Alberto Fernández presentó ProPaís
El jefe de Gabinete de la Nación, Alberto Fernández, lanzó el centro de profesionales kirchneristas ProPaís, este miércoles a las 20, en el teatro ND Ateneo. En el acto, el hombre del Presidente en el distrito dijo que el “que se vayan todos” escondía una la lógica perversa de no involucrarse y que “en la nueva etapa que se inicia hacen falta jóvenes que se hagan cargo de la política”. Como contrapartida, el presidente de ProPaís, Gabriel Enríquez, lo propuso como próximo jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El funcionario nacional llegó al teatro pasadas las 19:40, acompañado por su “amigo” el legislador Claudio Ferreño, que lo pasó a buscar por la Casa Rosada luego de encabezar un acto del barrio de Coghlan en la Legislatura. Distendido, Alberto Fernández saludó a militantes en la puerta y espero con cara impávida los largos discursos de sus antecesores. También escucharon el dueño de casa, el secretario de Medios, Enrique “Pepe” Albistur; el secretario de Descentralización, Héctor Capacciolli; la asesora del Ministerio de Educación Mara Brawer; el ex dirigente belicista Jorge Srur; y la legisladora Mónica Bianchi.
Sin el secretario porteño de Producción, Eduardo Epszteyn, que a esa altura ya se había ido a ver al pianista Daniel Barenboim en el Teatro Colón, empezó su discurso Gabriel Enríquez. “Es objetivo de ProPaís -dijo- orientar y capacitar a una nueva generación de dirigentes para que en dos años tengamos un jefe de Gobierno consustanciado con el proyecto kirchnerista, como estoy seguro que Alberto Fernández así lo va a hacer”. La respuesta fue la esperada, la ovación. Luego, aseguró: “El papel de los profesionales, no es el papel del pasaje de avión que hay que abordar para desarrollarse en otro país, el papel de los profesionales es hacer de nuestra patria un mejor lugar para vivir”.
“¿Qué intelectuales y qué profesionales buscamos?”, se preguntó el vicepresidente segundo de la Legislatura, Francisco “Pancho” Talento. “Nos interesan aquellos que toman partido, que no son neutros, que no hacen simplemente del trabajo intelectual una mercancía para vender al mejor postor y pueden escribir informes para el Cema o para el Hannah Arendt”, disparó el legislador porteño.
En tanto, el director de la Biblioteca Nacional, Elvio Vitali, manifestó: “El 25 de mayo de 2003, cuando asumió el compañero Néstor Kirchner, el conjunto de la sociedad empezó a sentir que el programa no escrito de las jornadas del 19 y 20 de diciembre comenzaba a escribirse en la mejora de la calidad institucional y en el final del cardumen menemista de la Corte Suprema de Justicia”.
“En la nueva etapa que se inicia hacen falta jóvenes, como Gabriel, que se hagan cargo de la política”, afirmó Alberto Fernández, quien indicó: “Aquel grito desesperado de la sociedad porteña, el 19 y 20 de diciembre de 2001, que decía ‘que se vayan todos’ tenía un concepto implícito jamás revelado, la frase correcta era ‘que se vayan todos, pero conmigo no cuenten’”.
“¿Quién se iba a hacer cargo? –se preguntó el jefe de Gabinete- Nos hicimos cargo los que nos quisimos hacer cargo y cuando nos hicimos cargo nos dijeron ‘pero sigue siendo la política de siempre’ ¿Quién se hace cargo si quienes quieren que cambien las cosas no se hacen cargo? Hay que volver a hablar con los jóvenes, hay que volver a recrear la mística de la política, hay que tener el orgullo de militar por la gente, hay que volver al tiempo en que los jóvenes nos decían ‘¿qué puedo hacer por el vecino?’ y no nos preguntaban qué cargo ocupa en la lista de concejales o de legisladores de la Ciudad de Buenos Aires”, dijo Alberto Fernández, en un ping pong con el público, que espontáneamente se prendió en su discurso.