Publicado: 06/09/2006 UTC General Por: Redacción NU

Actuar con la salud de los enfermos

El conjunto teatral “Payamédicos” ayudan a los pacientes de los hospitales públicos a transitar la vida lo mejor posible. El doctor José Pellucchi comanda el conjunto de facultativos y actores que también hacen la obra “Cartón, cartón”
Actuar con la salud de los enfermos
Redacción NU
Redacción NU

El doctor José Pellucchi entre sus múltiples trabajos es médico especialista en terapia intensiva, ecografista, psiquiatra, psicoanalista y actor. Es el creador del conjunto de profesionales y estudiantes de medicina que hace un lustro le dan vida a “Los Payamédicos”. Ellos son quienes van a actuar en nosocomios públicos, y le ponen calidez a la existencia de los enfermos de toda gravedad. El conjunto también lo integran Héctor Bruno, Luca Bruno, Federico Codina, Pamela Patallo, Violeta Pérez Bromberg, Verónica Reyes y Celeste Velasco, quienes todos los viernes, desde las 23, le dan vida a la pieza “Cartón, Cartón” en la sala Tadrón (Niceto Vega 4802). Allí desde esa propuesta se busca exhibir la dureza de nuestro sistema hospitalario, pero con un toque de humor.

-¿Cómo nace “Payamédicos” y danos tu óptica de la función social que cumplen?

-“Payamédicos” nació hace cinco años, pero tiene raíces anteriores con médicos de varios hospitales que hicimos prevención de SIDA, adicciones, vacunaciones, violencia familiar desde varios aspectos que ligan la medicina con lo social. Eso es más efectivo que poner carteles que digan “No te drogues”, y otra cuestión es exhibir las consecuencias reales que tiene algo desde un escenario. Más tarde conocí a Andrea Romero que venía de Europa, y tenía conocimientos de los payasos en los hospitales. Ella es psicóloga y pediatra y así formamos el grupo.

-Sos médico especialista en terapia intensiva, psiquiatra y psicoanalista, ¿De qué forma podés utilizar tus conocimientos dentro del grupo de teatro?

-Algunas cosas las hago porque me encanta la medicina, y no tienen nada que ver con los “Payamédicos”. Igual hay algunas cuestiones que sí las entrecruzo. Por ejemplo, estoy abordando el tema de la memoria mediante entrenamientos y recuperación. Allí mediante juegos teatrales ligo cosas tan sensibles como el arte con la neurociencia.

-“Payamédicos” no sólo actúa en hospitales sino en centros culturales, villas, entre otros espacios. ¿Qué realidad percibís en esos ámbitos pero que en general pasa desapercibida ante la mirada general de la sociedad?

-Con el grupo “Payamédicos” hemos tenido la suerte de entrar hasta en la vida de los indios mapuches o en las favelas en Brasil, siempre desde el clown que esta aggionardo y es muy tierno. El hecho es generar pensamientos en la gente y en la pieza actual que llevamos adelante “Cartón, cartón”, el tema de la discriminación es importante, y hasta espectadores que han venido a vernos con militancia social de años, después de ver la obra nos dijeron “Yo pensé que no discriminaba y ahora me doy cuenta que sí” son reflexiones que no pueden pasar por alto y son interesantes.

-¿Qué logros obtuviste desde lo humano con el grupo y deseas rescatar?
-Transitamos un montón de cosas. Más allá de progresos que han tenido algunos pacientes, gracias a nosotros que somos una medicina complementaria y no alternativa bajo fundamentos científicos. Sin dudas, aquello que más me sorprendió, es algo que se escapa a todos los registros y fue ver a un paciente morirse riéndo.

-Tratar con enfermos de toda clase incluso terminales no te es ajeno en la medicina, pero desde la faz humana ¿Cómo hacés para manejar esas cuestiones?

-A veces curamos, y en otras ocasiones acompañamos trabajando con todas las edades y patologías, hasta tratamos pacientes en coma, porque se descubrió que las personas no pueden expresarse pero perciben el medio externo. Hubo internados que todo el mundo daba por muertos y “Payamédicos” les recitaba poemas o les hacíamos escuchar música y luego se recuperaron, y hasta se acordaban de esos hechos aunque parezca increíble, esto pasó en el Hospital Udaondo. Después están quienes no despiertan, pero no se mueren tan solos, y hay que imaginarse a alguien que fallece sin poder expresarse pero captando todo lo que pasa en su entorno.

-Entre las temáticas que aborda la pieza “Cartón cartón” aparece la soledad que hay en los hospitales pero desde varios aspectos...

-En “Cartón Cartón” hay poco texto, es un teatro de imagen donde se pueden mezclar cosas bellas y duras a la vez. Así aparecen desde la hermosura de un cuerpo femenino que tiene una herida grave y son contrastes cotidianos que vemos en los hospitales.

-¿Después en la propuesta también aparecen detalles que salen del imaginario popular sobre qué pasa en los nosocomios y todo ese submundo?

-Sí, hay algo de eso en la pieza. Uno de los mitos es la relación que hay entre médicos y enfermeras. Igual la realidad supera ampliamente la fantasía, igual no puedo adelantar mucho porque la gente tiene que venir a ver la obra. Por ejemplo, la sutilezas que se manejan en la propuesta y la intimidad es otro de los momentos más destacados que hay. Me pasó a mí, un día me estaba afeitando en el baño aprovechando el horario de visita de terapia intensiva. De pronto, entra al baño un familiar y en unespacio tan íntimo que te vean así es singular y bizarro.

-Además se exhiben entre otras temáticas la burocracia, y la discriminación hacía los pobres...

-La crítica es al sistema de salud y político en general. Todos los que componemos esto somos parte de esos eslabones más siniestros de nuestra sociedad. La pieza la escribí hace cinco años, y surgió la idea de mostrar a alguien más allá que el cartonero que puede ser cualquier persona pobre, y que no conoce los códigos que se manejan en los hospitales públicos.

-¿Cómo sigue “Cartón cartón” porque sabemos que hay muchas propuestas para ir a diversos lados?

-Exacto, hay perspectivas de hacer viajes por el interior del país y el exterior, ya hay algunas tratativas pero tenemos tantas actividades que nos resulta complicado todo. Ahora por ejemplo, estoy por irme seis fines de semana a formar “Payamédicos” a Neuquén que lo auspicia la Liga de la Lucha Contra el Cáncer de esa provincia. Mientras tanto seguimos trabajando gratis en tres hospitales en el Muñiz, Udaondo y Clínicas. Además hay posibilidades de hacer cosas en Rosario, Tucumán y Mendoza.

-No debe ser sencilla tu vida con la multiplicidad de actividades que abordás...

-La verdad que se me complica bastante. Por un lado, trabajo como psiquiatra en mi consultorio y soy director médico de la Fundación Candil donde se rehabilitan adictos. Después hago ecografías en dos instituciones privadas, más mis tareas en terapia intensiva en el Udaondo y en el Hospital Borda en la guardia. A eso hay que sumarle mis talleres de “Payamédicos”, que no son pocos.

Noticias Relacionadas

Más de Redacción NU