Conmovedor testimonio de una madre
Cristina Santillán -madre de Jacqueline, una de las 188 víctimas de la tragedia de Once- aseguró que, en estos momentos, no le interesa hablar con el jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra. "Suelo ser una persona educada y en estos momentos me conozco y sé que me manejaría la bronca y no es así con violencia como se deben arreglar las cosas", aseguró.
En declaraciones al programa Puntos de Vista que se emite por La Red, Cristina Santillán, explicó que "hace dos años que con Jacqueline estábamos luchando para esclarecer la muerte de su hermano Hugo, que falleció a manos de una patota. Ella quería justicia para su hermano y yo creo que se lo debo. La corrupción ya me llevó dos hijos. Entonces, quiero creer que alguien va a hacer algo en serio, quiero creerle al Presidente, porque si no las víctimas no solamente van a ser del incendio, sino también van a ser de suicidios.
"Un país en serio -agregó- es en donde cuando uno mata va preso. Y cuando uno asesina o roba una gallina tiene que pagar por esa gallina que robó. Y no que por los amigos y por las coimas todos se laven las manos y se tiren la pelota como lo están haciendo ahora. Para mí todo lo que está diciendo Aníbal Ibarra realmente es una tomada de pelo, es una cargada, porque le tira la pelota a fulano y a mengano. Y así no se soluciona nada".
Por último, Santillán criticó a la prensa porque "sólo mostró la violencia al final de la marcha y no mostró lo emocionante que fue. Ese grupito de descontrolados que fue mandado quizás por los mismos asesinos de nuestros hijos, espero que este jueves no vayan porque nosotros, los padres, no queremos violencia, queremos justicia".
En tanto -asistido legalmente por la "Asociación Civil de Defensa Ciudadana" y con el patrocinio de su presidente, Fabián Bergenfeld- se presentó como querellante en la causa en la que se investigan el origen y los responsables de la tragedia, el padre del redactor de "Crónica TV" Luis Santana, fallecido tras haber actuado heroicamente en el salvataje de numerosas víctimas.
En tal presentación, efectuó imputaciones no sólo contra el detenido Omar Chabán, sino además contra los funcionarios renunciantes Juan Carlos López y Fabiana Fiszbin y contra el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, por considerar que la catástrofe ha estado originada en conductas dolosas y/o culposas, tales como no haber subsanado omisiones e irregularidades que fueran denunciadas por particulares, e inclusive por la Auditoria General de la Ciudad de Buenos Aires. Dejó a salvo su facultad de ampliar la acusación contra todos aquéllos que resultaran responsables, directa o indirectamente, por la muerte de su hijo.