Cuando el verde escasea: conflicto por un terreno en Almagro
Un colectivo de vecinos de Almagro volvió a movilizarse para defender uno de los pocos espacios con suelo absorbente que quedan en el barrio. Organizados en el Colectivo Relieve, impulsan la preservación de un terreno en desuso para transformarlo en una micro reserva urbana de acceso público, en un contexto de absoluta escasez de espacios verdes en la zona.
Se trata de un predio situado sobre la calle Francisco Acuña de Figueroa 981, un lote baldío de 230,31 metros cuadrados que pertenece al Estado nacional. En noviembre último, ya se intentó, sin éxito, venderlo, por lo que recientemente se volvió a fijar fecha de remate público, que se realizaría hacia fin de febrero. Esta circunstancia fue la que puso en alerta nuevamente al grupo de vecinos.
En los últimos días, los vecinos salieron a repartir folletos en los que explican la propuesta ambiental y a reunir adhesiones que acompañen la iniciativa con la consigna: “El barrio lo espera. Espacio Verde Público”. De hecho, colocaron uno de los carteles sobre el ingreso al terreno en disputa.
La subasta, identificada como Subasta Pública 392-0104-SPU25, se realizará de manera virtual a través de la plataforma Comprar y tiene fecha prevista para el jueves 26 de febrero de 2026 a las 14 horas.
El cierre de inscripción está fijado para el miércoles 18 de febrero a las 12. El precio base establecido es de 425.683,80 dólares, una cifra sensiblemente menor a la solicitada en noviembre de 2025, cuando el valor inicial del mismo terreno fue de 472.982 dólares. La rebaja en el monto no pasó desapercibida para los vecinos, que advirtieron sobre el apuro oficial para concretar la venta.
El inmueble se encuentra actualmente desocupado y no registra construcciones ni actividades en su interior. Según la descripción oficial, se trata de un terreno baldío de forma rectangular, confinado entre medianeras, con abundante vegetación y malezas crecidas y en mal estado de conservación.
Sin embargo, para los habitantes del barrio, ese “abandono” es precisamente lo que permitió que el predio se convirtiera con el paso del tiempo en un reservorio espontáneo de flora y fauna, un pequeño pulmón verde en una zona caracterizada por la alta densidad edilicia y la escasez de espacios abiertos.
Ubicado dentro de la manzana delimitada por las calles Acuña de Figueroa, Rocamora, Guardia Vieja y la avenida Medrano, el terreno se inserta en un entorno mayormente residencial y comercial, con gran accesibilidad y fuerte presión urbana.
A pocas cuadras se encuentran las avenidas Córdoba y Corrientes, la estación Medrano de la línea B de subte, instituciones educativas, centros de salud y áreas comerciales de alto tránsito. En contraste, los espacios verdes de escala barrial son escasos: la Plaza Almagro se encuentra a unos 750 metros y el Parque Centenario a más de un kilómetro y medio.
En este contexto, el Colectivo Relieve -un grupo multidisciplinario, integrado por vecinos y vecinas de la Comuna 5- impulsó una propuesta alternativa a la subasta: la creación de una micro reserva urbana de acceso público en el predio.
La iniciativa parte de una premisa central: Almagro es uno de los barrios más densamente poblados de la Ciudad y, junto con la Comuna 3, se encuentra entre los que menos espacios verdes tienen en relación con su cantidad de habitantes.
Según un relevamiento de los vecinos de la Comuna 5, Almagro sufre un déficit crítico de áreas verdes, con una de las densidades poblacionales más altas de la ciudad, equivalente a 34.500 habitantes por kilómetro cuadrado y un indicador de apenas 0,2 metros cuadrados de espacio verde por habitante, muy por debajo de los 10 a 15 metros cuadrados recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Es por eso que, además del proyecto para el predio de Acuña de Figueroa, otros grupos barriales, a través del Consejo Consultivo de la Comuna, llevaron al Parlamento porteño más iniciativas ciudadanas para cinco nuevos espacios verdes, entre los que se destaca la creación de la Plaza “Tita Merello”, en la esquina de Gallo y Corrientes.
La propuesta de la “micro reserva urbana”
Desde 2021, Relieve desarrolla acciones para visibilizar el valor ambiental, social y cultural del terreno. A través de actividades abiertas, intervenciones artísticas y propuestas participativas, el colectivo busca que el lote deje de ser visto como un “baldío” y pase a ser reconocido como un espacio verde vivo, con biodiversidad preexistente y potencial para el uso comunitario.
“El terreno ya posee las características necesarias para ser conservado como espacio verde. Requiere una inversión mínima para abrirlo a la comunidad y mejorar las condiciones de vida en el barrio”, sostienen.
En esa línea, el colectivo presentó un proyecto de ley ante la Legislatura porteña en el que solicitan que el Ejecutivo porteño gestione ante la Nación el traspaso del dominio del inmueble.
El texto propone destinar formalmente la parcela a la creación de un espacio verde público con carácter de Micro Reserva Urbana, preservando el arbolado existente, priorizando el suelo absorbente y promoviendo la flora nativa.
Además, plantea desafectar el terreno de las normas de edificabilidad vigentes, incorporarlo al Área de Urbanización Parque y modificar el Código Urbanístico para impedir futuros desarrollos inmobiliarios en el mismo lugar.
Los fundamentos del proyecto subrayan que la Comuna 5 se encuentra entre las tres más densamente pobladas de la Ciudad y que la falta de espacios verdes impacta de manera directa en la calidad de vida, la salud ambiental y el bienestar cotidiano de sus habitantes.
En ese sentido, Relieve remarca que el derecho a un ambiente sano, consagrados en la Constitución Nacional y en la Constitución porteña, debe ser un criterio central al momento de definir el destino de las tierras públicas.
La respuesta vecinal, aseguran desde Relieve, fue amplia y sostenida. “Cada vez que alguien conoce el caso, entiende la importancia de preservar este espacio. No se trata sólo de un terreno, sino de pensar qué modelo de ciudad queremos”, señalan.