Adorni calificó del "extorsivo" el paro nacional de la CGT
El ministro del Interior, Manuel Adorni, se refirió al paro nacional convocado por la CGT y otros sindicatos en el contexto de la reforma laboral, calificando la medida como "extorsiva". Adorni expresó que la decisión de realizar el paro es "una forma de presión totalmente inaceptable" y que no responderá a las necesidades del país ni de los trabajadores.
El funcionario argumentó que “la gente odia a los sindicalistas” y que este tipo de acciones generan un rechazo más amplio en la población. Agregó que las demandas de los sindicatos no son representativas de los intereses de la mayoría de los trabajadores, quien, según él, busca un cambio en la legislación laboral que promueva la creación de empleo y no la perpetuación de prácticas obsoletas.
Adorni subrayó que el paro no es la solución a los problemas que enfrenta el país, afirmando que "no se puede ir hacia delante con paros, sino que hay que trabajar juntos en la búsqueda de soluciones". En este sentido, reiteró que el Gobierno está comprometido con la creación de un marco laboral que beneficie a todos y enfatizó la necesidad de avanzar hacia el diálogo.
Manuel Adorni sobre el paro:
— Traductor 🥹💕💐 (@TraductorTeAma) February 19, 2026
"El paro es bastante perverso, porque si te cortan el medio de transporte, por más ganas que tengas de trabajar, no podés hacerlo. No hay nada más extorsivo y en contra de la libertad que lo que están haciendo los sindicalistas. Por algo la gente los… pic.twitter.com/Y4vcwPxSfB
El ministro no dudó en expresar que las medidas de presión, como los paros generales, solo entorpecen el avance de políticas necesarias para la recuperación económica."La historia nos demuestra que la extorsión nunca trae buenos resultados", afirmó, instando a los sindicatos a reconsiderar sus acciones y a participar en el proceso de discusión sobre la reforma laboral.
En medio de las tensiones sociales, Adorni subrayó que el Gobierno está trabajando para abordar la crisis laboral y económica, y que la reforma laboral es un paso crucial en esa dirección. "Estamos abiertos al diálogo, pero no a la extorsión", insistió, dejando claro que la resistencia a la reforma no será tolerada.
Con un panorama marcado por el descontento social y la oposición de varios sindicatos, la postura del Gobierno genera un clima de confrontación que podría tener repercusiones en el desarrollo de futuras negociaciones. El desafío para el Ejecutivo será mantener el rumbo de las reformas mientras se navega en un entorno de creciente protesta social.