Incidentes en la reunión por Cromañón
Este martes por la mañana se llevó a cabo una nueva reunión de la Comisión Investigadora de la Sala Acusadora en el proceso de juicio político que se lleva adelante contra el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.
El encuentro, del que participaron casi todos los miembros de la Comisión que preside el diputado Marcelo Godoy, se desarrolló con total normalidad hasta que se decidió levantar la reunión y postergar el orden del día hasta el próximo viernes dado que la Sala Acusadora deberá resolver el día anterior (previo a la sesión ordinaria) si acepta o no las recusaciones planteadas por Ibarra a los diputados Jorge San Martino, Rubén Devoto, Ariel Schifrin, Álvaro González, Martín Borrelli y Jorge Enríquez.
Presidió la reunión el titular de la Comisión, Marcelo Godoy (Compromiso para el Cambio), e integraron la mesa los diputados San Martino (Recrear), Silvia La Ruffa (Frente para la Victoria), Daniel Betti (Bloque del Sur), Rubén Devoto (Movimiento por un Pueblo Libre), Schifrin (Confluencia), Diego Kravetz (Frente para la Victoria), Álvaro González (Juntos por Buenos Aires), Fernando Melillo (ARI) y Sandra Dosch (Frente Grande).
Además, se encontraba presente entre el público -conformado mayoritariamente por familiares y víctimas sobrevivientes de la tragedia, periodistas y asesores-, el diputado Milcíades Peña (Confluencia) y se dieron una vuelta por el Salón el vicepresidente primero de la Legislatura, Santiago De Estrada (Juntos por Buenos Aires) y los diputados Borrelli (Compromiso para el Cambio) y Enríquez (Juntos por Buenos Aires), quienes llegaron cuando finalizó el encuentro.
Godoy planteó la necesidad de resolver el tema de las recusaciones lo antes posible para poder avanzar en la confección de un cronograma, a fin de citar a los testigos propuestos por Ibarra (casi 80) y realizar los seis informes que solicitó con documentación de la Legislatura. "Nos podemos reunir lunes, martes, miércoles y viernes, diez horas diarias, para tomar todas las declaraciones que consideremos conducentes y así culminar con el período de recepción de prueba y encaminarnos hacia la elaboración del dictamen que deberá considerar la Sala Acusadora", explicó el presidente de la Comisión Investigadora.
Con respecto a las recusaciones, Schifrin afirmó: "Se trata de un juicio político, por lo que la Sala Acusadora debe rechazar las recusaciones planteadas por Ibarra. Pero más allá de eso, ninguna Cámara de Apelaciones, basada en la jurisprudencia, admitiría los hechos esgrimidos en mi contra".
En tanto, Melillo dijo: "No cabe la recusación en la instancia acusadora, sino en la sala Juzgadora porque es quien juzga (valga la redundancia) las conductas cuestionadas".
Una vez levantada la reunión, un grupo de familiares enfrentó a Godoy y empezó a insultar a los legisladores y a Ibarra "por tomarles el pelo y por dilatar el proceso". Si bien los incidentes no pasaron a mayores -solo se produjeron corridas, cayeron algunas sillas y abundaron los gritos- la tensión se apoderó de todos los presentes en el Salón.
Hugo Santillán, padre de una víctima de Cromañón, afirmó: "Se los vamos a boletear a los hijos de Ibarra y yo me hago responsable y pagaré con la cárcel"; mientras que su esposa en un rincón no hacía más que llorar, maldecir y pedir por la vida perdida de su hija.
Si bien fueron muchos los padres que se exaltaron (muchos criticaron la ausencia de Borrelli y Michetti, a los que se los castigó por estar tomando un café en la esquina), cabe mencionar que no fueron todos. Hay tres grupos bastante identificables: quienes son proclives a demandar verdad y justicia por los medios que sean necesarios; quienes consideran que esa forma de reclamo no conduce a nada y aún creen en las instituciones, y aquellos (los menos) a los que se les nota la resignación en la mirada.