Ramal denunció un "silencio cómplice" de las autoridades porteñas
El lunes de esta semana, a las cuatro de la madrugada, el local central del Partido Obrero se prendió fuego. Los vecinos de la calle Ayacucho al 400 fueron los que dieron aviso a los bomberos y evitaron que los hechos pasaran a mayores. Pero nadie pudo evitar robos, ni identificar a los atacantes.
Pasaron unos días y hay algunas novedades en el caso, que el dirigente y ex candidato a legislador porteño por el PO, Marcelo Ramal, explicó a NOTICIAS URBANAS. "Por las pericias -apuntó- nos enteramos recientemente que hubo tres distintos focos de incendio provocados con querosén. Además se robó material, entre otras cosas un disco rígido de una computadora antes de ser quemada, lo que demuestra que fue un hecho planificado".
"Transcurridas 96 horas del atentado, ni el Gobierno nacional ni el de la Ciudad han fijado posición publica de rechazo, ni comprometido investigación alguna, y ni siquiera han respondido al pedido público y luego formal de entrevista", expresó Ramal.
Según los militantes del partido trotskista, el atentado no puede desligarse de la campaña realizada contra su partido por el Gobierno nacional, especialmente por la actividad desplegada contra la llegada de Bush a Mar del Plata, y con la intervención en el juicio político a Aníbal Ibarra.
"La legisladora Alicia Caruso, en el programa de Mariano Grondona, me relacionó con los incidentes del viernes en la Legislatura, luego de que la policía provocara a los familiares, por el simple hecho de estar ese día en la sesión. Algo totalmente errado porque puedo participar como ciudadano, como dirigente y como ex trabajador de la casa de las sesiones".
Y concluyó: "La Secretaría de Asuntos Institucionales porteña, quien tiene la tarea de relacionarse con los partidos políticos, no ha hecho ni siquiera un llamado telefónico hacia nosotros, lo que termina demostrando un silencio cómplice".
Desde el 2000 al 2003 el PO tuvo una banca en la Legislatura de la Ciudad, a cargo de Jorge Altamira.