Publicado: 18/03/2012 UTC General Por: Redacción NU

Subir la apuesta al máximo

La nueva estrategia de Macri en el conflicto con Cristina es exigir la autonomía plena. El juego y el puerto son el centro de una pelea económica y política. La embestida legislativa de los K por los colectivos. Una escalada sin fin. La sociedad, perjudicada.
Subir la apuesta al máximo
Redacción NU
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El avance del enemigo impulsó el cambio de estrategia. Y con base en ese dato, la nueva premisa es ir por todo. La idea de redoblar la apuesta tiene como objetivo acorralar al oponente para ponerlo entre la espada y la pared y, fundamentalmente, para que le quede claro a la sociedad quién es el malo de la película. A esa conclusión llegó el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, el último fin de semana, luego de mantener varias reuniones con sus hombres de mayor confianza.

?Se analizó que lo más conveniente era dejar de lado el discurso que hacía eje en la falta de fondos de la Ciudad para hacerse cargo de la red de subterráneos, de las 33 líneas de colectivos que circulan únicamente por la Capital Federal (las líneas: 4, 5, 6, 7, 12, 23, 26, 28, 34, 39, 42, 44, 47, 50, 61, 62, 64, 65, 68, 70, 76, 84, 99, 101, 102, 104, 106, 107, 108, 109, 115, 118 y 132) y del servicio de tranvía de Puerto Madero para pasar a la ofensiva y reclamarle al Gobierno nacional de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner la autonomía plena del distrito exigiendo el traspaso del puerto, el juego y la policía, entre otros temas.

De esta forma, Macri le demuestra a la gente que quiere hacerse cargo de las cuestiones que le pertenecen a la Ciudad, pero de todas las atribuciones que constitucionalmente son del distrito, y no solo de los subtes y los colectivos, como pretende la administración kirchnerista. Si nos quieren transferir responsabilidades que sea de manera completa y no parcial. Desde el macrismo están convencidos de que con esa estrategia el Gobierno nacional quedará descolocado, ya que, como lo demuestran los hechos, nunca estuvo de acuerdo en que la Ciudad tuviera una autonomía plena?, le adelantó a Noticias Urbanas un operador de Pro que participó de los encuentros del sábado y domingo últimos, donde se definió la táctica a seguir ante la avanzada K de llevar al Congreso el traspaso de los subterráneos y los colectivos.

En concordancia con esa línea política, el bloque de diputados nacionales macrista, que lidera Federico Pinedo, presentó el martes un proyecto de ley para que la Ciudad tome el control de los casinos y de los derechos portuarios, que siguen bajo la órbita de la Nación. De esa manera, mientras el kirchnerismo avanza en el Senado con el tratamiento del proyecto de ley que busca ratificar el traspaso de la ?competencia y fiscalización? del subte y de 33 líneas de colectivo a la Ciudad, el Gobierno porteño presentó una iniciativa que reclama para sí el juego y el control del puerto, dos materias pendientes desde la reforma de la Constitución.

El proyecto que Pinedo encabeza con su firma reclama que la Nación ceda a la Ciudad competencias que deberían ser propias, como el manejo del puerto, del juego, del Registro de Inmuebles o la Inspección General de Justicia, entre otras, además del control del transporte que recorre su jurisdicción. La cuestión del juego es crucial, ya que solo por las utilidades de los juegos de azar, que alcanzan los 5.000 millones de pesos anuales, en la actualidad se reparten en 65 por ciento para la Nación y 35 por ciento para el Instituto de Juego porteño.

El conflicto entre Nación y Ciudad por el juego tiene una larga historia. En 1994, cuando se dictó la autonomía porteña, la Nación se reservó algunas facultades, entre ellas, la explotación del juego, a cargo de Lotería Nacional. Pero cuando se promulgó la Constitución de la Ciudad, se determinó que el control del juego le correspondía a este distrito. El artículo 50 de la Carta Magna porteña determina que ?la Ciudad regula, administra y explota los juegos de azar, destreza y apuestas mutuas, no siendo admitida la privatización o concesión salvo en lo que se refiera a agencias de distribución y expendio. Su producido es destinado a la asistencia y al desarrollo social?. A pesar de ello, la Nación desconoció ese artículo y recurrió varias veces a los tribunales para no perder los suculentos ingresos que le proporciona el juego. Así, varios fallos judiciales establecieron que, en los casos de las tragamonedas del Hipódromo y de los barcos casino que eran administrados por Lotería Nacional, la Ciudad no tenía jurisdicción sobre ellos.

Al referirse a la iniciativa legislativa impulsada por el Pro, el ministro de Justicia y Seguridad del Gobierno de la Ciudad, Guillermo Montenegro, señaló: ?Obviamente estamos pidiendo el traspaso del puerto y el juego, esto es lo que generaría dinero y tener una balanza como corresponde. Lo que se intenta es ahorcar a la Ciudad con servicios públicos importantes y deficitarios, pero no se está hablando de lo que podría generar algún ingreso al distrito, que también manejan en otras provincias, que son el juego y el puerto?.

El funcionario insistió con que el gobierno de Macri ?no tiene ninguna duda de que el subte tiene que ser traspasado a la Ciudad?, pero consignó que ?tiene que ser en el marco de un proceso lógico, sabiendo qué nos traspasan, en cuanto a deudas e inversión futura?. Luego de definir la nueva estrategia de autonomía plena, el Jefe de Gobierno le ordenó a su tropa que la misma debía ser adoptada en bloque y por todo el macrismo. De esa manera, el reclamo a la administración nacional será una exigencia que harán por todos los medios disponibles, los ministros del gabinete porteño, los diputados nacionales, los legisladores e incluso la Procuración General en sede judicial.

Un político de peso del Pro, el vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Cristian Ritondo, fue uno de los primeros que salió a exigir la autonomía plena al remarcar que ?la transferencia no solo requiere gasto sino también ingreso? y para garantizarle a la Ciudad esos recursos que demandarán los traspasos reclamó el pase de ?la Policía Federal, Registro de Propiedad Intelectual, Registro del Automotor, administración del Puerto de la Ciudad, Inspección General de Justicia, las competencias judiciales que faltan y la administración del juego?. A esa movida se sumó el titular del bloque Pro en la Legislatura, Fernando de Andreis, quien subrayó que desde el Gobierno nacional ?lo único que están haciendo es descargar costo fiscal, que es lo mismo que hacia el expresidente de la Nación (Carlos) Menem en la década del 90, cuando traspasó los hospitales y las escuelas?. Además, el legislador agregó: ?Hoy en día no les cierran los números, entonces revolean las cosas para cualquier lado, porque encima las manejan pésimo. El objetivo acá es primero complicar y ahogar la gestión de un opositor, como lo han hecho con cualquier otra provincia que gobierna un opositor, someter a la billetera de la Casa Rosada a cualquier gobernador opositor y después sacarse de encima el costo fiscal?, sostuvo el legislador.

?El objetivo es contrarrestar el discurso kirchnerista en los medios y gestar en la opinión pública un debate sobre la autonomía de la Ciudad y los recursos que la Reina del Plata genera. Si nos quieren pasar lo deficitario pediremos también lo que da superávit. Esto es a todo o nada. Con el puerto y el juego financiamos todo el transporte en la Ciudad y más. Estamos pidiendo traspaso con recursos pero ya estamos acostumbrados a que, aun cuando en un convenio diga ?con recursos?, al final no recibimos nada. Así que la solución es que nos traspasen aquellos servicios o instituciones que son generadoras de ingresos y que la Nación no quiere soltar porque son fuente de financiación de su demagogia?, le aseguró a este medio un importante diputado porteño macrista. Dentro de esa línea de acción, el Pro está buscando apoyos políticos dentro de la oposición para avanzar, además, en la derogación de la Ley Cafiero, que recorta la autonomía porteña. Para darla de baja, se debe discutir en el Congreso nacional.

A pesar de que los traspasos son el eje público de la creciente pelea entre la Nación y la Ciudad, una vez que se apagan los grabadores los contendientes reconocen que el conflicto de fondo es político y, por consiguiente, electoral. Más precisamente se debate quién llegará mejor parado a las presidenciales de 2015 entre el macrismo y el kirchnerismo. El verdadero motivo de la guerra entre Cristina y Macri fue revelado por este semanario en su número anterior en una nota titulada ?El lado oscuro de la disputa?. Allí se detalló su origen político. ?En realidad los K se quieren sacar de encima los subtes por un tema de plata. La idea original era ahorrar costos en un año que se presenta difícil en materia económica por los coletazos que traerá aparejada la crisis mundial y por eso se lo quieren pasar a Macri, para no tener que seguir pagando los subsidios, entre otras causas. En el caso de los colectivos todo surgió por la decisión de la Ciudad de devolver los subterráneos, lo que provocó el enojo de Cristina, quien respondió enviando al Congreso el pase de los subtes a lo que le agregó lo de los colectivos. La movida tenía dos objetivos, atacar a Mauricio por no aceptar los subterráneos y, de paso, deshacerse también de los costosos subsidios que le insumen a la Nación más de 1.000 millones de pesos anuales, en el caso de las 33 líneas que circulan por la Capital Federal?, reconoció por lo bajo ante este medio un funcionario kirchnerista.

En los colectivos viajan por día cinco millones y medio de personas. Y el 34 por ciento de los viajes tiene su origen y destino dentro de la Ciudad. En total, en el área metropolitana hay 142 líneas de colectivos, que recorren la Capital Federal y el conurbano. Pero de ninguna manera los K le darán la autonomía plena a la Ciudad y mucho menos perderán la suculenta caja monetaria que les reporta el juego. Si se le da la autonomía al distrito se crea un monstruo que ningún gobierno nacional podrá dominar, con una independencia económica que lo haría inmanejable y, por consiguiente, imposible de controlar desde el poder central. Y no habría que olvidar que del distrito que estamos hablando es de la capital del país, donde se encuentran las sedes de los tres poderes del Estado, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. ?Eso sería como volver a la época de unitarios y federales?, agregó el funcionario consultado.

Ante el crecimiento de la escalada bélica nadie se anima a pronosticar cómo terminará el conflicto entre Nación y Ciudad. En lo que sí coincide la mayoría es en las importantes consecuencias políticas que traerá la misma. Una pelea que cada vez se hace más personal y sectaria dejando como espectadores a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. Los únicos perjudicados de una pelea que no eligieron pero de la cual ya sufren las consecuencias.

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