¿Será esta vez, locura?
Esta es una historia que no tiene un final feliz. Que, en realidad, aún no tiene ningún final. Y es imprescindible que lo tenga alguna vez, porque hay cientos de chicos en situación de extrema vulnerabilidad que lo necesitan. El Hospital Infanto Juvenil de Salud Mental ?Carolina Tobar García? es único en su género en la Argentina y en Latinoamérica. Pero esta excepcionalidad no evitó que las obras de renovación que fueron iniciadas en 2006 ?en tiempos de Jorge Telerman?, que hasta contaban con un crédito del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID) y que iban a estar listas en un año y medio, es decir, en octubre de 2007, quedaran paralizadas y aún sigan casi en ese mismo estado.
La principal obra que todavía sigue en veremos es la Torre Central, que concentrará la sala de guardia y las salas de observación en la planta baja; los consultorios externos, en el primer y segundo piso; el área administrativa y los servicios sociales, en el tercero; las oficinas de los directivos del hospital, en el cuarto; el área de docencia, las aulas y los dormitorios para los residentes, en el quinto, y, finalmente, en el sexto piso, el laboratorio y el área de informática.
Las incomprensibles demoras provocaron, entre otras aberraciones administrativas, que para no dejar caer el crédito del BID, cuya vigencia tiene un límite temporal, la administración Telerman presentara, en lugar de los certificados de obra del Tobar García, algunos documentos de las obras del subte, haciendo gala de una picardía digna de mejores objetivos.
El pez por la boca muere
Todavía resuenan en los pasillos del Tobar García las palabras de Mauricio Macri que, hace dos años, decía: ?Parece que el cuento de la buena pipa que mi abuela me contaba se repite acá, con los años, por obras que empiezan y nunca terminan. Nosotros tenemos el firme propósito de que las obras que se necesitan comiencen y terminen en los plazos que corresponden?. Corría el mes de mayo de 2008, y desde entonces Macri está en deuda con los profesionales del hospital, con los niños y jóvenes que sufren trastornos psiquiátricos y hasta con su propia función como cabeza de la administración pública de la Ciudad de Buenos Aires.
A fines de ese mismo año, la jueza Elena Liberatori de Aramburu dictaminó que las obras debían ser finalizadas y los profesionales necesarios para atender a los jóvenes tendrían que ser designados ?en un plazo razonable?. Pero Macri no se quedó con los brazos cruzados. Apeló la medida, exponiendo un argumento por demás falaz. El titular de Recursos Físicos de la Secretaría de Salud, Moisés Aruj, planteó que las obras de la Torre Central, que aún no se han concluido, albergarían solamente al sector administrativo y, como lo importante era el sector de atención de la salud, dicha obra quedaba relegada por esa razón. Una falsedad a todas luces.
Los que están en la trinchera
El doctor Diego Friedman, jefe de la sección Psiquiatría y Psicofarmacología del Departamento de Consultorios Externos del Tobar García, habla del tema con la serenidad que otorga la experiencia. ?Se está terminando una pequeña porción de las obras, en gran parte por la presión de la propia gente del hospital, que nos cansamos de todo y empezamos a difundir la problemática con la que convivimos diariamente?, afirma, para luego señalar que ?después del cáncer infantil, la psicosis debe ser una de las enfermedades con las que los chicos más sufren, y eso puede traer luego graves consecuencias. Así como a Mauricio Macri se lo escucha enorgullecerse de las luminarias que instala para combatir la inseguridad, cuando uno va a las cárceles se encuentra allí a los sectores sumergidos de la sociedad, donde muchos padecen patologías mentales de diferente tipo, muchas de las cuales comienzan con las adicciones. Por eso, promover la salud mental es también promover la seguridad?, explica el facultativo.
Y detalla: ?Esta obra comenzó con Telerman, pero cuando éste estaba por irse, empezamos el juicio porque las dejó hechas en un 50 por ciento, aunque ya debían haberse terminado para ese tiempo. Finalmente, en mayo de 2008, Macri inauguró un sector del hospital, que incluía dos pabellones, terminados en ese momento en un 95 por ciento. Después siguieron con el hospital de día, pero las empresas dejaron de trabajar en la obra porque el Gobierno porteño les dejó de pagar. Esa ala de Servicios Complementarios está casi terminada, pero el área de Consultorios Externos es la más perjudicada por la falta de espacio y de equipamiento, porque ni siquiera posee las computadoras necesarias?, subraya el médico, para quien ?la situación edilicia es sumamente crítica y dispar?.
?Mientras áreas como Internación y Rehabilitación fueron totalmente refuncionalizadas y pudieron retomar su normalidad ?señala?, hay otras como los mencionados Consultorios Externos, la Guardia, el Servicio Social y el Laboratorio que funcionan, sí, pero con un grado de dificultad severo, por falta de espacio edilicio propio. Son servicios que encontrarán su ubicación física recién cuando se termine la Torre. De esta forma y a contrapelo de lo que ordena la Ley de Salud Mental de la Ciudad, el hospital está actualmente desequilibrado, con serio perjuicio para las áreas ambulatorias.?
Un juicio para que los incumplidores cumplan
?Nosotros presentamos un recurso de amparo por el incumplimiento de los plazos de las obras, en cuyo transcurso el Gobierno porteño apeló y demoró las decisiones judiciales todo lo que pudo. En septiembre de 2009 ?narra Friedman? salió el fallo de la Cámara Contencioso Administrativa, que obligaba al Ejecutivo de la Ciudad a terminar las obras y a realizar los nombramientos de personal que faltaban. Estos últimos están ahora bastante avanzados. Incluso los concursos están en la etapa final, faltan muy pocos. Si esto sigue así, a fin de año se habrán completado. En cuanto a las obras ?concluye el doctor?, podrían estar listas a mediados del año que viene, con lo que se cumpliría el ciclo antes de que Mauricio Macri termine su mandato.?
La visión desde el Pro
Carmen Polledo, diputada porteña de PRO, integra la comisión de Salud. Durante muchos años integró la Cooperadora de Acción Social (COAS), una ONG que ha colaborado por años en el equipamiento de diferentes hospitales públicos y privados. En ella, Polledo ocupó diferentes cargos, que incluyeron la presidencia de la entidad.
?Durante la gestión del actual gobierno se han implementado mejoras edilicias y se ha trabajado en los Recursos Humanos del hospital Tobar García?, enumera enfáticamente. ?Para el año 2010, el Ministerio de Salud destinó una inversión cercana a los 3.265.000 pesos para la realización de obras. Esta suma se está usando para la refuncionalización de los subsuelos del hospital, una obra que está actualmente en ejecución y que finalizará en 30 días, aproximadamente?, defiende la legisladora.
En cuanto a los planes para el año próximo, Polledo asegura que ?el Ministerio, para 2011, tiene previsto destinar la suma cercana a 7.400.000 pesos para concluir con los trabajos edilicios preestablecidos?. También destaca que la situación de la planta de personal se modificará. ?En cuanto a la situación de los Recursos Humanos del hospital, esta gestión otorgó 106 nombramientos, de los cuales 71 fueron destinados a profesionales y 35 a escalafones generales?, explica.
Un poco de historia
?El Tobar García fue un hospital que se comenzó a construir en los tiempos de Perón, pero al que el golpe del 55 dejó a un lado, como tantas otras obras que se abandonaron sólo porque las había pensado el peronismo. En tiempos del presidente Arturo Illia ?cuando Arturo Oñativia era su ministro de Salud Pública? recomenzaron las obras, pero como fue derrocado por otro golpe de Estado, la nueva dictadura, que encabezó Juan Carlos Onganía fue la encargada de inaugurar el hospital, el 20 de diciembre de 1968?, enumera con erudición el presidente de la comisión de Salud, Jorge Selser, quien también es médico.
El legislador cuenta que ?en enero de 2006, el BID otorgó un crédito para financiar esta obra, que iba a durar 18 meses. Luego, aún en tiempos de Telerman, se demoró. Macri, desde que asumió, realizó alrededor del 15 por ciento del total. Actualmente se está desarrollando el trabajo para terminar el subsuelo de la Torre Central, adonde van la cocina, el lavadero y el comedor. De todos modos, hace unos días llamé a la empresa constructora Riva, que es la que realiza los trabajos, y me dijeron que hasta ahora sólo van a hacer el subsuelo y que no tienen orden de continuar el resto, al menos por ahora?, se preocupa Selser.
Pero la preocupación del médico y legislador se extiende a otra deuda que arrastra el gobierno que encabeza Mauricio Macri desde que comenzó su gestión: ?La provisión de medicamentos es preocupante. Para darle una idea, los psiquiatras recetan Clozapina, Haloperidol y Risperidona, entre otros medicamentos tranquilizantes, hipnóticos y antidepresivos, que son terceras marcas y no tienen la respuesta médica de las primeras marcas. Por esa razón, se deben recetar dosis más grandes de las drogas y esta dificultad hace más difícil el seguimiento de la acción terapéutica del medicamento, por su falta de calidad?.
?Para tomar conciencia de lo que significa este hospital ?puntualiza el diputado porteño?, es necesario enumerar que en sus consultorios externos se atiende a 22 mil pacientes por año y que por la guardia pasan 16 mil chicos y adolescentes en el mismo período. Al Tobar García se derivan muchos pacientes de otros puntos del país y hasta del extranjero a veces, precisamente por su excepcionalidad".
De todos modos, Selser advierte que ?no se han habilitado aún los pabellones psiquiátricos en los hospitales de niños Ricardo Gutiérrez y Pedro de Elizalde. Si se habilitaran, descomprimiría la demanda sobre el Tobar García?.
?Otro problema ?avisa? es que hoy no hay en este hospital médicos pediatras de guardia, aunque sí hay un médico clínico en planta, pero una vez que cumple su horario, no hay solución para los problemas que surjan, relacionados con su especialidad.?
Mirando hacia atrás
En este proceso que culminaría a mediados del año próximo, si el diablo no vuelve a introducir el rabo, los médicos del Tobar García destacaron la labor que desarrollaron tanto la titular del Juzgado Contencioso Administrativo Nº4, Elena Liberatori de Aramburu como el asesor Tutelar de Menores, Gustavo Moreno.
Finalmente, el doctor Friedman expresó un deseo ante NU. ?Durante los días 4, 5 y 6 de octubre se realizará el Tercer Congreso de Salud Mental Infanto Juvenil en el Año del Bicentenario, que se llevará a cabo en la Legislatura. A nosotros nos gustaría que el Cuarto Congreso se realizara en el Aula Magna del hospital Tobar García, que por ahora existe sólo como proyecto?.