Ibarra y Fatala se mostraron en Belgrano, sin agua y sin casco
El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, y el secretario de Obras y Servicios Públicos, Abel Fatala, visitaron este miércoles las obras del canal aliviador del Arroyo Vega, que están en su etapa final.
En esta etapa está prevista una inversión de 8.400.00 de pesos y el plazo para su culminación es de 10 meses. En tanto, las tareas se hacen por sistemas de túneles, que recorren por debajo la avenida Monroe, desde 11 de septiembre hasta Moldes.
El jefe de Gobierno señaló: "La finalización de esta última etapa de obras representa un aumento del 80 por ciento en la capacidad de conducción de agua, es decir casi el doble que la actual. De esta manera continuamos dando soluciones a un problema histórico del barrio de Belgrano y cumpliendo los compromisos asumidos durante la gestión. Los vecinos y comerciantes de Belgrano saben que las obras no han sido paradas y ven que se trabaja día a día para asegurar el correcto drenaje del agua y así mitigar el efecto de anegamientos por precipitaciones".
"También -agregó Ibarra- se construyeron nuevos sumideros y bocas de registro y se reemplazaron conductos pluviales, que nos permitieron resistir muy bien el fuerte temporal y la gran cantidad de lluvia caída en los últimos días".
Con la conclusión del canal aliviador, el gobierno señala que se reducirán sensiblemente los efectos de los anegamientos en toda la cuenca, particularmente en los nodos de las calles Amenábar, Ciudad de la Paz y Cabildo. Además, afirman los funcionarios del área, permitirá readecuar toda la red secundaria en zonas aledañas, para beneficiar la situación en las calles Moldes, Vidal y La Pampa.
La primera etapa, finalizada en diciembre de 2001, aumentó la capacidad de conducción del arroyo en 13,5 metros cúbicos por segundo, en tanto la segunda conectó el canal con el arroyo por la calle 11 de Septiembre e incorporó 18,5 metros cúbicos por segundo. De esta manera se aumentó su capacidad a 32 metros cúbicos por segundo, lo que significó un aumento del 80 por ciento en la capacidad de drenaje de agua de lo que tenía el entubamiento original.