Mientras Gallardo esperaba, los demás acordaban
Este viernes el juez porteño Andrés Gallardo había solicitado una entrevista de conciliación con los principales actores de la intervención a la ObSBA. La reunión se frustró por la ausencia del gremio y centralmente porque las negociaciones se realizaban en otro andarivel.
El viernes fue un día clave para el rumbo de la obra social de los municipales de la Ciudad. Por un lado el juez porteño Andrés Gallardo había solicitado una reunión de conciliación del jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, y la vicejefa Gabriela Michetti, con el titular de la ObSBA, Patricio Datarmini.
Por otro lado, en el mismo momento que el juez esperaba juntar en el edificio del Fuero Contencioso Administrativo y Tributario a los dos sectores protagonistas de la intervención de la obra social, los líderes del gremio SUTECBA se encontraba en arduas negociaciones para encontrar una salida al conflicto por la intervención que ejecuto la actual gestión, y que finalmente llegó con la renuncia de Patricio Datarmini a la presidencia de la ObsBA.
Por lo que supo este medio, el juez Gallardo logró que se presentaran en su oficina de avenida de Mayo al 700 representantes del Gobierno porteño: el titular de la Procuración General de la Ciudad, Pablo Tonelli, y el interventor de la ObSBA, Jorge Rey; no así el titular del Ejecutivo y la presidenta de la Legislatura, Gabriela Michetti.
Por parte de los trabajadores se comunicó telefónicamente con el juzgado Nº 2, a cargo de Gallardo, el vocero de los abogados de la obra social, Andrés Gil Domínguez.
El abogado pidió que lo esperaran ("estoy retrasado", dijo), pero la decisión del juez fue levantar la audiencia de conciliación, que había tenido su primer intentó de acercamiento entre las partes hace un mes en el auditorio de la Asociación de Abogados de Buenos Aires (AABA) pero había fracasado en ese entonces por la ausencia de funcionarios macristas.