Cierre multitudinario con Fito Páez
Los festejos del Bicentenario Nacional terminaron con un show de Fito Páez ante más de un millón de personas en la Avenida 9 de julio donde se montó el escenario principal durante todos los festejos.
El recital del rosarino comenzó a las 24 con tres horas de retraso como consecuencia del desfile del bicentenario, y para ese entonces la gente ya chiflaba de impaciencia. Fito Páez tocó 15 temas de toda su discografía y llevó a la masa presente a distintos momentos. Emoción con ?Brillante sobre mic? y ?Tumbas de la gloria?, hasta la euforia de ?Ciudad de los pobres corazones? o de su gran hit ?Mariposa tecnickolor?, tema con el que cerró el show. Otro momento de alto voltaje fue cuando subió como invitado Pablo Milanés a cantar ?Yo vengo a ofrecer mi corazón?.
Sin embargo, el momento más emotivo de la noche fue cuando, tras el recital de Páez, se subieron al escenario todos los artistas que participaron este martes de los festejos para entonar el himno nacional argentino junto a la multitud que siguió inamovible el cierre de las celebraciones por el Bicentenario nacional.
Antes del recital de Fito Páez la gente disfrutó el desfile del Bicentenario, acto principal de todos los festejos. Fue una imponente puesta en escena donde 19 carrozas representaron los momentos más importantes y representativos de la historia Argentina en estos 200 años.
Familias, grandes, chicos, y argentinos de todas las clases sociales miraron entusiasmados la marcha de los carruajes que fueron desde Plaza de Mayo por Diagonal Norte hasta el Obelisco, y desde allí, por Avenida 9 de Julio hasta Belgrano.
De todas las carrozas se destacaron la que representó la llegada de los inmigrantes al país, que contó con un inmenso barco de cuarenta metros de largo; la de la industria nacional, que tenía un Siam Ditela en movimiento; la de la vuelta a la democracia con murgas tocando en vivo; y la carroza que representó el presente y el futuro argentino con un gran globo que contenía en su interior maestros, alumnos, satélites y muchas cosas representativas más.
También tuvieron su lugar las madres de plaza de mayo, los soldados de Malvinas, el peronismo, el tango, la dictadura, y la época precolombina.
La gran cantidad de gente llevó a que el desfile sea muy lento. Los carruajes buscaron espacio entre la gente, pero fue algo imposible. Las carrozas fueron a paso de hombre y todo se retrazó muchísimo, y por eso la gente que esperaba a Fito Páez demostró su descontento con silbatinas o cánticos típicos del folklore argentino.
Más allá de esto, a las dos de la madrugada los festejos del Bicentenario cerraron de la mejor manera, con miles y miles de argentinos entonando el himno nacional, y sin un solo incidente.