Publicado: 02/08/2026 UTC Mundo Por: Redacción NU

Ceuta: Sánchez afea la actitud “egoísta” de algunos gobiernos europeos

El presidente del Gobierno de España acusó a varios gobiernos europeos de actuar en la crisis de Ceuta movidos por el “prejuicio, las noticias falsas, la ignorancia o el interés político”.
Ceuta: Sánchez afea la actitud “egoísta” de algunos gobiernos europeos
Redacción NU
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pedro sánchez

El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha acusado a varios gobiernos europeos de actuar en la crisis de Ceuta movidos por el “prejuicio, las noticias falsas, la ignorancia o el interés político” y calificó su respuesta a la situación migratoria en la ciudad autónoma española de “egoísta, polarizadora e ilegal”.

En una carta remitida a la cúpula de las instituciones comunitarias, Sánchez carga contra la reacción de algunos de sus socios de la UE (sin poner nombres) y pide una reunión urgente de ministros del Interior, después de que Italia suspendiera su cooperación Schengen con España y Finlandia y Dinamarca plantearan abiertamente la posibilidad de excluir temporalmente su cooperación de libre circulación con Madrid.

Irlanda, el país que preside el Consejo de la UE este semestre ha atendido la petición, y ha anunciado la convocatoria del encuentro, a través de videoconferencia, el próximo martes. “Seguimos en estrecho contacto con todos los Estados miembros y las instituciones, y continuamos haciendo un seguimiento de la situación”, ha apuntado el primer ministro de Irlanda, Michéal Martin, al anunciar la reunión a través de la red social X.

No ha sido el único que ha reclamado esa reunión de los máximos responsables de Interior de los Estados miembros de la UE. También lo han pedido Italia y Dinamarca, en una carta promovida por dos países con una posición más dura sobre migración, a la que se han adherido otros 20, entre ellos Alemania. No están en este grupo Francia, Portugal, Irlanda y Luxemburgo, además de España. El texto, además, reprocha, de forma indirecta, a Sánchez la regularización masiva de migrantes que puso en marcha el Gobierno español: “Tenemos el deber de disuadir de manera eficaz y combatir sin tregua la inmigración ilegal, coordinando nuestras acciones, reforzando nuestras fronteras exteriores y abordando todas aquellas políticas que puedan actuar como efecto llamada, como la regularización de un número muy elevado de migrantes en situación irregular”.

La regularización masiva como causa de lo sucedido en Ceuta ya fue señalada el viernes por varios Gobiernos europeos, como el austriaco. Estos reproches también aparecieron el jueves y el viernes en las críticas que lanzó el Partido Popular Europeo, la familia política a la que pertenecen muchos de los primeros ministros de los países firmantes de esta carta. Y ahora aparece en este texto de dos páginas, a pesar de que el comisario europeo Magnus Brunner aclarara que el permiso de trabajo que concede España no supone una licencia para trabajar en toda la UE.

España ha mantenido un discurso y una acción política con la migración muy distinta, prácticamente contraria, a la que está avanzando en la UE en los últimos años. El presidente español ha sido la voz más crítica −y casi la única− con los centros de deportación de países terceros para los solicitantes de asilo. Esta propuesta, que hace apenas unos años suscitaba un rechazo amplio, se ha hecho un hueco en la agenda conforme la ultraderecha crecía y los conservadores tradicionales la han ido asumiendo, con apoyo y el impulso de la primera ministra socialdemócrata danesa Mette Frederiksen. Y en este contexto ha explotado la crisis de Ceuta.

En el artículo publicado por el diario el País se señala que Sánchez, por su parte, señala que “la reacción de los Gobiernos europeos ha sido bastante asimétrica” en la misiva remitida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; al presidente del Consejo Europeo, António Costa, y a Micheál Martin, primer ministro de Irlanda, el país que tiene este semestre la presidencia semestral del Consejo de la UE. “La mayoría nos ha mostrado su apoyo y solidaridad y nos ha ofrecido su ayuda. Otros, sin embargo, han optado por atacar a España y pedir su exclusión temporal del espacio Schengen”, ha criticado Sánchez en el texto, en el que muestra su “profunda preocupación” por esa reacción de “algunos Gobiernos europeos”.

El Gobierno español reclama que la actitud de esos socios es “contraria al derecho europeo, al derecho humanitario y a los principios de solidaridad” que sustentan la Unión. Una acusación de incumplimiento legal, no solo político. Sánchez recuerda en su afilada carta que Ceuta no forma parte del espacio Schengen —lo que resta sentido jurídico, según su argumento, a cualquier amenaza de suspensión— y cita datos de Frontex, la agencia de fronteras europea, para asegurar que España registra la mitad de entradas irregulares que Italia entre 2021 y 2026, pese a ser el único Estado miembro con frontera terrestre con África.

El ministro del Interior irlandés, Jim O’Callaghan, habló el viernes con su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, sobre la crisis de Ceuta. Además, Irlanda, como presidencia de turno del Consejo de la UE, ha convocado a una reunión del Mecanismo Integrado de Respuesta.

Sánchez plasma la falta de solidaridad y de reciprocidad de algunos de sus socios —que han aprovechado para cargar contra su política migratoria y contra la regularización masiva que llevó a cabo España hace unos meses— en episodios concretos y afirma que España acogió a migrantes llegados a Europa del Este a través de Bielorrusia en 2021, cuando el dictador Aleksandr Lukashenko utilizó a solicitantes de asilo para lanzar un ataque híbrido contra la UE, y a la isla italiana de Lampedusa en 2023.

La actitud de esos gobiernos europeos, sostiene Sánchez, “resulta contraria a los intereses a largo plazo de Europa y al sentido común más básico, ya que Ceuta no forma parte del espacio Schengen, prácticamente no quedan migrantes sin devolver y, según Frontex, España es una de las fronteras menos permeables de la UE”.

El otro texto, de una veintena larga de países, por su parte, remarca que en “la próxima reunión” de ministros de Interior pedida se “debería permitir una evaluación conjunta de la situación y un acuerdo sobre una respuesta europea coordinada, incluida la rápida movilización de los instrumentos de la UE disponibles y el apoyo necesario a España para restablecer el control efectivo de la frontera exterior de la Unión y evitar nuevos cruces incontrolados”.

También este sábado ha hablado la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, quien ha tomado nota de la reunión reclamada. “La buena noticia es que la gran mayoría de quienes llegaron de forma ilegal han regresado a Marruecos, gracias a la eficaz labor de las fuerzas del orden españolas y marroquíes. Ni una sola persona llegó a la España peninsular ni al resto de la UE. Esto demuestra por qué es importante el control de nuestras fronteras europeas. Contamos con un sistema sólido, pero es necesario reforzarlo aún más”.

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