Publicado: 27/11/2003 UTC General Por: Redacción NU

Oscar Alemán vuelve a empapar de jazz a Buenos Aires

Un film documental sobre la historia de su vida, diferentes eventos musicales y la reedición de sus discos están rescatando del olvido al genial guitarrista argentino de jazz Oscar Alemán. La película se encuentra en exhibición en el cine Cosmos y tuvo una buena crítica. Entratanto, se presentaron en la Ciudad los ganadores del primer Concurso Internacional de guitarristas "Oscar Alemán", que se realizó en Chaco en octubre pasado
Oscar Alemán vuelve a empapar de jazz a Buenos Aires
Redacción NU
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Por estos días, la música del excelente guitarrista chaqueño de jazz, Oscar Alemán, parece estar flotando de nuevo en la atmósfera de la Ciudad de Buenos Aires. El pasado 13 de noviembre se estrenó en el Cine Cosmos -Corrientes al 2000-, luego de ser presentada en varios festivales internacionales y extranjeros, el film documental "Oscar Alemán, vida con swing". La película, del joven director Hernán Gaffet, cuenta con muy buenas críticas y se está encaminando hacia la tercera semana en cartel.

A veintiún años de la muerte del guitarrista argentino, su música sigue estando vigente. Este año, a mediados de octubre, se llevó a cabo en la ciudad de Resistencia, en el Chaco natal de Alemán, el primer Concurso Internacional de guitarra "Oscar Alemán" para jóvenes intérpretes del instrumento. Cuatro muchachos -todos argentinos- resultaron ganadores del certamen.

Los cuatro jóvenes "herederos" del swing del chaqueño se presentaron esta semana en la Ciudad, en el marco de una nueva edición del Festival de las Cuerdas Gitanas del Jazz Argentino.

El evento se llevó a cabo el pasado 25 de noviembre en la sala más amplia del Centro Cultural General San Martín, ante la concurrencia de casi mil personas. Bajo la coordinación del legendario guitarrista "Chachi" Zaragoza y los comentarios del periodista especializado Carlos Inzillo, se sucedieron las presentaciones de las principales orquestas de gipsy swing del medio local y de la ciudad de La Plata.

Más allá de la excelente calidad de las presentaciones, el punto más emotivo tuvo lugar cuando Chachi Zaragoza colgó a un costado del escenario un retrato a lápiz de un joven Oscar Alemán. La ovación estalló, y el espíritu del guitarrista chaqueño flotó desde ese rincón durante toda la extensa velada del martes.

El propio Zaragoza, cuando es entrevistado en el film de Gaffet, no titubea al afirmar que Alemán "fue el mejor guitarrista del mundo. Sí, fue el mejor", remarca por segunda vez, como queriendo despejar cualquier derecho a duda.

En otro orden, se reeditaron por estos días dos volúmenes discográficos con la recopilación de algunos temas de Alemán, a la manera de un "grandes éxitos". Los dos CD's ya están a la venta en las principales disquerías de la Ciudad, a 22 pesos.

Quizá esta sucesión de eventos signifique una provechosa oportunidad para que las generaciones más jóvenes, las que no vieron en acción a Alemán, tomen contacto con la obra del pequeño "negrito" y descubran su música fresca y llena de vitalidad, dueña de un ritmo muy particular. Para las generaciones mayores, no hay mucho que decir: como bien señaló una sexagenaria abuela al término de la película, aún dentro de la poco concurrida sala del Cosmos, "es como volver a vivir".

"DE AHORA EN MÁS, DE BOCA EN BOCA"

El director de la película "Vida con swing", Hernán Gaffet, también estuvo presente en el Festival del San Martín. Aprovechó la ocasión la promocionar un poco más su film y comentó ante el público: "La película tuvo una excelente repercusión afuera, en los festivales donde la presentamos. Incluso, hasta el momento, tuvo más repercusión afuera que en el país".

"Ya se nos terminó la plata para publicitarla -agregó-. La poca publicidad que tuvimos fue gracias al INCAA, que nos ayudó mucho, con afiches callejeros. De ahora en más, la difusión que se haga va a ser de boca en boca, así que les pedimos que la recomienden".

Gaffet señaló, por último: "Nos llenaría de orgullo saber que la película obtenga la máxima repercusión en el país, que Oscar obtenga el reconocimiento en su tierra".

LA VIDA DE UN VIRTUOSO

Oscar Alemán fue un genio de la guitarra, que dominaba de oído. De niño, se trasladó a Brasil con su padre y algunos de sus hermanos, donde mamó los ritmos tropicales que serían su "marca de agua" dentro de su estilo jazzístico. Luego de padecer la temprana muerte de su madre, el suicidio de su padre y el posterior abandono de sus hermanos, Oscarcito se convirtió en uno más de los niños de la calle de San Pablo. Tenía entonces 11 años. Allí tomó contacto con su primer instrumento, el cavaquinho (un instrumento parecido a una pequeña guitarra, de cuatro cuerdas) y conoció a su guía y padre musical: el guitarrista Gastón Bueno Lobo, con quien más tarde viajó a Francia.

Una vez en Europa no se suceden más que éxitos: Oscar toca en España, Francia, Portugal y otros países. Luego, se integra a la orquesta de la mítica bailarina y cantante Josephine Baker, y hasta es tentado por el mismísimo Duke Ellington para incorporarse a su conjunto. En el viejo continente, los más prestigiosos guitarristas lo elogian y admiran, y hasta es comparado con el propio Django Reinhart -el mágico guitarrista gitano oriundo de Bélgica-, de quien se hace amigo. Destacados críticos de la época, que vieron tocar tanto a Oscar como a Django, aseguran que el chaqueño tenía más swing que el europeo y un estilo único en la historia del jazz, pero gozó de menos reconocimiento en vida.

Cuando estalla la Segunda Guerra, Alemán decide volver a Argentina, escapando de la persecución nazi, que había invadido Francia. Arma una orquesta y sale a tocar por el circuito de bares y cabarets. Se transforma en poco tiempo en la mayor atracción del jazz local y reúne multitudes. En los bailes, las parejas hasta dejan de bailar para observar la performance de Oscar, sus improvisaciones casi teatrales, sus virtuosos pasos de baile y también cuando toca con su guitarra puesta sobre la espalda, sin correa.

Realiza giras por Brasil y Uruguay, donde sus presentaciones obtienen gran repercusión. Por el año 1962, el trabajo para los jazzistas empieza a escasear y la orquesta deja de presentarse. Luego de haber sido una figura de primer nivel del circuito porteño, Oscar cae lentamente en el olvido. A fines de los años 60 es "redescubierto" por el Círculo de Amigos del Jazz porteño y graba algunos LP, una fórmula que se repetiría durante casi toda la década del '70, al igual que sus presentaciones en la costa y en todo el país.

El 14 de octubre de 1980 muere en el Sanatorio Anchorena, de Buenos Aires, dejando un legado musical único en la historia del jazz argentino y mundial. La causa: un cólico hepático. Oscar es enterrado en el Panteón que SADAIC tiene en el Cementerio de la Chacarita, y sus restos yacen allí hasta el día de hoy.

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