Publicado: 07/12/2004 UTC General Por: Redacción NU

Ya es ley el Presupuesto 2005

Luego de seis horas de debate, la Legislatura porteña aprobó por amplia mayoría el Presupuesto 2005, por el cual se destinarán más de 5.600 millones de pesos a los gastos de la Ciudad de Buenos Aires. Los incrementos más importantes se hicieron en el área de Obras Públicas y Desarrollo Social. La izquierda votó en contra
Ya es ley el Presupuesto 2005
Redacción NU
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Este martes la Legislatura porteña aprobó por 43 votos afirmativos y ocho negativos el proyecto de Ley de Presupuesto 2005 de la Ciudad de Buenos Aires. Fueron seis horas de debate, aunque las tres iniciativas que se consideraron ya estaban sumamente consensuadas.

Votaron en contra del Presupuesto Héctor Bidonde, Sergio Molina, Daniel Betti (Bloque del Sur); Vilma Ripoll (Izquierda Unida); Susana Etchegoyen (19 y 20 de Diciembre); Beatriz Baltroc (Autonomía Popular); Tomás y Rubén Devoto (Movimiento por un Pueblo Libre). Mónica Bianchi (Autonomía Popular) decidió apoyar la sanción de la norma, pese a que votó en contra de la Ley Tarifaria y de las modificaciones al Código Fiscal.

El presidente de la Comisión de Presupuesto, Jorge Giorno (Partido de la Ciudad), afirmó que "estamos proyectando para el año que viene un presupuesto sensiblemente mayor al del 2004, ya que estamos hablando de 5.693 millones de pesos, que resultan de los incrementos producidos por las modificaciones realizadas por los miembros de este Cuerpo al proyecto original. Son 4.083 millones de pesos destinados a Gastos Corrientes, 1.433 millones de pesos destinados a Gastos de Capital y 176 millones de pesos destinados al pago de intereses de la Deuda Pública".

Créase o no, fueron varios los legisladores del Partido de la Ciudad que decidieron unirse a Giorno en las exposiciones. Fue así que el presidente de la Comisión de Justicia, Julio de Giovanni, aseguró que "es necesario que los legisladores demos la discusión sobre una nueva Ley de Compras y Contrataciones, así como avanzar en un verdadero Presupuesto Participativo".

De Giovanni explicó, además, que se decidió "respetar la reducción de la partida presupuestaria para el Consejo de la Magistratura establecida por el Ejecutivo, pese a la ampliación pedida por los consejeros. Esta medida fue tomada frente a las deficiencias demostradas por el Consejo para gestionar y administrar los recursos. De todas maneras, se aprobará una partida especial de seis millones de pesos para un aumento al personal de la Justicia".

El diputado Diego Santilli, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Legislatura y uno de los creadores de la ley que reduce un 10 por ciento las cuotas de ABL y Patentes a los vecinos cumplidores, señaló que "en la Ciudad, desde el año 1997 al 2005 el gasto en vivienda y urbanismo se multiplicó por seis (pasó de 42 millones de pesos a 311 millones); lo destinado a asistencia social triplicó su presupuesto (pasó de 101 millones de pesos a 322 millones), el aumento en educación fue de un 73 por ciento (de 924 millones de pesos a 1603 millones) y el de salud, un 58 por ciento (de 835 millones de pesos a 1324 millones)".

Según Santilli, "si comparamos, la Ciudad de Buenos Aires gasta 12 puntos porcentuales más que el promedio de las provincias en gasto social y 10 puntos más en servicios económicos (industrias, transporte, ecología, turismo, servicios urbanos). Para financiar el funcionamiento del Estado, la Ciudad gasta 13 puntos menos que el promedio de las provincias. Y en deuda pública está un punto porcentual por debajo de tal promedio".

A su turno, Baltroc manifestó que "el Presupuesto no hace más que repetir la matriz de los anteriores. La Ciudad supuestamente tendrá un incremento en el área de vivienda, pero es totalmente insuficientes y está destinado a las grandes empresas constructoras. Por otra parte, la gran obra del Gobierno es el anillo vial que implica un otorgamiento de facultades extraordinarias a AUSA".

A continuación Ripoll sostuvo: "Nos oponemos a la esencia del Presupuesto 2005, porque no hace otra cosa que reafirmar las privatizaciones. Tampoco blanquea los salarios ni garantiza la estabilidad laboral de los trabajadores. Ibarra lanzó una campaña publicitaria en la que afirma 'Buenos Aires 10, Buenos Aires bien de todos', pero no es 10 ni es de todos, sino de unos pocos, los mismos de siempre".

En tanto, el presidente del bloque kirchnerista Frente para la Victoria, Diego Kravetz, aseguró: "Vamos a apoyar el paquete presupuestario porque consideramos que sigue los lineamientos que persigue el Gobierno nacional para continuar con el crecimiento sostenido de la Ciudad. Hoy este distrito corre con más ventajas que el resto de los municipios del país, porque se financia en un 90 por ciento con ingresos propios. Esto no está de todo aprovechado en el Presupuesto, porque habría que modificar la lógica del gasto en pos de políticas económicas más activas. Que se destine sólo un 0,44 por ciento del gasto a la Secretaría de Desarrollo Económico es preocupante".

Tomás Devoto, por su parte, expresó que "este proyecto de Presupuesto no es ajeno a las políticas económicas nacionales, porque hay en la Ciudad un 12 por ciento entre desocupados y subocupados". El diputado porteño cuestionó, además, las políticas que se llevan adelante en lo que hace a vivienda y al uso del espacio público.

Por su parte, el diputado Jorge Enríquez (Juntos por Buenos Aires) explicó que "el Ejecutivo ha eliminado la cláusula que indicaba que las patentes a abonar se mantenían en los valores del año 2003, esto producirá que en mucho casos las patentes aumentarán sin necesidad de aumentar la alícuota, por el aumento nominal que se ha producido en cierta gama de vehículos usados. El sector más afectado va a ser el de los coches de no mucho valor que como todos sabemos pertenecen a la clase media más baja, que son los más perjudicados en sus recursos por la crisis. Esto ha sucedido por la reactivación del mercado del usado, pero bien sabido es que, a valores constantes, los automotores valen menos".

"Con relación a los gastos en publicidad -agregó- debemos decir que produce escalofríos la cifra de este presupuesto, pues supera los 50 millones de pesos, con un crecimiento superior al 100 por ciento con respecto al presupuesto en vigencia. ¿Será porque el 2005 es un año electoral? Por otra parte, encontramos 241 millones de pesos destinados a contratos de locación de servicios, típica figura tras la cual se encuentran los gastos políticos encubiertos en contratos fuera del presupuesto oficial asignado a personal".

"No queremos el Estado ausente de los '90, pero también rechazamos el Estado paquidérmico de los '80. No se trata de pensar que ahora administraremos bien los gastos del Estado; sino simplemente reducirlo. No será que llegó la hora de bajar impuestos, y aliviar el bolsillo del habitante de la Ciudad", finalizó Enríquez.

Bidonde expresó, entre otras cosas, que "si bien se aumenta el presupuesto en más de 1.500 millones de pesos, no se avanza en solucionar la crisis social que padece gran parte de la Ciudad. Además, hay aproximadamente 971 millones de pesos sin asignación presupuestaria".

En nombre del bloque socialista, el diputado Norberto La Porta señaló: "En lo que hace al contexto general del presupuesto, nos satisface que se ponga el acento en la obra pública y en los aspectos sociales. De esta manera, no sólo se apunta a resolver los graves problemas sociales que sufre la Ciudad, sino también a generar puestos genuinos de trabajo. Lo que nos atemoriza es la subejecución y la falta de ejecución presupuestaria que se observa en la gestión del Gobierno porteño".

El diputado Fernando Cantero (ARI) explicó: "Nuestro bloque va a acompañar la sanción del Presupuesto, pese a que tenemos algunas diferencias con el proyecto del Ejecutivo. Lo que no vamos a apoyar es la aprobación del Código Fiscal y de la Ley Tarifaria, porque consideramos que sigue la impronta de la Ley de Responsabilidad Fiscal impuesta por el Gobierno nacional".

En cambio, el diputado kirchnerista Ariel Schifrin (Confluencia) afirmó: "Dicen que aumenta el gasto social, pero no nos dan la estructura de costos. Dicen que aumenta el gasto en obras públicas, pero tampoco nos dan la estructura de costos. Por otra parte, el impuesto a los Ingresos Brutos es regresivo, procíclico y debería avanzarse en un tributo alternativo".

Por su parte, la diputada ibarrista Laura Moresi (Frente Grande) aseguró que "el trabajo presupuestario de la Ciudad es serio, inteligente, interpreta problemas y genera las condiciones de recursos para afrontar las distintas erogaciones de la gestión. Cuatro años y cuatro meses de gestión avalan el proyecto de ley de presupuesto de estimación de gastos y cálculos de recursos que hoy presentamos".

En tanto, se decidió reducir las atribuciones que tendrá el Ejecutivo para reasignar partidas presupuestarias. En este sentido, se estipuló que se faculta al Jefe de Gobierno a disponer reestructuraciones presupuestarias que considere necesarias siempre y cuando no supere el cinco por ciento del total del presupuesto anual. Estas facultades no podrán ser delegadas.

Finalmente, la norma sancionada establece que se destinarán 637.569.792 de pesos para la administración gubernamental; 3.629.025.543 para Servicios Sociales (1.323.506.624 para Salud; 1.386.584.329 para Educación; 216.022.943 para Cultura; 322.390.709 para Promoción y Acción Social; 35.475.311 para Trabajo; 311.197.534 para Vivienda; 33.868.188 para Agua Potable y Alcantarillado); 1.129.629.746 para Servicios Económicos (565.802.236 para Transporte; 148.344.106 para Ecología; 6.554.494 para Turismo; 36.402.016 para Industria y Comercio y 672.526.894 para Servicios Urbanos) y 189.529.070 para Deuda Pública, Intereses y Gastos.

Aproximadamente a las 22 horas (el debate terminó a las 2:45 de la madrugada) el hambre pudo más que la discusión parlamentaria, y la mayoría de los legisladores comenzaron a enfilar hacia el Salón Montevideo. Allí el vicepresidente primero de la Legislatura, Santiago de Estrada, había dispuesto unas mesas con sandwiches, empanadas y gaseosa; algo no común en su austera disposición de los recursos.

Asombrados por semejante acción, los diputados se acercaron en masa al Salón. A tal punto que, si bien es necesario que haya en el recinto como mínimo 20 legisladores para poder debatir un proyecto, llegó a haber sólo diez. El poder de la comida puede más que la discusión de las distintas partidas presupuestarias. Más cuando el paquete ya estaba envuelto y con moñito.

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