Alerta en el AMBA: caída en frecuencias de colectivos y advertencia sindical
Varias líneas de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) redujeron sus frecuencias hasta en un 30% esta semana, como respuesta al fuerte aumento del precio del gasoil y a los retrasos en el pago de los subsidios. La medida, adoptada por empresas que operan tanto en jurisdicción nacional como provincial, ya se traduce en menos unidades en la calle, mayores tiempos de espera en las paradas y molestias para millones de usuarios que dependen del transporte público para movilizarse diariamente.
Desde las cámaras empresarias del transporte explicaron que la suba del combustible -con incrementos de entre 20% y 25% durante marzo y un litro de gasoil grado 2 que superó los $2.100- dejó desfasada la estructura de costos reconocida oficialmente. Según los dirigentes, el valor de referencia del gasoil utilizado por el sistema continúa muy por debajo del precio real, lo que amplió la brecha entre gastos operativos e ingresos por tarifa y subsidios congelados.
En un documento conjunto fechado el 31 de marzo, la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires y otras entidades del sector advirtieron sobre la “imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación” sin una respuesta urgente del Estado. Las empresas solicitaron además la actualización de los costos reconocidos y un anticipo de fondos correspondiente a abril para paliar el impacto inmediato del aumento del combustible y garantizar el pago de salarios.
#TransportePúblico
— Damián Di Pace (@DiPace4) April 1, 2026
Empresarios de transporte urbano del AMBA (C.T.P.B.A., C.E.U.T.U.P.B.A., C.E.A.P. y C.E.T.U.B.A.) anuncian 1 reducción en la frecuencia de colectivos a partir de hoy.
Motivo: el fuerte aumento del precio del gasoil, que hace inviable mantener el servicio…
La reducción de frecuencias ya provoca largas filas en las paradas y demoras que, en algunos casos, implicaron la espera de hasta tres servicios consecutivos para la misma línea, especialmente en horas pico y durante episodios de lluvia. Más de un centenar de líneas de jurisdicción nacional que circulan por la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano están afectadas; entre ellas figuran unidades emblemáticas como la 1, 2, 8, 9, 24, 29, 60, 64, 86, 100, 111, 130, 143 y muchas otras que conectan distintos puntos del AMBA.
El sector advirtió además que la situación podría agravarse si no se regulariza el pago de los subsidios: los directivos señalaron que, de no acreditarse los fondos necesarios, podrían dejar de prestarse servicios en jornadas próximas. Marcelo Pasciuto, referente empresario, afirmó que ante la falta de acreditación del monto habitual que se transfiere al inicio del mes las empresas podrían no contar con liquidez para afrontar sueldos y demás compromisos, lo que abriría la posibilidad de un paro o una paralización más amplia.
La Secretaría de Transporte informó que monitorea el funcionamiento de las líneas y anticipó controles y posibles sanciones para las empresas que incumplan con las prestaciones establecidas. Entretanto, el reclamo empresarial plantea un nuevo frente de conflicto: piden una revisión urgente del esquema de subsidios y de la estructura de precios para evitar una mayor degradación del servicio público de transporte, mientras miles de usuarios afrontan ya las consecuencias de menos colectivos en la calle.