visor. Los damnificados no saben de qué manera, pero los cacos obviaron la medida de seguridad y lograron abrir la puerta de alguna manera que ignoran.
Según los voceros del ministro, "lo que había en la computadora no es público, pero Diego Santilli no tiene nada que ocultar". En el momento de retirarse, los delincuentes volvieron sobre sus pasos y encararon a sus víctimas con una pregunta inquietante: "¿dónde está la plata". Cuando se les preguntó qué plata querían, contestaron: "la de la caja chica". Los asustados empleados -al que fue gatillado aún le dolía la cabeza en la tarde del sábado- le contestaron que en el lugar no se guardaba dinero. El ladrón solucionó el problema rápidamente, robándoles su dinero a los presentes. Se llevó unos 700 pesos y los celulares de todos.
Lo único que dejó sorprendidos a los perjudicados por el hecho fue la ausencia casi absoluta de codicia por parte de los dos hombres -uno de ellos, cuarentón y el otro de unos 25 años- que recordaron el dinero en el momento en que regresaban a la seguridad del anonimato y primero lo solicitaron y luego se lo llevaron casi con displiscencia. Las víctimas sospechan -aunque no llegaron a verlo- que había un tercer hombre afuera, que oficiaba de campana. Tras conseguir su magro botín, los ladrones se esfumaron con la misma rapidez con la que habían llegado.
La Fundación CANI, que preside Nancy Pazos, la esposa del ministro porteño, fue creada por ellos tras la enfermedad de uno de sus hijos, que sufrió el Síndrome Urémico Hemolítico, una dolencia que afecta a unos 400 chicos al año, que proviene de la ingestión de carnes mal cocidas o que han sufrido la interrupción de la cadena de frío. No existe una cura específica y para evitarla es necesario lavar los alimentos, sostener la cadena de frío y lavar también las verduras, de las que se sospecha que también tienen ingerencia en el desenlace de la enfermedad.
Acompañan a la periodista en su Consejo Científico, prestigiosos especialistas en prevención del Síndrome Urémico Hemolítico, como la médica Marta Rivas y los doctores Ramón Exeni y Horacio Repetto.