Funcionarían cerca de 400 geriátricos ilegales en la Ciudad
El defensor de las Tercera Edad, Eugenio Semino alertó sobre el peligro que representan los geriátricos ilegales y responsabilizó de su proliferación al bajo número de camas habilitadas y a un costo accesible para alojar a los adultos mayores.
Según expresó en C5N, la existencia de cerca de 400 hogares para ancianos clandestinos, "tiene que ver con el estado de abandono y complicidades ante la falta de camas públicas, internaciones tardías desde el PAMI, y la imposibilidad de internar por obras sociales".
"Todo esto conlleva a una situación donde los geriátricos de 500 pesos reemplazan a una internación controlada", comentó Semino. Y agregó: "Hemos cerrado cantidad de establecimientos que tenían abuelos desnutridos y con escaras profundas. La Ley de habilitación de geriátricos se sancionó luego de que murieran 5 abuelas en la calle Superí".
Pero según reconoció el Defensor de la Tercera Edad, "habilitados no quiere decir que sean buenos", simplemente implica que cumplan con ciertas "reglas y condiciones".
Otra de las variables que potencian el crecimiento de los geriátricos ilegales sería la "escasez de recursos" de las familias, ya que un establecimiento habilitado tiene un costo muy superior a uno clandestino, donde se maximiza es uso del espacio a costa de la salud de los ancianos alojados.
"Se considera geriátrico a partir de cinco abuelos, pero los clandestinos tiene a quince o más. Son casonas donde los abuelos están postrados y de los cuales nos enteramos cuando surgen desgracias", describió.
Existirían "alrededor de tres mil geriátricos en la Ciudad", pero lo que llama la atención de Semino es que "cuando se realiza una clausura, luego de compensados los abuelos, vuelven al circuito clandestino por el costo de la internación" ya que los establecimientos habilitados tienen un costo superior a los 1.500 pesos.
La Ciudad de Buenos Aires cuenta con una unidad de control dependiente del Ministerio de Desarrollo Social, pero únicamente controla a los geriátricos habilitados.
"Debería haber programas de bajo costo y alto rendimiento que evite la internación con estas características dramáticas", propuso el Defensor. Y agregó: "Creo que es un tema poco importante en la agenda política y que genera la gerontofobia pasiva. Ocurrieron varios Cromañones y nada ha pasado".
Pero la responsabilidad no recaería únicamente en el Estado, "el rol de la familia es decisivo".
"Existe la familia abandónica que no contiene al abuelo, pero también existen muchas familias que no pueden solventarlo económicamente. Esto no es cubierto por las obras sociales, las familias quedan directamente encargadas de resolver la situación de los abuelos. La problemática se concentra en las áreas urbanas porque son las zonas más envejecidas; la sociedad de tipo rural es más contenedora del abuelo", resaltó.