Brasil pidió explicaciones a Argentina por la fuga de Flávio Bolsonaro
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva convocó a la encargada de negocios argentina en Brasilia, María Emilia Cortés, para pedir información sobre la posible participación de funcionarios argentinos en el viaje de Flávio Bolsonaro a Estados Unidos. El reclamo diplomático se produjo en medio de las preguntas sobre cómo el ex candidato salió de Brasil y pasó por Misiones antes de continuar hacia Miami.
La reunión se realizó el jueves por la tarde y fue descrita por fuentes brasileñas como una “conversación rápida”. Cortés fue recibida por un funcionario de Itamaraty responsable de los asuntos del Mercosur. La convocatoria coincidió con una reunión del G20 en Atlanta, donde los cancilleres Pablo Quirno y Mauro Vieira compartieron actividades.
La salida estuvo acompañada por versiones contradictorias sobre su presencia en el país. Migraciones negó inicialmente su ingreso y luego confirmó que Bolsonaro y sus familiares habían entrado con documentación válida. También se mencionó la posible presencia de Santiago Caputo en Misiones durante el operativo, aunque su entorno no ofreció detalles y el propio asesor descalificó las versiones periodísticas.
Desde la Casa Rosada sostuvieron que no hubo una irregularidad porque Bolsonaro no tenía una orden de captura internacional ni una alerta de Interpol que le impidiera viajar. “No tenía ningún impedimento, no había impedimento de Interpol”, afirmó el jefe de Gabinete, Diego Santilli. El Gobierno también señaló que Migraciones autorizó el tránsito porque la documentación presentada estaba en regla.
El episodio se suma al deterioro de la relación entre Buenos Aires y Brasilia, que desde agosto funciona a nivel de encargados de negocios y no cuenta con embajadores en sus respectivas sedes. Las diferencias entre Milei y Lula ya habían escalado tras el respaldo público del mandatario argentino a la candidatura de Bolsonaro y sus críticas al presidente brasileño y a un juez del Supremo Tribunal Federal.
Por ahora, Brasil optó por un pedido de información a través de los canales diplomáticos, sin convertir el reclamo en un enfrentamiento público. Sin embargo, la convocatoria vuelve a poner bajo tensión la relación entre los dos principales socios del Mercosur y deja abiertas preguntas sobre la actuación de las autoridades argentinas durante el paso de Bolsonaro por el país.