Publicado: 08/03/2009 UTC General Por: Redacción NU

Crónica de una muerte anunciada

El jefe porteño finalmente reconoció la semana pasada, durante la apertura del período ordinario de sesiones de la Legislatura, que este año sólo podrán continuar dos obras de gran envergadura: la del Teatro Colón y la del arroyo Maldonado. En cambio, se mantendrán otras más pequeñas, pero muy importantes, como la de poner gas en las escuelas. Fue la crónica de una muerte anunciada a fines del año pasado, cuando sus ministros Néstor Grindetti y Daniel Chaín pasaron por la Legislatura para hablar del Presupuesto 2009.
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Redacción NU
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Primero lo reconocieron tanto el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, como el de Desarrollo Urbano, Daniel Chaín, a fines del año pasado, cuando se empezó a discutir el Presupuesto 2009. Y Mauricio Macri lo confirmó el domingo último ante los diputados porteños, cuando inauguró el período de sesiones ordinarias. En tanto, el presidente de la comisión de Obras y Servicios Públicos de la Legisltura, Cristian Ritondo (PRO), también dijo lo suyo al ser consultado por Noticias Urbanas acerca de cómo impactará la crisis económica mundial en la Ciudad de Buenos Aires, sobre todo en materia de obra pública. Todos coincidieron en que la imposibilidad de acceder a dinero fresco para realizar obras públicas de gran magnitud provocará que este año el Gobierno porteño tenga que ajustarse los cinturones.

"Nosotros tenemos dos desafíos, que son las obras del Teatro Colón y el arroyo Maldonado, que ya tienen crédito. Después, vamos a tener que priorizar obras, ya que no vamos a poder financiarnos con un bono como teníamos previsto y por lo tanto, tendremos que hacerlo con recursos propios", afirmó Ritondo ante NU.

Para el legislador, habrá que acostumbrarse a la idea de que hay obras "que pensábamos terminar en seis meses, pero la realidad de hoy es que vamos a tener que aceptar que quizás nos lleve un año o un año y medio concluirlas".

Sin embargo, Ritondo consideró que si bien las obras del Colón y el Maldonado son muy importantes, hay otras que directamente son "prioritarias", como las que se deben hacer en las escuelas y los hospitales. Explicó que las obras del Maldonado y el Colón, como tantas otras, "si se quiere, se pueden extender más en el tiempo, pero no se puede dejar las escuelas sin gas en el invierno".

Hay una variable que se da en la Ciudad de Buenos Aires y es que el Estado porteño se financia en más de un 90 por ciento con recursos propios. El resto se complementa con una ínfima cantidad que, en concepto de Coparticipación, le envía Nación, que es alrededor de un 1.4%, y que sería algo así como 1.500 millones de pesos. Una bicoca o una injusticia, si se tiene en cuenta que la Ciudad aporta un 25% del total de la masa coparticipable.

En cambio las provincias, aparte de lo que obtienen por Coparticipación, también pueden jugar con la posibilidad de fondos que les envía el gobierno central en forma de ATN. Se debe hacer la salvedad que en la gran mayoría de las provincias de este país, el 90% del empleo lo da el Estado y que por lo tanto los presupuestos provinciales se consumen al pagar sueldos. Mientras que en la Ciudad los salarios de los estatales representan solamente un 60% del Presupuesto anual.

ARGUMENTOS QUE NO CONFORMAN

Las explicaciones que pueda dar el oficialismo no satisfacen al diputado telermanista Alejandro Rabinovich, quien opinó que, en realidad, "Macri no es que no tiene plan de obras sino que lo que quedó claro durante los primeros 14 meses de gestión es que vino a improvisar en la Ciudad de Buenos Aires. No cumplió con que el Teatro Colón esté abierto para su centenario, ni para el bicentenario de la Ciudad".

"En cuanto al plan de obras de subte, es el peor de la historia y lo único que Macri pudo hacer durante este tiempo son algunas obras de asfalto y aceras, que no son obras de infraestructura trascendentales para la ciudad, sino tan sólo de mantenimiento urbano. La diferencia entre unas y otras es que las obras de infraestructura son perdurables en el tiempo, pero en 14 meses Macri no hizo una sola obra perdurable para la Ciudad", afirmó el legislador.

"Sabemos que esta Ciudad arrastra una deuda de años en obras estructurales, lo que nos obliga hoy a multiplicar los esfuerzos. Pero la crisis financiera mundial se suma al bloqueo del gobierno nacional sobre nuestra legítima capacidad de conseguir financiamiento, generando un panorama oscuro en este rubro para el 2009. Esto impactará sobre algunas obras especialmente de prevención de inundaciones y de construcción de nuevos subtes", reconoció el jefe de Gobierno de la Ciudad, en su discurso del último domingo. Acto seguido afirmó: "Pese a ello avanzaremos en 19 obras hidráulicas que ya están en ejecución y seguimos trabajando sobre los puntos críticos de anegamiento. Este año también comenzarán las obras del arroyo Maldonado, la obras más importantes que encara la Ciudad en materia de inundaciones en muchas décadas".

Sin embargo, el ministro de Desarrollo Urbano durante la ronda de Presupuesto del año pasado, fue más preciso y reconoció que su gobierno iba a dejar de hacer obras por 472 millones de pesos durante 2009. Y que entre las obras que no se realizarían figuran las previstas en los neuropsiquiátricos; el aliviador de la Cuenca Ochoa; y los de la Cuenca Medrano-White y del Cildáñez. Tampoco la Red Pluvial III Norte y Sur, el rediseño del Espacio Urbano y Vehicular I y II y la megalicitación Oasis Urbanos e Intervenciones en el Área Central.

Asimismo, no se realizará la construcción del Centro Cívico Siglo XXI, donde estaba previsto trasladar la sede del Gobierno porteño. El monto para realizar los trabajos preliminares era de $ 5.692.890. Tampoco se llevará a cabo la recuperación de la Ribera, estimada en $ 145.096.643. A pesar de todos estos recortes, Ritondo respondió muy seguro cuando NU le preguntó si este invierno iba a haber gas en las escuelas porteñas. "Sin dudas", respondió. "En las escuelas va a haber gas y, como adelantó el jefe de Gobierno, va a haber Inglés e Internet en todas", indicó.

Por otra parte, Ritondo reconoció que ante la crisis que se avecina, este año van a tener que encontrar una fórmula que les permita avanzar con las obras previstas, pero también, responder a las demandas sociales que se avecinan. Sin embargo, para el diputado ibarrista Eduardo Epszteyn -quien es miembro de la comisión de Obras Públicas de la Legislatura-, Macri, "para continuar con la obra del Colón como dijo el domingo pasado, primero alguna vez debería haberla empezado".

"Estuvieron un año perdiendo el tiempo con un funcionario autoritario y el Teatro Colón está a la deriva", agregó. En cuanto a las obras del Maldonado, entendió Epszteyn que "a lo mejor las apura porque como las hace una empresa de su familia, debe tener interés en que cobren rápido".

"Encima -añadió el diputado- Macri anuncia esta obra como si fuera suya y ahora va a hacer marketing cuando llegue la tunelera, cuando en realidad es un trabajo que tiene muchos años y es el producto del esfuerzo de muchas administraciones".



(PUBLICADO ORIGINALMENTE EN EL SEMANARIO NOTICIAS URBANAS Nº 178, DEL 05/03/09).

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