Macri, muy fastidiado
Mauricio Macri realizó este lunes por la mañana una conferencia de prensa en la sede de Compromiso para el Cambio. Pero esta vez casi no quedaron rastros de la hidalguía que demostró el domingo cuando reconoció haber perdido antes de que se conocieran los cómputos oficiales del ballottage. Dieciséis horas después, a Macri se le notó la bronca de una derrota que le está costando asimilar.
El ahora ex candidato comenzó la conferencia remarcando que el 47 por ciento de los vecinos había apoyado su propuesta y que éste era el "primer paso" de su proyecto para la Ciudad. Luego intentó pasarle la palabra a su ex compañero de fórmula, Horacio Rodríguez Larreta, para que contestara las preguntas. Pero no hubo caso, todos los periodistas querían escuchar al presidente de Boca. Y éste decidió hacerles frente con suerte dispar.
Evitó hacer un análisis de las causas del resultado obtenido. "Eso se lo dejo a ustedes, a los expertos. Yo me quedo con la positiva, que es el 47 por ciento que me votó. La negativa se la dejo a los demás", dijo. Y de ahí no se movió, pese a la insistencia de los periodistas que querían conocer su opinión sobre por qué había perdido en barrios en los que en la primera vuelta había resultado ganador. Después, ofuscado, exigió: "No le falten el respeto a López Murphy en esta sede", simplemente porque le preguntaron si temía que le pasara lo mismo que al líder de Recrear, cuyo partido no pudo retener en las últimas elecciones el caudal de votos que había logrado en los comicios nacionales.
El colmo de su exasperación llegó cuando otro periodista, de Canal 7, le preguntó por qué, si él se consideraba un representante de la "nueva política", su vocero, Juan Pablo Schiavi, había anunciado un supuesto triunfo apenas habían cerrado los comicios. Quería saber de quién había sido esa idea, si de Schiavi o de Macri. Ahí el ex candidato, lejos de la elegancia demostrada el día anterior, le respondió, de mala manera, que eso era una "falta de respeto" y que no iba a "seguir soportando sus agresiones". También afirmó que no se iba a comunicar con Ibarra. "Sería una actitud falsa después de los agravios a mi persona durante la campaña. Si la persona me parece de calidad yo comparto con ella, si no, no", expresó. Sin embargo, reiteró su compromiso de colaborar con la Ciudad a través del trabajo de sus 23 legisladores electos y de la realización de una oposición seria.
Después volvió a quejarse de la campaña de Aníbal Ibarra. Repitió que "le infundieron miedo a la gente" y que mezclaron el asunto del Correo Argentino. El único momento de distensión fue cuando se le preguntó si en el futuro se postularía para senador por la Capital. "Por ahora vamos a organizar el espacio. Para pensar en ser senador quedan dos años. Pensar ahora en otra elección me pone nervioso", expresó, en tono de broma. Fue la única sonrisa de una conferencia de prensa brindada a cara de perro.