Giusti: “La sensación es de impunidad”
“Nosotros hicimos una auditoría sobre el subsidio otorgado por la secretaria del Ministerio de Hacienda en el año 2005, que en realidad nunca había rendido la Ob.SBA al Ministerio de Hacienda y recién cuando nosotros auditamos, el Ministerio de Hacienda le exigió que rinda el subsidio. El subsidio fue por el orden de los 20 millones de pesos y en la rendición -que quedó claro que parece que fue hecha a las apuradas-, el equipo de trabajo detectó varias irregularidades. En principio había facturas apócrifas que con sólo revisar con el sistema que permite es tipo de revisiones del AFIP, detectamos que eran las vulgarmente conocidas como facturas truchas, y cuando les pedimos algún tipo de explicación a la Ob.SBA nos contestaron que habían sido errores de imprenta de las facturas de los distintos proveedores. En algunos casos cambiaron las facturas manteniendo el número, lo que efectivamente confirmaron que eran apócrifas, y en otros casos nos dijeron que bueno, que iban a devolver la mercadería que habían comprado teóricamente en el año 2005, y que por lo tanto iban a presentar otra factura para completar el subsidio”, explicó en declaraciones radiales el ex integrante de la Auditoría del Gobierno de la Ciudad, José Luis Giusti, dando cuenta de una auditoria que realizaron sobre OSBA y en la que detectaron numerosas irregularidades y un mal rendimiento de 20 millones de pesos, además de otras.
“El equipo terminó el trabajo aproximadamente en el mes de octubre, una comisión específica de auditores en la cual estaba la doctora Alicia Boero y yo, aprobó el informe, lo enviamos a descargo. La Ob.SBA contestó, generando más dudas aún, y bueno, en la actualidad el informe está en el departamento de legales evaluando la posibilidad de una denuncia penal, y es el nuevo colegio de auditores el que lo tiene que aprobar. La sensación que uno tiene como auditor, más allá de las irregularidades, es la sensación de impunidad. Porque si usted lee lo que efectivamente contestaron, uno tiene la sensación de que no tienen el más mínimo cuidado ni en las formas ni en el fondo de qué es lo que hacen con la plata por un lado de los empleados de la Ciudad y por el otro lado, en el caso de estos subsidios, de todos los habitantes de la ciudad de Buenos Aires”, agregó Giusti.
“La Auditoría ha tenido otros problemas con la Ob.SBA por otras auditorías, específicamente compras y contrataciones, que también se realizó a principios del año 2007, en donde prácticamente no nos otorgaron ninguna información y no pudimos terminar con el trabajo de auditoría. La Ob.SBA durante varios años ha recibido subsidios del Gobierno de la Ciudad y bueno, este específicamente que nos tocó auditar en la gestión de la Auditoría, presentó todas estas irregularidades”, se explayó.
“La obra social tiene representantes del Poder Ejecutivo y representantes del gremio, y por la ley lo preside un representante del gremio, que es quien tiene a cargo la dirección ejecutiva del organismo. El informe detectó básicamente la responsabilidad política de quienes le entregaron el subsidio de no haberle exigido la rendición de ese subsidio, que fue en el año 2005. La realidad es que la dirección ejecutiva de la obra social corresponde al presidente. La Justicia, en caso de que decida investigar, tendrá que decidir cuál es la responsabilidad del directorio y cuál es la responsabilidad del presidente”, concluyó Giusti.