Publicado: 14/09/2003 UTC General Por: Redacción NU

El triunfo de Aníbal Ibarra esta vez llegó desde el sur

En esta segunda ronda electoral, Aníbal Ibarra revirtió los resultados adversos en diez circunscripciones. Macri, que había ganado en 16 circuitos electorales, esta vez sólo retuvo el triunfo en seis de ellos. Al presidente de Boca le fue mejor en el norte, en donde ganó en cinco parroquias. Ibarra, en cambio, revirtió los resultados negativos que había sufrido en la zona sur, aunque su triunfo fue parejo en casi todas las zonas de la ciudad
El triunfo de Aníbal Ibarra esta vez llegó desde el sur
Redacción NU
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El triunfo de la fórmula conformada por Aníbal Ibarra y Jorge Telerman fue posible porque, entre otras razones elegidas al azar, se comunicó mejor con el electorado que su rival; supo sacar ventaja del apoyo presidencial; supo exponer una gestión algo gris, pero que puso el acento sobre la educación y la salud en tiempos de crisis y, finalmente, porque muchos porteños decidieron darle una nueva oportunidad a un jefe de Gobierno al que ya conocían, antes que intentar con una nueva opción política.

Pero todas estas razones se reflejaron -de una manera u otra- en los resultados que obtuvieron ambos candidatos en las distintas circunscripciones de esta caprichosa y veleidosa Reina del Plata, que lo mismo da que quita. Que lo diga sino el candidato que ayer perdió, que el 24 de agosto último saboreó brevemente un éxito que luego se trocó en fracaso.

El 24 de agosto último, Mauricio Macri triunfó en 16 de las 28 circunscripciones electorales en las que se divide la Ciudad de Buenos Aires. Este resultado reflejaba por sí mismo una victoria bastante apretada. Además, debió haber encendido todas las luces de alarma en el búnker del presidente de Boca Juniors, ya que significaba un resultado con escasa consolidación territorial. En cambio -más allá de sus previsiones-, las peores pesadillas de este último se concretaron el domingo -tan lejanos a los éxitos deportivos que lo acompañaron en algún momento- minutos antes de las 20:00, cuando, apesadumbrado, reconoció su derrota.

Las luces de alarma del 24 de agosto, en cambio, se habían encendido todas en el kirchnerismo, donde se decidió -en la Jefatura del Gabinete nacional- "bajar" al sur, donde Macri logró una apreciable diferencia en la primera vuelta, a pelear cada voto, casa por casa (ver nota aparte). Allí se inició la recuperación a Ibarra.

En la línea sur, éste perdió sólo en la circunscripción cuarta -un baluarte del presidente de Boca Juniors, el club del barrio. De todas maneras, en esta ocasión, la ventaja de Macri se redujo a casi tres puntos, cuando en la primera vuelta había sido de 15 puntos. En cambio, el jefe de Gobierno triunfó en Barracas -adonde había perdido el 24 de agosto-; en Parque Patricios -en donde había ganado por poco-; en Pompeya-Villa Soldati -en donde anteriormente también había salido perdedor- y en Villa Lugano, otro punto en el que también dio vuelta dramáticamente un resultado que le había sido adverso en la primera ronda. En San Telmo-Constitución, en cambio, Fuerza Porteña amplió fuertemente su ventaja -que había sido de algo menos de un punto- hasta más de doce puntos.

En la zona del centro de la ciudad, en cambio, Macri ganó en Tribunales, en Barrio Norte y en Retiro-Recoleta. En estas tres circunscripciones ya Macri había ganado anteriormente y no retrocedió en el favor de sus habitantes, tanto que su ventaja se agrandó en casi seis puntos con respecto a la primera rueda. En Recoleta, los acomodados residentes del barrio se abroquelaron en torno a la figura del presidente de Boca Juniors, que obtuvo un resultado cercano al 70 por ciento.

Ibarra ganó -siempre en la zona céntrica- en los barrios de Boedo; Caballito; San Cristóbal; Abasto; Congreso; Balvanera y Monserrat. Allí, el jefe de Gobierno consiguió una decisiva ventaja de un promedio de 12 puntos por circunscripción, con picos como en Caballito, donde ganó por 20 puntos y en Abasto, donde superó a su adversario por 15.

En la zona norte de la ciudad, cuyos votantes suelen inclinarse hacia la centroderecha, Macri consiguió el triunfo en Núñez-Belgrano y en Colegiales. En estas secciones, Compromiso para el Cambio ya había ganado en la primera vuelta con amplitud, por nueve y once puntos, respectivamente, pero ayer sólo consiguió ventajas de algo menos de tres puntos en la primera y de cinco puntos en la segunda.

Fuerza Porteña, entretanto, se impuso en Palermo, en Villa Devoto y en Saavedra-Coghlan, revirtiendo una vez más resultados que le habían sido adversos en la primera ronda y en La Paternal-Agronomía; Villa del Parque y Villa Urquiza-Villa Pueyrredón, donde repitió sus buenas performances de la primera rueda.

En la zona oeste del territorio porteño, Ibarra no pasó sobresaltos. Se impuso por 15 puntos en Floresta-Villa Luro y por más de 13 puntos en Flores. Además revirtió su derrota de la primera ronda en Liniers-Mataderos, adonde había perdido por cuatro puntos y ahora triunfó por once. En Versalles, adonde en la primera vuelta había obtenido un ajustada ventaja, obtuvo esta vez 14 puntos de diferencia.

Finalmente, Macri logró retener el triunfo sólo en seis circunscripciones -la Boca, Tribunales, Belgrano-Núñez, Colegiales, Barrio Norte y Recoleta-Retiro. En casi todos los casos, los votantes de derecha redoblaron su apoyo al presidente de Boca Juniors, con la esperanza de arrebatarle la victoria al centroizquierdista Aníbal Ibarra.

La misma actitud que estos votantes tomaron los votantes de clase media, habitantes de los barrios del oeste, del sur y del centro de la Ciudad de Buenos Aires, que le cerraron el paso a un candidato en el que nunca confiaron demasiado. La opción ideológica primó en esta ocasión en la segunda vuelta, en la que los ciudadanos votaron para que siguiera Ibarra, para consolidar el proyecto del presidente de la Nación y para que no llegara Macri al poder. En la primera vuelta electoral, en cambio, si bien estas premisas también fueron tenidas en cuenta por la gente en el cuarto oscuro, primaron las tendencias ideológicas de los votantes, que pudieron elegir entre un amplio abanico de opciones.

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