Ibarra negocia con el kirchnerismo cambios en su gabinete
Desarrollo Social y Salud son las secretarías que, por ahora, el Gobierno porteño estaría dispuesto a entregar a sus socios del Gobierno nacional. Estas intenciones, adelantadas por esta agencia el sábado último, fueron reafirmadas este martes por allegados muy cercanos a Aníbal Ibarra. Las fuentes consultadas, que optaron por hablar en estricto off the record, aseguraron también que no habrá cambios, al menos, hasta fin de fin de mes, y que durante la negociación, el kirchnerismo buscará quedarse, además, con las secretarías de Cultura, Educación e Infraestructura y Planeamiento.
Actualmente, la Secretaría de Desarrollo Social es manejada por el vicejefe de Gobierno, Jorge Telerman, quien terminó de distanciarse de Aníbal Ibarra luego de declarar públicamente que si el Gobierno "hubiera hecho las cosas bien, Cromañón no habría existido". El calvo funcionario, además, tiene otro frente de batalla abierto con Alberto Fernández, contra quien arremetió duramente por el armado del PJ Capital.
El kirchnerismo ansía la secretaría de Telerman, ya que es un espacio ideal para fomentar la política territorial en la Ciudad de Buenos Aires de cara a los próximos comicios. Los ibarristas, a su vez, quieren ampliar la alianza con los k más allá de Alberto Fernández y llevarla hasta la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner. Por ese motivo, quedó prácticamente descartado el nombre de Daniel Arroyo como reemplazante de Telerman, ya que el número dos de la hermana del Presidente se encuentra actualmente enemistado con su jefa y, por lo tanto, no tracciona al sector que pretende el Gobierno porteño. Tampoco quieren al líder de Barrios de Pie, Jorge Ceballos, por su perfil piquetero.
En cambio Ibarra está conforme con la gestión de Gustavo López en la Secretaría de Cultura y tratará de mantenerlo al frente de la misma. Y, seguramente, se pondrá la capa para defender a Educación y a Infraestructura y Planeamiento, que son sus áreas mimadas, a las que el año pasado les puso todas las fichas con el lanzamiento de los programas "Deserción Cero" y "Buenos Aires 10". La campaña publicitaria de este último plan tuvo que ser levantada abruptamente luego del desastre de República Cromañón, pero los ibarristas no se resignan a perder la agenda de la obra pública y sueñan con volver a instalarla, de a poco, en los medios. Los anuncios de obras hidráulicas por 190 millones de dólares para combatir las inundaciones, que Ibarra dio a conocer hace dos semanas, van en ese sentido.
El ibarrismo, además, quiere recuperar la Secretaría de Descentralización y Participación Ciudadana, hoy comandada por el kirchnerista Héctor Capaccioli, quien estaría a punto de emigrar al Gobierno nacional. Ocurre que en Bolívar 1 están analizando la posibilidad de darle un mayor impulso al tema de las comunas, como otra manera de levantar la figura del jefe porteño. Por eso quieren que el proceso descentralizador lo comande un hombre propio, aunque Capaccioli admite por lo bajo que "preferiría quedarse". Mientras, el kirchnerismo reclama para sí la secretaría que hoy tiene Capaccioli, tal como se filtró durante los últimos días en varios medios.
Como moneda de cambio, Ibarra declararía "transferible" a la Secretaría de Salud, que conduce Alfredo Stern. "Está correctamente administrada, pero no tiene un plan transformador", comentan en el Ejecutivo para fundamentar esta posibilidad. De concretarse, el puesto sería para alguna persona ligada al ministro de Salud, Ginés González García.
En cuanto a la Secretaría de Seguridad, Juan José Álvarez ha dicho en más de una oportunidad que renunciará en breve a su conducción. Por el momento, casi todas las miradas están puestas en su segundo, Diego Gorgal, quien hoy maneja, además de la subsecretaría homónima, la Subsecretaría de Control Comunal, tras el alejamiento de Pedro Fioretti. También analizan en el Gobierno porteño volver a separar Control Comunal de Seguridad, para dotarla nuevamente del rango de secretaría. Y no se descartan divisiones en otras áreas de gobierno, como la de Producción, Turismo y Desarrollo Sustentable, para facilitar la negociación.