Las razones del cambio
El anuncio se realizó este lunes 11, al concluir la reunión semanal del Gabinete porteño. Y la hizo nada menos que el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri. En pocas palabras el jefe comunal informó que la administración que él encabeza se hará cargo de la seguridad de los centros médicos y los corredores escolares de la Capital Federal, reemplazando las custodias de la Policía Federal por personal de seguridad privada. ?En aquellos casos dónde los médicos y docentes estén de acuerdo, vamos a reemplazar la policía por seguridad privada", destacó.
Finalmente y luego del fracaso de la postura inicial del macrismo de deslindar responsabilidades en materia de seguridad y de repetir hasta el cansancio, que en dicha materia, la obligación era pura y exclusivamente de la Nación, la gestión capitalina se vio acorralada ante la intransigencia del kirchnerismo y cambió su posición inicial de ataque por una más reflexiva, en la que no le quedó más remedio que comenzar a hacerse cargo de los 114 objetivos porteños que dejaron de custodiar los 1.400 efectivos de la Federal.
?El día clave fue el miércoles de la semana pasada cuando se produjo un diálogo telefónico entre la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré y el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad, Guillermo Montenegro. En esa comunicación la funcionaria dejó en claro que la decisión no se negociaba y que no había vuelta atrás, además de no aceptar un pedido de reunión que le realizó el macrista?, le señaló a Noticias Urbanas un político K.
La movida fue adelantada por el la nota de tapa del semanario NU del jueves de la semana pasada donde se contó: ?El miércoles por la tarde y a las pocas horas de que la reacción del gobierno PRO llegara a su punto máximo, al presentar a través de los abogados de la Procuración General una denuncia penal contra Garré y el jefe de la Federal, el comisario general Enrique Capdevilla, que quedó radicada en el juzgado federal a cargo de Norberto Oyarbide, Montenegro fue notificado por un colaborador de la ministra de la nueva postura que adoptará la Nación en su relación con la Ciudad?.
?La intransigencia K le quedó clara a Macri luego de enterarse de la comunicación telefónica entre Montenegro y Garré, en la que el macrista le pidió una reunión, solicitud que la ministra rechazó. Era evidente que los tiempos de la negociación entre la Ciudad y la Nación se habían acabad. La nueva realidad hizo que Macri, Montenegro y el jefe de la Metropolitana, Eugenio Burzaco, mantuvieran un encuentro para decidir qué acción tomaría la administración PRO ante el hecho concreto de que la Federal no volvería a las custodias?.
?Los líderes macristas estaban convencidos de que su táctica de volver a responsabilizar a la Nación les daría resultado y actuaron en ese sentido, creyendo que llegarían a algún tipo de acuerdo con la Federal. Sin embargo, debieron cambiar de actitud en muy poco tiempo y analizar la posibilidad antes rechazada de hacerse cargo de los objetivos abandonados. A última hora del miércoles, Burzaco anunció que la PM custodiaría de manera permanente dos hospitales: el Tornú y el Pirovano, que están en las comunas 12 y 15, donde actúa la fuerza porteña. Y el Penna por orden judicial. La Metropolitana también podría custodiar los centros de salud que están cerca de villas?.
El viraje del PRO se comprobó cuando Montenegro expuso el viernes en la Legislatura bajándole los decibeles a la disputa con la Nación y reconociendo que la Ciudad cuenta con medios para hacerse cargo de las custodias dejadas por la PF, además de agregar que la seguridad de los porteños es una cuestión de suma importancia para el Gobierno porteño.
?Macri se vio obligado a reconocer su error y aceptar la responsabilidad que le cabe en seguridad, más contando con una fuerza de casi 1.900 hombres y sabe que ya no puede hacerse más el distraído y decir que no tiene nada que ver porque eso es mentirle a los habitantes de la metrópolis?, reconoció un experto en seguridad urbana