Publicado: 30/05/2010 UTC General Por: Redacción NU

Una revista de historia que quiere hacer historia

Por estos días celestes y blancos, volvió a editarse la publicación de la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires. El fin, nada menor: introducir en el pasado a los remisos y que reflexionen los entendidos.
Una revista de historia que quiere hacer historia
Redacción NU
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Además de la referencia al Bicentenario, ¿qué pueden tener en común textos sobre la más histórica de las plazas, la situación española a principios del siglo XIX y el pensamiento de Juan Hipólito Vieytes? Que todos forman parte del número relanzamiento de la publicación Historias de la Ciudad. Una Revista de Buenos Aires, editada por la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires, cuya edición especial trata, justamente, de los 200 años de la patria.
Declarada de Interés Cultural por la Legislatura en el año 2000 y nominada, cinco años más tarde, bajo la figura de Vecino Participativo por el Gobierno porteño, Historias de la Ciudad cuenta con las plumas de historiadores como Hugo Chumbita y con la dirección de Arnaldo Ignacio Adolfo Miranda. Desde el editorial, que en rigor cronológico es el número 51, cita enérgicamente sus objetivos, tras unos versos de Carlos Guido Spano acerca del valor de haber nacido en estas tierras: ?Nuestra ciudad rioplatense, rica en multiplicidad de aspectos que rememoran bucólicas imágenes de un ayer lejano, con su geografía tan peculiar que nos invita a transitarla y con una historia pródiga en sucesos de toda índole, tuvo durante diez años, una publicación dedicada a exaltar esa historia. Hoy, en el Bicentenario de la Revolución de Mayo, la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires asume el desafío y el grato compromiso de emprender una nueva etapa de esta publicación. Y así, con renovadas consignas, ideas y señalado impulso, en paradoja con el tiempo histórico que nos toca vivir, aspiramos a introducir al lector aún más remiso al maravilloso universo de la historiografía, mientras que el ya avezado y el conocedor encontrarán en estas páginas motivo de reflexión, análisis y nuevos tejidos que le asistan a continuar develando el interesante tramado de la investigación histórica?.
La Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires, presidida por Leticia Maronese hasta el año que viene, en más de cuatro décadas viene asumiendo múltiples tareas, como asesorar a la Legislatura y al Ejecutivo porteño respecto a, por caso, la delimitación de los barrios de esta ciudad, y también a organismos privados; disponer de una biblioteca especializada en historia porteña; elaborar y difundir un boletín informativo, y llevar a cabo, periódicamente, conferencias, entre otras actividades. A su vez, del 68, año en que se fundó, a esta parte, esta entidad viene reuniendo juntas locales. Hoy puede decirse que no hay barrio que no tenga su representación en la organización que actualmente funciona en Piedras 1417. Allí es precisamente donde pueden adquirirse los números de Historias de la Ciudad.

Además, con motivo del Bicentenario, el 17 de mayo la Junta inauguró la Feria del Libro de Historia. De entrada libre y gratuita, hasta el viernes 28. Quienes deseen visitarla deberán concurrir a Avenida de Mayo 666. ?La ocasión será apropiada para la difusión de la revista Historias de la Ciudad, en su nueva época?, estimó Leticia Maronese. Después de la Feria del Libro, entonces, llegó el turno de la propuesta porteña auspiciada por la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico y Diario del Viajero, con su caballito de batalla de los dos siglos de patria argentina.

Una Junta que suena
a 1810 pero no huele a
la revolución de antaño
?La Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires es una asociación civil sin fines de lucro dedicada al rescate, preservación y difusión del acervo histórico de la Ciudad y sus barrios?, explica Arnaldo Ignacio Adolfo Miranda, el director de la publicación. ?Actualmente reúne en su seno a 62 instituciones afines que con particular esmero y singular dedicación contribuyen a reavivar el estudio del pasado?, continúa el historiador.

?La labor de la Junta Central no sólo consiste en federar en igualdad de deberes y derechos a un amplio arco institucional ?continúa Miranda? sino que entre muchas otras tareas promueve la creación de juntas barriales, organiza congresos, jornadas y simposios acerca de temas relativos al pasado ciudadano, realiza publicaciones de diversa índole, auspicia y participa en eventos de índole cultural e historiográfica que organizan otras instituciones y mantiene estrecha relación con entidades del país y del extranjero que persiguen idénticos fines de investigación, estudio y difusión de la historia local y regional".

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