Advertencia de la Iglesia por el endeudamiento de las familias
La Iglesia volvió a poner el foco sobre uno de los problemas económicos que golpea de manera directa a los hogares argentinos: el creciente endeudamiento y el avance de la morosidad. El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, reclamó que las autoridades adopten medidas frente a una situación que, según advirtió, está dejando a numerosas familias en una posición cada vez más vulnerable. Su planteo se conoció en un contexto en el que la mora bancaria familiar llegó al 12,8% en junio y la correspondiente a billeteras virtuales alcanzó el 30,1%.
Colombo sostuvo que resulta necesario establecer reglas más claras para quienes contraen deudas y planteó la necesidad de discutir cuánto del ingreso de una persona puede quedar comprometido por sus obligaciones financieras**. “Alguna solución tiene que haber”, afirmó el titular de la Conferencia Episcopal, al reclamar una intervención que permita evitar que el endeudamiento termine profundizando las dificultades económicas de los hogares.**
El diagnóstico de la Iglesia también apunta a las nuevas modalidades de crédito y al uso de billeteras electrónicas. Colombo comparó el fenómeno con la preocupación que la institución ya había expresado por la ludopatía online y señaló que existen situaciones en las que las personas terminan acumulando pequeñas obligaciones hasta quedar atrapadas en una situación difícil de revertir. “Hay deudas que son claramente leoninas al momento de contraerlas y otras que son a gotas”, explicó.
Los números aportan dimensión al problema. De acuerdo a un informe del CEPA basado en información del Banco Central y la Central de Deudores, 5,91 millones de personas se encuentran en situación irregular sobre un universo de 20,96 millones de deudores. Además, en abril de 2026 la carga mensual de los servicios de deuda de las familias representó el 24,1% de la masa salarial, mientras que préstamos personales y tarjetas de crédito concentraban el 73% del saldo irregular de los hogares a mayo.
Frente a este escenario, el mensaje de Colombo fue especialmente crítico respecto de una eventual falta de respuesta oficial. “Lo que no se puede es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”, afirmó. La advertencia adquiere especial relevancia porque, según explicó, no se trata únicamente de personas que recurren al crédito para consumir, sino también de familias que se endeudan para poder afrontar necesidades básicas.
La preocupación planteada por la Iglesia instala así otro frente de discusión sobre la situación económica y el impacto concreto de las políticas sobre los hogares. Mientras el Gobierno defiende su programa económico, el aumento de la morosidad y la presión de las deudas comienzan a ocupar un lugar central en el debate público. La advertencia de Colombo deja planteado un interrogante de fondo: ¿hasta dónde puede soportar una familia el peso del endeudamiento antes de que una dificultad financiera se transforme en un problema social más profundo?