Pesce: "A Macri le falta pericia"
Es radical, porteño, economista y el actual vicepresidente del Banco Central, el segundo de Martín Redrado. Tiene 46 años y estudió en el Nacional Buenos Aires junto al actual legislador porteño Martín Hourest, quien hoy lo critica por izquierda. Hourest, junto con Claudio Lozano, son de esos economistas que critican por izquierda a los economistas que defienden la política económica del Gobierno, como Pesce. Empezó a militar en la UCR en la secundaria. Fue ministro de Hacienda de Aníbal Ibarra durante su primer mandato, entre el 2000-2004. Pero, a diferencia del frentista, él sigue aliado al Gobierno nacional. Tanto que cree que lo más lógico sería aliarse con el kirchnerismo porteño en 2009. No piensa desafiliarse de la UCR, y está cerca del partido de la Concertación que impulsa la diputada nacional radical Silvia Vázquez.
A nivel nacional se alinea con los gobernadores Miguel Saiz, de Río Negro, y Gerardo Zamora, de Santiago del Estero. Está lejos de Julio Cobos, al que define como un vicepresidente que desarrolla una "estrategia opositora".
-¿Qué me cuenta de Cobos? Cada vez que Cristina se va, él critica al Gobierno. Además, intenta hacer un armado en Capital.
-Y, bueno, afirma su estrategia opositora.
-¿Y usted?
-No, yo afirmo mi estrategia oficialista. En las últimas elecciones apoyamos a Filmus y ahora lo más lógico sería integrar una boleta del kirchnerismo en la Ciudad.
-Siendo radical K, ¿lo desilusionó el viraje de Cobos?
-No, simplemente no estuve de acuerdo. Y los bloques legislativos de la Concertación, tampoco.
-¿Nunca pensó en desafiliarse de la UCR?
-No. La diputada radical Silvia Vázquez, radical, está formando un nuevo espacio, el partido de la Concertación, y nosotros estamos cerca. Pero nunca pensé en irme de la UCR.
-¿No cree que es confuso para la democracia que un partido opositor, como históricamente fue la UCR, se haya aliado al oficialismo?
-No, porque aquí el 2001 fue brutal y destruyó aquel esquema de partidos. Además, las cosas han cambiado. En Alemania, los dos partidos tradicionales, el socialista y la democracia cristiana, que eran como el radicalismo y el PJ aquí, se han aliado.
-Sí, pero no hay parte de un partido con el oficialismo, la otra parte con la oposición, un vicepresidente que no sabe dónde está. Digo, compararnos con Alemania, me parece que?
-Era un ejemplo, nada más.
-¿Cree que un acuerdo de Carrió y Gerardo Morales podría tener eco en la Ciudad?
-Definitivamente, no. Porque la relación de Carrió con la conducción de la UCR siempre ha sido muy conflictiva.
-Vamos a la economía. El Gobierno sigue diciendo que el crecimiento de la Argentina va a ser del 4 por ciento, pero muchos economistas vaticinan que será nulo, ¿qué piensa usted como aliado?
-Que el crecimiento va a ser más del 4 por ciento.
-Por suerte para Cristina, no todos los aliados son como Cobos. Con usted le salió un aliado más que optimista, siempre hay compensaciones en esta vida?
-Es lo que pienso y te explico por qué. El nivel de desempleo y de pobreza se ha reducido...
-Ya no. Hay estudios recientes que indican que ya existe la misma cantidad de pobres que en 2001.
-Mirá, hasta el último trimestre del año pasado, la mejora del desempleo y la pobreza es indiscutible. Este año, el tema del aumento del desempleo se puede discutir. Pero además, la Argentina ha diversificado su comercio exterior y esto quiere decir que el precio de los alimentos depende más de países como China y la India que de los centrales. Esto significa que, si bien la crisis nos va a afectar, no nos va a pegar tan de lleno. Por otra parte, los bancos, a nivel mundial, van a bajar sus tasas de interés para controlar sus propias recesiones. Finalmente, la devaluación de Brasil, nuestro socio comercial, también nos va a favorecer. La experiencia indica que, cada vez que Brasil devaluó, creció mucho. Y cuando crece, sube la importación de Argentina.
-¿Y la Ciudad?
-Si sabe aprovechar la oportunidad, podría sacar ventajas también. Por ejemplo, con el turismo. En el actual contexto de crisis, los ciudadanos de países desarrollados van a elegir destinos más económicos, más tranquilos y la Argentina, sobre todo Buenos Aires, es un lugar ideal para eso.
-¿Cuál es el error más importante que, según usted, cometió Macri?
-El problema de Macri no es económico. Es político. Él cometió un error cuando se negó a ir a la Casa Rosada para hablar con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, que lo había invitado. No se puede cortar un diálogo con la Casa Rosada cuándo se depende del Gobierno para obras y recursos.
-Bueno, se reunió con Cobos, ¿no es el vice del Gobierno?
-?Eh, bueno, evidentemente, Cobos no podía resolverle el problema de la Ciudad.
-¿Y Massa se lo iba a resolver?
-No sé? pero quizá hubiera ayudado en el desbloqueo de créditos para la Ciudad de organismos multilaterales.
-El lunes el ministro Néstor Grindetti acusó al Gobierno nacional de no transferir los fondos suficientes, y que por eso tenían que impulsar la suba de los impuestos a las compras con tarjetas.
-Bueno, ya hemos hecho importantes transferencias. Por ejemplo, en la coparticipación pasamos de un monto nominal a un coeficiente, y eso significa una transferencia significativamente mayor. Les transferimos el impuesto a los sellos, y ésa es otra fuente de ingreso importante.
-A propósito, gravar las tarjetas de crédito, sin importar cuánto sea el monto gastado, ¿no es castigar a los votantes de la clase media, es decir a quienes votaron a Macri?
-Y, bueno, sí? Lo lógico sería que, tanto en el caso de las tarjetas, como el de la compraventa de autos usados, se fije un mínimo. O, en el caso de los autos, a partir de un determinado modelo. De esta manera, se cobrarían impuestos a la clase media alta, y no a la clase media-media.
-Macri tiene ejecutado, apenas, el 29 por ciento del presupuesto, ¿qué le está faltando?
-Macri no está pudiendo resolver un sistema muy complicado de licitación que tiene la Ciudad, y eso lo está demorando más de lo él se imaginó. Es un sistema que hay que conocer y para el que hace falta tiempo y pericia. A Macri le falta pericia.
-¿Usted qué haría de diferente, en su lugar?
-No demoraría más las obras del Maldonado, que ya se podrían haber avanzado. Y terminaría las extensiones de subte. El impacto en los barrios de la inauguración de las estaciones, por ejemplo en las líneas B y D, es enorme.
-Una duda me quedó, ¿por qué no se pasó directamente al kirchnerismo, en lugar de quedarse como radical K aliado?
-Porque soy socialdemócrata, y el peronismo, no.
(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 163, DEL 20/11/08)