Publicado: 24/04/2009 UTC General Por: Redacción NU

¿Puerto Pibes o Puerto pirata?

A una parte de la sociedad le parece bien dejar el paco a merced de los chicos, que la policía gane el doble que los maestros y que se entrene en un predio histórico de niños.
¿Puerto Pibes o Puerto pirata?
Redacción NU
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En medio de la histeria desatada en torno al tema de la falta de seguridad para bienes y propietarios (pocas veces se piensa en los proletarios por más que sean, con mucho, quienes más la padecen), el gobierno del PRO metió a los oficiales de su nonata policía en medio de un predio destinado a la recreación de los niños y adolescentes. Al parecer, la decisión satisface a su núcleo duro de votantes ?al que le parece lógico que a un agente raso del nuevo cuerpo policial se le pague el doble que a un maestro raso?, pero que subleva los espíritus de todos los que no están dispuestos a que se construya un muro, siquiera metafórico, a lo largo de la General Paz, y menos aún, a lo largo de la Avenida Rivadavia? o de Libertador hacia el bajo.

Porque, por vía de los hechos, sin emitir palabra, el macrismo avanzó sobre Puerto Pibes, el predio de la Costanera Norte (Cantilo y Pampa, tras pasar el aeropuerto, al comienzo de la larga recta que pasa cerca del estadio Monumental y desemboca en General Paz) que según define el mismo Gobierno en su sitio oficial en Internet, se dedica a "la organización y realización de actividades recreativas, culturales y turísticas para niñas, niños y adolescentes" de familias de pocos recursos económicos. Allí complementan su educación y esparcimiento escolares de nuestra urbe. Y hasta octubre de 2007 eran alojados muchos pibes del interior que acudían a cumplir su sueño de conocer Buenos Aires. Fue entonces, durante el largo cogobierno entre Jorge Telerman y Mauricio Macri, que Metrogas cortó el suministro y envió a Puerto Pibes ?y a la escuela Indira Gandhi, que comparte el predio? a una decadencia que todavía no ha encontrado su piso.

En lugar de ponerle coto y remedio, el Gobierno porteño dispuso que se alojara ahí el cuerpo de oficiales de la nueva Policía Metropolitana, que se limitó a ocupar ?manu militari pero, previsiblemente, sin que se le opusiera resistencia física? dos habitaciones. Aunque simbólico, fue un nuevo avance del ministro Guillermo Montenegro sobre las competencias de sus pares María Eugenia Vidal, de Desarrollo social (de quien depende Puerto Pibes) y Mariano Narodowski, de quien depende la escuela Indira Gandhi, que comparte el predio.

Poco antes, Narodowski había asistido, impotente, al espectáculo de ver cómo Montenegro sustraía de su competencia y le birlaba el predio de la avenida San Juan entre Paseo Colón y la autopista, terreno que desde hacia un cuarto de siglo usufructuaba el vecino Colegio Industrial Otto Krause ?sus alumnos lo usaban como campo de deportes? para dárselo en gracioso comodato por una década al Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD). Más allá de la graciosa transferencia de parte de los amarillos PRO a los amarillos de Raúl Castells (¿vuelve la fiebre amarilla?), el hirsuto piquetero que el año pasado se alineó junto a los ruralistas contra las retenciones a la soja (lo que no debería extrañar mucho en Castells, ya que durante una de sus extrañas huelgas de hambre en las que pierde menos peso que si se pusiera a dieta, recibió la visita de Carlos Menem, a quien colmó de elogios). Más allá del absurdo pretexto esgrimido (que la cooperadora del Otto Krause alquilaba las canchas de papi fútbol, siendo como es que también las siguen alquilando ahora los muchachos de Castells), una pregunta que no encuentra respuesta es qué diantres tiene que ver el Ministerio de Justicia y Seguridad con la ajudicación y readjudicación vía de "permisos de tenencia precaria" de los terrenos de propiedad de la Ciudad, estén en Puerto Madero, en la Costanera Norte o en Lugano.
Montenegro no sólo avanzó sobre el terreno de Narodowski, de quien depende la escuela, sino también sobre la ministra María Eugenia Vidal, de Desarrollo Social, de quien depende Puerto Pibes. Este opaco proceder motivó que el miércoles por la mañana gran cantidad de gente, especialmente docentes y niños, se concentraran en el lugar para reclamar la continuidad de Puerto Pibes y el retiro de los policías.
Curiosamente, Puerto Pibes fue inagurado hace 20 años por la entonces primera dama, Zulema Yoma, que en esa oportunidad estuvo flanqueada por el entonces intendente Carlos Grosso y Alberto Morlachetti, de la fundación Pelota de Trapo. Morlachetti es ahora coordinador nacional del Movimiento de los Chicos del Pueblo, que está inscripto en la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Y fue la CTA la que organizó la jornada nacional de protesta en la que se inscribió el mencionado festival. Hecho que traza una parábola que deja al macrismo muy a la derecha del primer menemismo. Y, por supuesto, de Grosso, al que Macri algunas veces le pide asesoramiento, aunque a la hora de la verdad pocas veces le haga caso.

El festival de protesta contó con la presencia de bandas musicales, actores y murgas. Y sirvió para que instituciones del ámbito educativo y de las organizaciones sociales reclamaran que el Gobierno citadino mantenga abierto Puerto Pibes y desande su vidriosa decisión de traspasarle cuando menos parte de las instalaciones a la nueva policía.

La legisladora Gabriela Alegre (Diálogo por Buenos Aires), que preside la comisión Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud, se hizo presente en el lugar desde temprano. Destacó que "en la Legislatura acaba de aprobarse un pedido de informes porque encontramos un montón de irregularidades en los programas de la Dirección de la Niñez, y nos preguntamos cómo fue que se decidió el traspaso a la policía, ya que es tan irregular que no hay un acta que dé cuenta". Alegre destacó que a la escuela asisten los chicos de la vecina Villa 31 bis ?la que está en el margen oriental de la efímera autopista Arturo H. Illia?, que padece una acusada falta de oferta educativa.

Javier Moro, de la Dirección General de Niñez y Adolescencia, presente en el festival, dijo no conocer "un solo argumento para cerrar Puerto Pibes, un lugar importantísimo para la inclusión" y añadió que "es una vergüenza y un mensaje político siniestro que un lugar que nació para la recreación pase a ser de la policía". La legisladora Liliana Parada (Igualdad Social) agregó que "Macri pisotea a los más vulnerables porque quiere hacer de la Ciudad un country".
Tito Nenna, de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), reflexionó en diálogo con Noticias Urbanas que ?acaso al núcleo duro, al 30 por ciento que vota a Macri haga lo que haga, le parezca bien cerrar escuelas y lugares de recreación de pibes, pero espero que al resto le parezca tan horrible como me parece a mí". Y Fabio Basteiro, el socialista K que se desempeña como secretario general de la CTA porteña, destacó la necesidad de reunir fuerzas entre los trabajadores de la educación, padres y los jóvenes para "pararle la mano a Macri".

Uno de los encargados de Puerto Pibes informó que allí trabajan actualmente 21 personas, y que los mejores sueldos apenas superan "los 1.200 pesos", por lo que "prácticamente todo se hace a pulmón". Añadió que hasta el 2005 pasaban anualmente por allí unos 28 mil pibes, pero desde entonces comenzó una decadencia que ?insistió? es preciso revertir.

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