Un diálogo picante y etílico
Jueves 3 de octubre. Se está discutiendo en la sesión si declarar o no ciudadanos ilustres a diecisiete personas. El legislador Abel Latendorf (Piquete Socialista) pide la palabra.
-Simplemente quiero señalar que nosotros hemos usado y abusado de los homenajes. No puedo dejar de recordar que esta Legislatura votó un homenaje a don Pedro de Mendoza, quien fue el primer genocida en el Río de la Plata e introdujo el "mal de las galias", es decir, la sífilis, en esta zona del continente. Para agasajar el recuerdo de este primer asesino de la historia argentina, el diputado (Fernando) Finvarb (PS) viajó a España, a la aldea donde había nacido don Pedro de Mendoza.
Hay murmullos en la sala. La presidenta Cecilia Felgueras le otorga el derecho a réplica al mencionado y le solicita que, a su vez, no se refiera a ningún diputado en especial para cerrar el tema.
- Señora presidenta -contesta Finvarb-, me es imposible no aludir a quien me ha aludido. Quiero decir que esta discusión ya se dio en el recinto. Para el diputado Latendorf quedó de una manera y para mí quedó de otra. Pero como tengo una buena predisposición con el diputado Latendorf, en atención a su edad. Y como el otro día dije que, realmente, esperaba que en el largo camino que le espera en el desierto, alguien le alcance un vaso de vino...perdón, de agua...
-Pido que se corrija, diputado- le espeta Felgueras, presagiando la tormenta.
Para tranquilizar a Neptuno (y también a Baco), Finvarb rectifica: -A efectos de estrechar lazos, retiro la expresión "de vino" y solicito que quede "de agua".
Salud.