Crudo pronóstico industrial luego del caso Fate: "Esto recién empieza"
La reciente noticia del cierre de Fate ha generado una profunda preocupación en el sector industrial argentino, donde la frase “Esto recién empieza” resuena entre los empresarios. Más de 22.000 empresas han cerrado desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, y los líderes del círculo rojo advierten que el futuro inmediato es sombrío para muchas más firmas. La sensación de que lo peor aún está por venir ha permeado entre los empresarios, quienes ven en la icónica fábrica de neumáticos un espejo de su propia realidad.
Desde el empresariado alertan sobre una “maduración de una crisis” que está golpeando al sector privado de manera doble: a través de una recesión económica y el aumento de importaciones que compiten deslealmente con la producción local. Un CEO de una de las principales empresas ya ha ajustado personal y reestructurado deudas, advirtiendo que las fábricas que no pueden competir terminarán cerrando inevitablemente. “Las que han llegado hasta ahora son las que más aguantaron”, indicó.
Desde el sector metalúrgico también se escuchan voces de alarma. Un empresario del cordón industrial de Santa Fe compartió su experiencia: "La morosidad es alta, sin alternativas para resolver deudas impositivas y con tipos de interés por las nubes". Esta situación resalta el impacto que la falta de apoyo gubernamental está teniendo en las pequeñas y medianas empresas (pymes), que enfrentan un entorno cada vez más hostil.
Comunicado de la UIA sobre FATE:
— Edgardo Rovira (@EdgardoRovira) February 18, 2026
“El cierre de Fate no puede analizarse como un episodio aislado, sino como parte de un fenómeno integral donde sectores industriales enteros enfrentan situaciones de competencia internacional fuertemente distorsionada.”
La Unión Industrial… pic.twitter.com/O9jJF6NNUD
A medida que se intensifican los llamados a la acción, las organizaciones empresariales han comenzado a expresar su frustración hacia el gobierno. La Unión Industrial de Berazategui, a pesar de ratificar su apoyo a las primeras medidas de gestión, ha transmitido una carta al Presidente donde describen la situación crítica del sector. “El colchón de ahorros personales que muchos hemos utilizado para cubrir baches financieros se encuentra debilitado y al borde del agotamiento”, se lee en la misiva.
La crisis que se avecina en 2026 podría provocar un derrumbe más contundente del empleo, lo que sería “la piedra en el zapato del programa económico y político de Javier Milei”, tal como ocurrió durante la presidencia de Carlos Menem en los años 90. Este escenario ha llevado a algunos empresarios a buscar la manera de cerrar sus fábricas antes de enfrentarse a una posible bancarrota, buscando así proteger sus inversiones.
El último Monitor Mensual de Empresas elaborado por el centro de investigación Fundar ha sido claro al señalar que la pérdida de casi 22.000 compañías desde diciembre de 2023 marca “la peor caída en los primeros 24 meses de un gobierno desde 2003”. Los datos evidencian cómo la recesión ha impactado en todos los sectores, llevando a un panorama desolador que pone en riesgo el futuro de la industria nacional y la estabilidad laboral en el país.