Las bibliotecas populares son buen negocio
A un año de haberse aprobado por unanimidad la ley que favorece a las bibliotecas populares porteñas, el jefe de Gobierno, Jorge Telerman, a través del decreto 1.257, aprobó su reglamentación. Esto permite que entre en vigencia una serie de subsidios por miles de pesos. Después, habrá que controlar que los beneficiarios destinen ese dinero a las bibliotecas que consultan diariamente las comunidades barriales para que no se tergiverse el fin de una iniciativa que, en principio, es alentadora.
Quien propuso la ley por las bibliotecas es el legislador Miguel "Pancho" Talento, del bloque K, quien encabezará un acto junto a su esposa y titular de la Comisión Nacional Protectora de Bibliotecas Populares (CONABIP), María del Carmen Bianchi. La actividad será realizada este viernes, a partir de las 19, en el salón San Martín del Palacio Legislativo. El cierre de la jornada estará a cargo del folclorista Claudio Sosa, sobrino de Mercedes Sosa.
La ley por las bibliotecas lleva el número 2035, y prevé el otorgamiento de dos líneas de subsidios. Por un lado, subsidios mensuales: destinado a solventar los gastos de funcionamiento: mantenimiento, materiales y personal. El monto del mismo se calcula en 2.500 pesos mensuales. El otro subsidio es anual: destinado a gastos de mejoramiento edilicio, mobiliario y equipamiento informático. El monto del mismo se calcula en 15 mil pesos.
Para recibir los subsidios las bibliotecas deberán estar reconocidas por la CONABIP y cumplir con una serie de obligaciones y servicios destinados al fomento de la lectura y la educación de la comunidad.
El legislador expresó que "la ley trata de saldar una deuda histórica de la Ciudad con aquellas instituciones centenarias que vienen día a día cumpliendo una función social, cultural y educativa abierta a todos los vecinos".