Conflicto en IMPA
La Fábrica Cultural IMPA está tomada desde la madrugada del jueves por parte de la comisión directiva. Otro grupo de trabajadores de la empresa recuperada se enfrentó con la policía este jueves en un intento de recuperar la fábrica y ahora hace vigilia en la puerta en espera de que el lunes haya definiciones en el conflicto.
Según el relato de los trabajadores que se quedaron afuera, el miércoles hubo una asamblea en la que se denunció que "hubo un contrabando de hormiga encabezado por el vicepresidente de la cooperativa, del que participaron el secretario y otros tres o cuatro miembros más".
Inmediatamente después se habría expulsado a los acusados y acordado hacer otra asamblea para ratificar la decisión frente al Instituto Nacional de Economía Social (INAES). Sin embargo, según dijeron estos cooperativistas, a las 4:30 de la madrugada los acusados tomaron la fábrica, aprovechando el ingreso de un turno.
Como no dejaban entrar ni salir a nadie, algunos cooperativistas denunciaron privación ilegitima de la libertad e intervino un juzgado que dio la orden de disuadir a las personas que estaban tomando la fábrica. A las 15:30, con otro recambio del turno, se produjeron los primeros incidentes, y a las 19:30 los trabajadores se enfrentaron a la policía porque se opusieron a que el comisario que debía cumplir la disuasión dejara entrar al abogado de los que estaban adentro.
En esos incidentes hubo dos subcomisarios y cinco trabajadores heridos, entre los que se encontraba el presidente del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, Eduardo Murúa. También hubo cinco detenidos, que ya quedaron en libertad.
Los trabajadores que se quedaron afuera denuncian que se trató de una maniobra del presidente del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas (MNFR), Luis Caro, y de parte del Gobierno nacional. Estos cooperativistas recibieron el apoyo de numerosas organizaciones sociales, que conformaron un Comité de Lucha, que acampará el fin de semana.
El lunes se espera que haya definiciones. Por lo pronto, el juez que había ordenado la disuasión pidió informes al que entiende en la quiebra par ver qué hace. "Nosotros estamos parando una convocatoria de acreedores y ellos quieren hacer quibombo para que se caiga todo", manifestó uno de los trabajadores.