Cuando ignorar ya no es una opción
La escena de las mantas tiradas sobre un cuerpo en medio de la vereda se ha vuelto dolorosamente común en la Ciudad de Buenos Aires. Al igual que sucede en otras grandes ciudades del mundo, sobre todo en los centros económicos, la cantidad de personas que por diferentes razones hacen de la calle un hogar permanente está en aumento. Según los datos que surgen del conteo que realiza el Gobierno de la Ciudad, entre los años 2008 y 2009, la cifra se duplicó a nivel local, alcanzando los 1.700 el año pasado.
Ante esta situación, los vecinos reaccionan de formas dispares. Están quienes, contrariados por la ocupación de la vereda, demandan que los sin techo sean retirados del espacio público. Otros, en cambio, se solidarizan con las personas en situación de calle brindándoles comida y abrigo. La gran mayoría, sin embargo, simplemente ignora a aquellos que se abrigan del frío de la noche bajo las autopistas, los puentes y los techos de los edificios céntricos. Para cambiar esa actitud e incentivar el interés del resto de los ciudadanos es que se creó el número telefónico 108, una línea a través de la cual se puede informar al Gobierno local sobre casos de personas que no cuentan con un lugar donde vivir.
Noticias Urbanas se comunicó con Samanta Acerenza, directora operativa de Emergencia Habitacional del Ministerio de Desarrollo Social porteño, quien tiene a su cargo el funcionamiento de la línea y la intervención en los casos de personas mayores de edad en situación de calle. La funcionaria aseguró que la asistencia a través del 108 funciona las 24 horas del día, durante las cuales se reciben llamados tanto de vecinos como de personas que piden ser trasladadas a alguno de los paradores que, aseveró, durante el invierno no tienen horario de cierre. También reconoció que si bien los llamados de vecinos son en su mayoría de personas preocupadas por la salud de quienes se encuentran en situación de calle, no faltan los que se interesan más por que se los remueva.
?El tiempo de respuesta depende de un criterio de urgencia. Si quien llama es la misma persona, se envía un móvil de inmediato. Si, en cambio, quien llama es un vecino, el móvil se envía a lo largo del día?, aseguró Acerenza. Los vecinos también tienen la posibilidad de presenciar la intervención, si es que dejan su nombre y número al realizar el llamado. Quienes desean involucrarse aún más con la problemática pueden recurrir al programa de voluntariado que se desarrolla en el marco de la Dirección General de Fortalecimiento de la Sociedad Civil.
Entre las iniciativas desarrolladas por la actual gestión porteña en materia de asistencia para esta problemática, el subsecretario de Fortalecimiento Familiar y Comunitario, José Luis Acevedo, destacó antes que nada la reinauguración del parador ubicado en la Costanera Sur, destinado a albergar familias, a diferencia de los otros centros que sirven exclusivamente para dar refugio a hombres, mujeres o mujeres con hijos. También destacó el trabajo realizado en el Centro Renacer, donde hay una mayor flexibilidad en los horarios de entrada y salida para permitir a los huéspedes ir a trabajar. El aumento en la cantidad de móviles utilizados por el área y la inclusión de 200 camas destinadas a personas con discapacidades fueron otros puntos sobre los que hizo énfasis. En total, dijo, la Ciudad cuenta con 1.500 camas preparadas para albergar a personas que vienen de la calle.
Acevedo aseguró que durante la gestión macrista ?se privilegiaron en el presupuesto las políticas de intervención para gente en situación de calle? y destacó que desde el ministerio se busca dar relevancia a la problemática en vez de esconderla. También informó que durante las intervenciones desarrolladas se sigue siempre un modelo pautado y desligó al ministerio de los episodios protagonizados por la hoy extinta Unidad de Control del Espacio Público (UCEP), que funcionaba en la órbita del Ministerio de Ambiente y Espacio Público. ?Hemos tenido los conflictos propios de este tipo de intervenciones?, amplió luego, en referencia a los problemas que pueden surgir al tratar con personas con problemas psiquiátricos o ciudadanos de la provincia de Buenos Aires ?a los que no se les puede dar un subsidio habitacional?.
Para cerrar, el subsecretario destacó la existencia de subsidios habitacionales, la creación de cajas de ahorro en convenio con el Banco Ciudad y una serie de acuerdos con el Ministerio de Seguridad y Justicia. En especial, se refirió a la incorporación de dos trailers destinados a la intervención y a la atención sanitaria. En referencia al primero, explicó que coordina el trabajo proactivo que llevan a cabo los móviles en la cale, teniendo como objetivo ?la recuperación de la identidad ciudadana?, para lo cual se facilita el trámite de los documentos aunque, agregó el funcionario, ?en muchos casos no los retiran?.
La voz de los que no tienen techo
Noticias Urbanas se comunicó con Horacio Ávila, uno de los fundadores de la organización Proyecto 7, integrada por personas que atravesaron o atraviesan la situación de vivir en la calle; quien presentó una visión muy crítica sobre la gestión en materia de asistencia a los sin techo. ?Históricamente ?subrayó? la situación de calle nunca fue encarada como gestión social, pero a partir del gobierno del PRO se empeoró.?
Ávila denunció que el grueso de los fondos del área se tercerizan en organizaciones no gubernamentales y criticó a los paradores afirmando que muchas veces no están en las condiciones adecuadas y que entre el personal son más numerosos los policías y guardias que los profesionales de asistencia. A pesar de ello, sí calificó la inauguración de un parador para familias como un paso positivo.
Con respecto a la línea telefónica, aseguró que resulta inútil en muchos casos y que muchos trabajadores que la atendían renunciaron al conocer el proceder de la UCEP. Sobre dicha unidad, consideró que su espíritu se perpetúa en el servicio de Higiene Urbana. Y agregó: ?Quizás ya no vayan con palos pero lo que hacen no deja de ser violencia?. También rechazó la cifra de los sin techo informada por el Gobierno, resaltando que el número roza los 15 mil a nivel Ciudad y 300 mil en el país. Al respecto, el subsecretario Acevedo aseguró que tal cantidad está inflada por incorporar a quienes habitan en asentamientos y algunas villas. Para Ávila, en cambio, el conteo del Gobierno es inexacto porque deja de lado los barrios más periféricos de la Ciudad, las casas tomadas, la gente que vive en los paradores y quienes recurren a un hotel como solución.
?Hay que entender que la problemática de la gente en la calle llegó para quedarse, no es algo estacionario?, continuó Ávila, agregando que cada año alrededor de 100 personas mueren en Buenos Aires por falta de asistencia. ?Lo lógico sería que en los Cesac y hospitales hubiera lugares específicos para atender a gente en situación de calle, cuando hoy en día en verdad es discriminada?, añadió. Por último, concluyó: ?El Gobierno tiene que ayudar a esta gente, no quitarle lo poco que tiene?.