Aún no es habitable el edificio del Fuero Contravencional y de Faltas
El primer día de diciembre jurarán los recientemente designados fiscales, defensores, jueces de primera y segunda instancia que constituirán el Fuero Contravencional y de Faltas de la Ciudad. Las obras en el edificio que les está destinado, ubicado en Tacuarí 138, deberían estar concluidas y las oficinas equipadas con las computadoras y los muebles adecuados, pero NOTICIAS URBANAS constató que no es así: los trabajos en el edificio no terminaron y hay denuncias policiales por el robo de piezas a numerosas computadoras.
El edificio aún no está en condiciones y las obras continúan, pese a que en su frente carece de los carteles obligatorios que toda obra debe tener colocado indicando la empresa que la realiza y su representante técnico, así como también el director de obra, el metraje y el expediente municipal de referencia.
El edificio de la calle Tacuarí viene signado por la ilegalidad desde que hace tres años el anterior Consejo de la Magistratura lo compró en 2.250.000 dólares en forma directa a una "prestanombre no propietaria", que en una operación simultánea lo adquirió por 700.000 dólares. Quién fue el que se quedó con la diferencia y además evadió al fisco deberá esclarecerlo el juez Ricardo Warley, que tiene a su cargo la investigación judicial, aunque no haya hecho mucho por encontrar a los responsables.
Asimismo, hace más de tres años los anteriores consejeros adquirieron las computadoras para este fuero por compra directa y urgente a una empresa inexistente, denominada "Floppy System", que les cobró 400.000 dólares. Los equipos permanecieron en un depósito durante este tiempo y en el ínterin "desaparecieron" numerosas piezas, entre ellas varios monitores. Este hecho motivó la intervención de la Comisaría 1ª y fue caratulado como "hurto calificado". Al respecto se labró un sumario administrativo que lleva el numero 131/03, a través del que se responsabiliza de las irregularidades al ex director presupuestario Jorge Luis Suárez, quien fue el que se hizo pasar por abogado durante más de dos años hasta que fue descubierto y denunciado.