Ley de Educación Sexual: Información sin ideología
A principios de marzo pasado, la diputada porteña Ana María Suppa (Frente para la Victoria)-junto a la macrista María Florencia Polimeni y al kirchnerista Diego Kravetz- presentaron un proyecto de ley de Educación Sexual. La norma básicamente dispone dar educación sexual en las escuelas públicas y privadas de la Ciudad de Buenos Aires, pero desde la óptica de un conjunto de actividades pedagógicas referentes a los contenidos cognoscitivos y actitudinales necesarios para alcanzar la salud sexual.
En los próximos días se comenzarán a realizar una serie de reuniones abiertas para que se expresen todos los sectores interesados en hacerlo respecto de la iniciativa. El cronograma de las visitas va a hacer dispuesto por la Comisión de Educación de la Legislatura, donde actualmente está siendo analizado el proyecto.
En diálogo con NOTICIAS URBANAS Suppa destacó que "con esta medida vamos, en parte, a prevenir el embarazo precoz pero, además, lo que queremos es que los niños y adolescentes puedan crecer sexualmente felices. Yo hubiera ahorrado muchos años de terapia si hubiera tenido la oportunidad de haber hablado estos temas en mi escuela, con mis pares, con docentes. Tener un ámbito de confianza que humanice más la relación entre las personas y se pueda crecer de otro modo".
A lo que Polimeni agregó: "Tal cual. Cuando iba al secundario nos mostraban un tríptico donde estaba el aparato reproductor femenino escindido del cuerpo de la mujer. Por un lado, el cuerpo de la mujer con su busto y sus demás atributos y, por otro lado, el dibujo de las trompas de Falopio, porque no pueden estar las dos cosas unidas en un dibujo para una escuela. Esto demuestra el nivel de hipocresía que hay en nuestra sociedad".
"Y esto no tiene que ver -añadió- con si es una escuela donde se profesa algún credo en particular, sino con que hay generalmente un nivel de formación muy bajo entre los docentes en relación a estas temáticas y que, a algunos, dentro de la informalidad se les hace muy difícil encarar este tipo de temas con los chicos, porque no tienen las herramientas para hacerlo. Por lo que me parece que gran parte de la discusión de fondo se resolvería si nosotros se las pudiéramos dar".
En ese sentido, Suppa aclaró: "En la ley nosotros decimos que involucrarse en prácticas sexuales prematuramente es riesgoso. No es que ahora vamos a inculcar la relación sexual a todo el mundo. Es como hago para poder ordenar lo que voy sintiendo en relación a mi crecimiento, a lo que me pasa socialmente".
Polimeni, por su parte, añadió: "Lo que pasa es que se confunde la sexualidad, que es algo bellísimo del ser humano, con el sexo en sí. Y no necesariamente una cosa va de la mano con la otra. Hay muchísimas chicas que se tapan el pecho todo el tiempo porque se reconocen con mucho busto. Esa cosa vergonzosa de esconder algo que es absolutamente natural".
"LA IDEA ES SUMAR"
A diferencia del proyecto que presentó la actual diputada nacional Juliana Marino cuando era legisladora porteña, esta Ley de Educación Sexual no fija los contenidos que deberán impartirse en las escuelas. Suppa manifestó que "en la iniciativa planteamos temas que van a servir como disparadores. Un proyecto de ley es algo que se pone en la mesa para la discusión, no es algo que queremos imponer y así se está trabajando en la Comisión de Educación. No tenemos posiciones super dogmáticas. La ley establece con claridad que hay determinados temas que se deben tocar a determinadas edades. Lo importante para los más pequeños es que pueden ser acariciados y tocados por cuestiones de higiene y de salud. Si este niño puede crecer con esta información, se prevendrían algunos abusos de los que son víctimas".
Polimeni expresó que "hay quienes prefieren seguir en el medioevo para no tocar algunos temas, incluso si el costo de seguir en ese desconocimiento implica un daño para la salud y el equilibrio emocional de toda una generación. En ese sentido, se va a intentar colocar esta discusión en una posición totalmente maniquea de extremar argumentos al borde casi del ridículo".
Suppa, por su parte, aclaró uno de los temas que seguramente van a surgir en el debate: "En la Ciudad hay vigente una Ley de Salud Reproductiva y hay una ley nacional en el mismo sentido. Por lo tanto, como nosotras somos respetuosas de las leyes, de la Constitución de la Ciudad y de la Nación, el tema de la anticoncepción no se discute".
Polimeni afirmó que "lo único que puede hacer un docente o una ley de Educación Sexual al respecto, es indicarle al chico cuando considere que está capacitado para encarar responsablemente la paternidad. Todo lo demás tiene que ver con una competencia que no es específica de la Legislatura".
En la iniciativa también está contemplada la aclaración de que "este tema no es de competencia estricta del área de Salud, aunque la sexualidad siempre fue encarada con esta concepción. Debe haber una mirada mucho más amplia y esto es lo que falta. Hay toda una cargo social y educativa que queda dando vueltas a la que hay que prestarle un poco más de atención", enfatizó Polimeni.
"Además -agregó Suppa- se han realizado una serie de modificaciones al texto original. Una de ellas establece que la Comunidad Educativa también puede participar en la definición de los contenidos que se van a desarrollar en los Colegios. Es decir que los padres y las organizaciones podrán plantear sus inquietudes y necesidades".
Polimeni expresó: "Porque el estado sale a apuntalar el rol de los padres pero nunca los reemplaza. Es una tarea mancomunada. Lo que pasa es que hay un montón de sectores en los cuales la familia está prácticamente desmantelada y donde los pibes están prácticamente solos, enfrentándose a su crecimiento. Ahí la escuela pasa a tener un rol clave no sólo de formación, sino también de contención. En este punto también es necesario aclarar que se va a impartir información totalmente pedagógica, lo que no quita que las escuelas confesionales donde en un horario especial su mirada de la sexualidad desde la religión".
Por último, Suppa destacó que "19 de las 24 jurisdicciones de nuestro país cuentan con una norma, decreto o normativa referida a la salud sexual y reproductiva. 20 provincias tienen programas sobre educación sexual y reproducción responsable en ejecución. Son datos contundentes que reflejan la necesidad de que la Ciudad de Buenos Aires tenga una ley de Educación Sexual. Además, más allá de las discusiones que se puedan tener sobre el tema, hay un derecho inalienable de los ciudadanos que es el derecho a la información, más allá de los derechos del niño".
En tanto, las asesoras de las legisladores explicaron que "de ninguna manera esta norma puede ser tildada de inconstitucional porque todos los temas que se plantean en el proyecto están desperdigados por distintos artículos de la Constitución porteña que reconoce la necesidad de dar educación sexual en un artículo explícito, que habla de derechos sexuales y reproductivos".
MIRADA DE HOMBRE
El diputado Kravetz decidió acompañar a Suppa y Polimeni porque "la información con la que cuenten los niños y los adolescentes va a ser beneficiosa para un montón de cuestiones porque, en principio, la sexualidad no debería ser un tema tabú, debería comunicarse de una forma pedagógica para que no se conozca por fuera del ámbito de la educación formal".
Según el diputado kirchnerista "hoy la televisión y los amigos dan una información vaga y muchas veces compleja de analizar. La idea es que desde la educación formal ellos puedan adquirir conocimientos que les permitan tener información para desarrollar sin miedo algo natural como es su propia sexualidad".