Más clausuras
La Subsecretaría de Control Comunal, que depende de la Secretaría de Seguridad del Gobierno de la Ciudad, realizó este viernes 15, una inspección integral a la estación de servicio de combustibles líquidos y GNC ubicada en Bernardo de Irigoyen 1284, esquina Avenida San Juan. Como consecuencia de ese procedimiento se clausuraron dos surtidores y varios locales comerciales.
Del operativo participaron dos de las áreas de Control Comunal, la Dirección General de Control de la Calidad Ambiental y la Dirección General de Fiscalización y Control. La primera de ellas se encargó de controlar las condiciones de seguridad de la estación en función de los riesgos de contaminación. Los funcionarios, luego de realizar sus tareas, comprobaron que los sensores perimetrales sobre la esquina de Bernardo de Irigoyen y San Juan, ubicados para detectar las filtraciones de dos surtidores de nafta y GNC que dan a la boca del subte de la línea C, no se encontraban en condiciones de funcionamiento. Para los inspectores esta irregularidad determinó la clausura de los surtidores.
Por su parte, la Dirección General de Fiscalización y Control controló las condiciones de funcionamiento y seguridad de la estación en su totalidad, incluyendo los locales comerciales que allí se encuentran ubicados. Como resultado, se verificó que el café-bar, la peluquería, la agencia de seguridad, el lavadero, el locutorio, la gomería, el taller mecánico y un kiosco-bar que funcionan en la estación, no contaban con la correspondiente habilitación para trabajar bajo esos rubros. Por ello, inspectores del área dispusieron la clausura de todos esos locales.
También, se encontraron irregularidades en las condiciones de seguridad de la estación en general, por falta de matafuegos, falta de libro de mantenimiento y seguro del auto-elevador, existencia de recipientes con aceite, aceite derramado en el piso, existencia de un tablero de comando de cámara fría ubicado en un lugar no autorizado y falta de dos libretas sanitarias. Por esos motivos se labraron las actas correspondientes y se le ordenó a los propietarios del lugar la regularización de esas infracciones.