Choque con gremialistas: el Gobierno busca despedir a 10 delegados del Garrahan
El gobierno argentino ha solicitado el desafuero de diez gremialistas del Hospital Garrahan, con el objetivo de proceder a sus despidos. Esta noticia fue anunciada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien afirmó que los sindicalistas están involucrados en la “toma ilegal” de oficinas en la dirección del hospital, una acción que ocurrió en octubre de 2025.
Adorni, a través de su cuenta de Twitter, destacó que la toma había sido una manifestación en medio de crecientes protestas de médicos y residentes por el retraso en el pago de salarios y la falta de implementación de la ley de emergencia pediátrica. En total, el gobierno también planea sancionar a 29 personas más por su participación en estos acontecimientos.
El conflicto se intensificó tras la designación de Mariano Pirozzo como nuevo director del hospital, un nombramiento que fue rechazado por el gremio. Pirozzo había tenido un papel controvertido como interventor en el Hospital Bonaparte y llegó a Garrahan en un contexto de tensiones laborales y cambios en la dirección del consejo de administración.
El que las hace, las paga.
— Manuel Adorni (@madorni) February 3, 2026
El Hospital Garrahan ha solicitado el desafuero de 10 gremialistas para proceder con sus despidos, tras haber dirigido y tomado ilegalmente las oficinas de la dirección del establecimiento en octubre de 2025. El motivo del conflicto: la pretensión de…
La solicitud de desafuero se produce en un contexto de confrontación entre el gobierno y sectores sindicales, lo que podría agravar el clima de protesta en el hospital. Los gremialistas habían estado exigiendo mejoras salariales y garantías para su trabajo, lo que acentuó las diferencias con la administración del hospital y el gobierno.
La respuesta de los gremialistas ante esta medida no se hizo esperar. La situación pone de manifiesto el conflicto creciente entre el gobierno y los trabajadores del sector salud, quienes argumentan que sus demandas son legítimas y deben ser parte de una discusión más amplia sobre la política de salud en el país.
En la próxima jornada, se espera que el gobierno y los sindicatos debatan sobre este tema, que promete traer más polémica y movilizaciones en el sector. Mientras tanto, la comunidad hospitalaria sigue atenta a la evolución del conflicto y las decisiones que se tomen en este contexto.