Mochila, cartuchera y bandoneón
Matemáticas, historia, un poco de dos por cuatro y luego geografía. Así podría quedar la currícula de las escuelas públicas de cumplirse lo solicitado por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad: que el tango se convierta en parte del aprendizaje de los chicos. Así lo expresó el organismo porteño en una resolución, en la que además aclara que deberán tenerse en cuenta todas las manifestaciones artísticas del baile: danza, música, poesía y canto.
La resolución se ampara en la Ley 130 de la Ciudad de Buenos Aires, que reconoce al tango como "parte integrante de su patrimonio cultural y garantiza su preservación, recuperación y difusión"; y en su declaración por parte de la UNESCO como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad el 31 de septiembre de 2009.
La Defensoría también recomienda que se convoquen a artistas de destacada trayectoria e investigadores e historiadores del género a fin de elaborar los contenidos del programa.