Vuelven los guardianes de plazas
Hubo una época donde las plazas tenían una pequeña casita donde vivía el guardián y guardaba todas las herramientas necesarias para darle mantenimiento al espacio de recreo de los barrios. Para los vecinos era una tranquilidad que allí estuviera ese trabajador, día y noche, y para los niños y jóvenes era una incomodidad, ya que no permitía que se jugara a la pelota sobre el césped y también solía oficiar de chaperón, limitando a las parejas en sus demostraciones públicas de afecto.
Si bien no es cierto que todo tiempo pasado fuese mejor que el actual, no son pocos los que creen que remozar lo viejo puede ser beneficioso para el presente y el futuro.
Con esta convicción, el subsecretario de Espacios Públicos de la Ciudad, Carlos Tramutola, anunció el regreso de los guardianes de las plazas.
"Van a comenzar en unas pocas plazas y gradualmente iremos creciendo. Ojalá que vuelvan los guardianes a todas las plazas. La idea actual no es que vivan allí, sino que cumplan un horario. Habrá dos turnos -uno de mañana y uno de tarde- y se cubrirá desde las 8 hasta que cierren las que tienen rejas", describió el Subsecretario por Radio 10.
De acuerdo a lo expresado por el funcionario, "la idea de la vuelta del guardián es que sea una presencia disuasiva que ayude a cuidar y a concientizar sobre el respeto del espacio público, arreglar cosas menores y fomentar el buen uso de las instalaciones" para evitar el vandalismo y proteger la inversión que hace el Gobierno para el mantenimiento de las plazas.
La administración comunal tiene en su planta permanente guardianes de plazas, pero serían insuficientes, por esta razón el Gobierno porteño ha convocado a empleados de la Ciudad.
"Ya hemos entrevistado a más de 150 personas. Deben tener algunos conocimientos básicos de mantenimiento y arreglos, y sobre todo buena predisposición y actitud para trabajar en la calle, que no es un lugar fácil, donde hoy la educación no es lo que abunda y van a tener que lidiar y resolver situaciones", señaló.
Los nuevos guardianes tendrán un uniforme muy visible, handy para estar en comunicación con la policía, un silbato para llamar la atención y podrán sancionar y multar a quienes ingresen con perros si estuviera prohibido.
"La idea es que los guardianes de plaza tengan poder de policía para poder sancionar ese tipo de inconductas. Para fines de marzo, principios de abril, deberían estar ya en las primero cinco plazas, por lo menos", concluyó Tramutola.