Publicado: 28/07/2003 UTC General Por: Redacción NU

El Ibarra de siempre presentó la lista oficial de Fuerza Porteña

En un Teatro Coliseo que desbordaba por todas partes, Aníbal Ibarra presentó a los candidatos que lo acompañan en la boleta oficial de Fuera Porteña. En un discurso que duró alrededor de una hora, en el que abundaron las alusiones a Mauricio Macri y la enumeración de sus logros de gestión, Ibarra repitió una vez más sus consabidas explicaciones sobre la crisis que le tocó enfrentar durante su gestión y provocó a Macri para debatir con él, con un estilo casi de barrio. Trabajadores de Brukman desplegaron una bandera y una mujer se le subió al escenario, pero, con escasas dotes actorales, no se animó a actuar para el público presente y se bajó de él sin que nadie la sacara. Ibarra llamó a votar por las listas oficiales, sin mencionar ni una sola vez a las otras dos listas que lo llevan también al frente como candidato a jefe de Gobierno
El Ibarra de siempre presentó la lista oficial de Fuerza Porteña
Redacción NU
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En un Teatro Coliseo repleto, Fuerza Porteña presentó a sus candidatos en un acto al que no le faltó color, ritmo...y una bandera de los trabajadores de Brukman, que se llegaron hasta allí para reclamarle a Aníbal Ibarra que les permita ingresar a la administración pública, ya que, a diferencia de otras empresas que fueron ocupadas por sus trabajadores, se negaron a organizarse en cooperativas.

Pero antes del comienzo hubo una larga espera: el acto estaba pautado para las 18, pero Ibarra comenzó su discurso recién a las 19:50. En ella se leyeron las adhesiones, entre otros. de Daniel Filmus y de la Unión de Trabajadores del Instituto de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, que reclamaba por el fin de "un modelo de los negocios que quiere criminalizar la pobreza". La barra, entretanto, cantó el consabido "y ya lo ve, y ya lo ve, es para Macri que lo mira por TV".

A las 19:30 se produjo la entreda en escena de los candidatos principales de la coalición -unos minutos antes había llegado "Lilita " Carrió y se había sentado en una butaca de la primera fila. Acompañando a Ibarra subieron al escenario Jorge Telerman, Eduardo Jozami, Norberto La Porta, Claudio Lozano, Fernando Melillo, Laura Moresi, Héctor Capaccioli, Delia Bisutti y Ariel Schifrin.

Luego de permanecer unos minutos gozando de las ovaciones y de los aplausos, los candidatos bajaron del escenario para permitir la proyección de un video de campaña que se vio en tres pantallas. Cruzado por consignas nacionalistas, en estos tiempos en los que la cuestión nacional pareciera estar volviendo a cobrar un importancia que nunca debió dejar de tener, el "spot" publicitario reclama por el fortalecimiento del sector público, aludiendo elípticamente a Macri en varias ocasiones.

Luego de algunas imágenes muy bien filmadas de la Ciudad, aparecieron los mismos candidatos que minutos antes habían subido a escena -excepto Juliana Marino, que desapareció misteriosamente con rumbo a la Legislatura y después regresó al teatro-, recitando breves textos de campaña.

A las 19:50 Aníbal Ibarra comenzó su discurso recordando a Alfredo Bravo, "que, sin duda alguna, hoy estaría con nosotros si no hubiera muerto". Inmediatamente, el jefe de Gobierno porteño definió políticamente a la coalición que representa, situándola claramente en la centro izquierda y cercana a la tradición política del peronismo y luego cargó sobre Mauricio Macri -al que casi no nombró en todo su discurso, pero que lo sobrevoló constantemente-, acusándolo de formar parte de "los que desprecian lo público y siempre se han aprovechado del Estado".

A continuación, Ibarra fustigó a "los oportunistas que soñaban con beneficiarse con los restos del naufragio", afirmando que "no hubo ni habrá naufragio". Tampoco en esta ocasión olvidó a Macri, a quien mencionó como el que "pretendió sentarse en el sillón del jefe de Gobierno antes de tiempo".

Luego de golpear nuevamente a su adversario, al recordar que "no necesitamos de ningún machete ni de ningún asesor para que nos recuerde cuánto vale el boleto del subte o del colectivo" y de comenzar su consabido discurso acerca de la dura crisis en medio de la cual le tocó gobernar, Ibarra debió sortear una incómoda situación.

PROBLEMAS DE DISCURSO

Hasta el Coliseo se acercaron no sólo los adherentes de Fuerza Porteña. Cuando Ibarra se refería a la crisis que debió sortear su gobierno, tras los sucesos de 2001, una trabajadora de Brukman que lo había estado acosando desde abajo del proscenio logró encaramarse al escenario. En esos momentos, el jefe de Gobierno les pidió a sus adherentes -que tardíamente se amontonaron en el espacio entre las butacas y el escenario para evitar la proliferación de incidentes- que "no caigamos en la provocación".

Hacía unos minutos que algunos militantes del Partido de los Trabajadores por el Socialismo (PTS) había desplegado al costado del escenario una bandera que rezaba: "Brukman es de los trabajadores", mientras que una cámara de Canal 9 filmaba con fruición los incidentes, que no pasaron a mayores. Incluso la trabajadora de Brukman que se había trepado al escenario se vio ganada por el famoso "miedo escénico" del que alguna vez habló Jorge Valdano y descendió sin pena ni gloria y sin que nadie la echara.

En un momento dado, cuando la mujer de Brukman se le acercaba peligrosamente, Ibarra -que ni siquiera la miró durante el incidente- la atacó duramente, afirmando que "sabemos la campaña sucia a la que estamos sometidos, porque son ellos los que tienen los recursos para hacerla".

Luego, el jefe de Gobierno se refirió al presidente de la Nación, Néstor Kirchner. "Muchos pensaron que, al no haber segunda vuelta, el gobierno del presidente Kirchner iba a ser débil". Destacó la decisión del gobierno nacional de permitir el juzgamiento de "los mayores genocidas de la dictadura militar", cuestionando que "no todos los candidatos están dispuestos a acompañar al presidente Kirchner en sus medidas más audaces y necesarias".

Tras destacar los logros de su propia gestión, Ibarra definió a su coalición como el aliado ideal para impulsar las reformas que quiere llevar adelante Néstor Kirchner. "Hoy -se esperanzó- nos encontramos en un contexto nacional que favorece la concreción de nuestros sueños. No vamos a desperdiciar la oportunidad. Si sumamos nuestras fuerzas estaremos muy pronto en condiciones de obtener resultados muy positivos".

En campaña, al fin y al cabo, Ibarra no eludió algunas promesas. Anunció que se propone darle a la ciudad un perfil productivo, apoyando a las PYME's, otorgando créditos y enviando misiones comerciales al exterior, además de asegurar que va a tapar "esa gran cicatriz que es el Ferrocarril Sarmiento".

Después de desafiar por enésima vez a Mauricio Macri a un debate que, según demostró un sencillo cuestionario que el fin de semana pasado un matutino les realizó a los principales candidatos, difícilmente podría perder, Ibarra afirmó que "los sueños no se archivan, las utopías no se congelan".

Finalmente, les pidió a sus militantes que trabajen para que haya "muchos diputados con las listas que encabezan Lozano y La Porta", dejando de lado toda mención a las otras dos listas que apoyan su candidatura. Quizás la presencia -casi frente a él- de una impertérrita "Lilita" Carrió, haya obrado como freno inhibitorio, ya que fue pública la oposición de la chaqueña a la propia existencia de ambas, cuya oficialización consideró una traición, según contaron algunos allegados.

El final fue a toda orquesta. Todos los candidatos subieron al escenario para saludar ante la hinchada, al ritmo de una espantosa canción interpretada por el ídolo adolescente Luciano Pereyra.

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