Publicado: 29/11/2004 UTC General Por: Redacción NU

Febriles negociaciones para sancionar la Ley de Comunas

Todavía no hay 40 votos y los tiempos se acortan. La Legislatura porteña se comprometió a aprobar la demorada Ley de Comunas antes de sancionar el Presupuesto 2005, cuyo tratamiento está previsto para el próximo lunes. Por primera vez desde que se sancionó la Constitución de la Ciudad, hay voluntad política de gran parte de los legisladores para consensuar la norma, aunque los compromisos políticos siempre pueden romperse
Febriles negociaciones para sancionar la Ley de Comunas
Redacción NU
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Este martes a las 15 la Legislatura porteña tiene previsto tratar, en sesión especial, el proyecto de Ley de Comunas que cuenta con despacho conjunto de las Comisiones de Descentralización y Participación Ciudadana (que preside el socialista Roy Cortina) y Asuntos Constitucionales (que preside el macrista Helio Rebot).

La Ley de Comunas debería haber sido sancionada, a más tardar, en el 2001 dado que ese era el plazo que establecía la Constitución de la Ciudad. Para ser aprobada se necesitan 40 votos positivos, un número que siempre se estuvo lejos de alcanzar.

La iniciativa consensuada por ambas Comisiones define a las comunas como "unidades de gestión política y administrativa descentralizada con competencia territorial y personería jurídica propia", además establece las "normas de organización, competencia y funcionamiento de las Comunas".

La futura norma tiene como objeto: promover la descentralización y facilitar la desconcentración de las funciones del Gobierno de la Ciudad, preservando su integridad territorial; facilitar la participación de la ciudadanía en el proceso de toma de decisiones y en el control de los asuntos públicos; promover el desarrollo de mecanismos de democracia directa; mejorar la eficiencia y la calidad de las prestaciones que brinda el Gobierno de la Ciudad; implementar medidas de equidad, redistribución y compensación de diferencias estructurales a favor de las zonas más desfavorecidas de la Ciudad; preservar, recuperar, proteger y difundir el patrimonio y la identidad cultural de los distintos barrios; consolidar la cultura democrática participativa; cuidar el interés general de la Ciudad y asegurar el desarrollo sustentable.

En lo que respecta a la división territorial, el proyecto estipula que "la descentralización de la Ciudad se realiza a través de diez Comunas bajo el agrupamiento de barrios", las cuales estarán delimitadas de la siguiente manera: Comuna del Norte: Saavedra, Coghlan, Núñez y Belgrano; Comuna del Nordeste: Colegiales y Palermo; Comuna del Puerto Nuevo: Recoleta, Retiro y San Nicolás; Comuna del Casco Histórico: Balvanera, San Cristóbal, Montserrat, Constitución, San Telmo y Puerto Madero; Comuna del Sur: Boca, Barracas, Parque Patricios, Boedo y Nueva Pompeya; Comuna del Suroeste: Villa Soldati, Villa Riachuelo, Villa Lugano, Mataderos y Parque Avellaneda; Comuna del Centro: Almagro y Caballito; Comuna del Oeste: Liniers, Versalles, Villa Real, Villa Devoto, Villa del Parque, Montecastro, Villa Luro y Vélez Sarsfield; Comuna de las Flores: Parque Chacabuco, Flores, Floresta, Villa Santa Rita y Villa General Mitre y Comuna del Noroeste: Villa Pueyrredon, Villa Urquiza, Villa Ortúzar, Agronomía, Paternal, Chacarita y Villa Crespo.

En cuanto a la integración de las comunas, su Gobierno será "ejercido por un órgano colegiado, integrado por siete miembros, denominado Junta Comunal. Los miembros de la Junta Comunal serán elegidos, en forma directa y con arreglo al régimen de representación proporcional que establece la ley electoral vigente, por los ciudadanos domiciliados en la Comuna. Los miembros de la Junta Comunal duran cuatro años en sus funciones. Si fueran reelectos no pueden ser elegidos para un nuevo período sino con el intervalo de cuatro años".

Respecto a la participación vecinal en todo este proceso, la futura norma establece la creación "en el ámbito de cada Comuna, del Consejo Consultivo Comunal como organismo consultivo y honorario de participación popular". El mismo estará "integrado por representantes de entidades vecinales no gubernamentales, partidos políticos, redes y otras formas de organización con intereses o actuación en el ámbito territorial de la Comuna. No perciben remuneración ni compensación económica alguna por sus servicios".

Para la coordinación entre el Poder Ejecutivo y las Comunas, el proyecto prevé la creación del Consejo de Coordinación Intercomunal que "es el órgano de discusión y consenso de las políticas entre las Comunas y el Gobierno Central. El Consejo es presidido por el Jefe de Gobierno o el Jefe de Gabinete, en su defecto y a falta de éste por el funcionario que el mismo designe, quien no puede ejercer un cargo inferior al de Secretario, y se encuentra integrado por los Presidentes de cada una de las Juntas Comunales".

Si bien el despacho tiene gran nivel de respaldo, posee algunas disidencias parciales. Sin duda, los temas que más controversia generaron y generan son la cantidad de comunas a crear y la fecha del debut electoral donde serán elegidos los siete miembros de cada Junta Comunal, tal como establece la Carta Magna porteña.

La propuesta que, por el momento, tiene mayor consenso es la que establece la creación de diez Comunas (reuniría poco más de 20 votos confirmados), aunque hay posiciones que quieren desde ocho hasta 46. Según fuentes legislativas "se llegó al número de diez pensando no sólo en no desintegrar los barrios, sino también en la practicidad de la norma. Es necesario tener todos los aspectos correctamente evaluados para definir cuántas Comunas se deben crear, porque no vaya a ser que por crear demasiadas, puedan perder competencias".

"Por ejemplo -añadieron- si hay 46 Comunas tranquilamente puede pasar que una licitación pública para realizar el bacheo quede desierta porque no haya empresas interesadas en bachear 10 manzanas. Esto implicaría que sea el Ejecutivo el que tenga que hacerse cargo del tema".

En lo que respecta a la fecha de los primeros comicios, los acuerdos están mucho más verdes. Aunque es facultad del Poder Ejecutivo fijar la fecha electoral, la norma puede plantear el momento en que deberán asumir las autoridades de las Juntas Comunales. Es en este punto donde empiezan a jugar otros intereses que tienen que ver con las posibilidades electorales de cada partido político con vistas al 2005 y 2007.

"Hay quienes plantean que las elecciones sean el año que viene porque se estuvo mucho tiempo en mora con la sanción de esta norma y otros porque consideran que sería mejor porque en los papeles tienen más chances de obtener buenos resultados. También hay quienes quieren que sean sí o sí en el 2007. Creo que lo ideal sería el año intermedio", afirmó una diputada porteña.

Lo que sí está muy claro es que realizar las elecciones en el 2005 no beneficia a los partidos políticos que poseen una gran estructura basada en las circunscripciones electorales vigentes, dado que el esquema de la Ciudad va a variar según el número de Comunas que se establezcan. Esto, sin duda, también embarra la cancha.

Por otra parte, cabe mencionar que entre marzo y septiembre, más de 5.000 porteños y alrededor de 700 organizaciones intermedias tomaron parte de las 46 reuniones organizadas en escuelas públicas de cada uno de los barrios recorridos por la Comisión de Descentralización y Participación Ciudadana de la Legislatura para elaborar, en conjunto, un proyecto consensuado de Ley de Comunas.

El presidente de la Comisión, Roy Cortina, expresó que "se trata, en efecto, de un proceso inédito: es la primera vez que una comisión de la Legislatura funciona regularmente fuera de su ámbito habitual y en el marco de una convocatoria de esa amplitud. Pero, además, a partir de la participación ciudadana -tantas veces declamada- se le está dando el marco adecuado al tratamiento de una iniciativa que, por su importancia estratégica, configura una refundación política de la Ciudad".

"Estamos frente a un debate central, si se quiere, tan importante como el que precedió a la sanción de la Constitución de la Ciudad, porque aquí también está en juego el modelo de Estado que queremos construir. Porque las comunas no serán reparticiones administrativas, sino organismos de gobierno que, por su propia naturaleza, combinarán ámbito territorial, autoridades electas y capacidad de decisión local en materia de políticas públicas", agregó.

En el mismo sentido, otro de los integrantes de la Comisión, el diputado macrista Rodrigo Herrera Bravo (Frente Compromiso para el Cambio), aseguró: "Estamos buscando los consensos necesarios para responder con el compromiso que personalmente adquirimos. Trabajamos intensamente durante todo el año para que esta ley pueda sancionarse y así, cumplir con otra de nuestras promesas de campaña".

En tanto, el presidente del Bloque ARI, Fernando Melillo, afirmó que "la peor Ley de Comunas es aquella que no se sanciona y la Ley de Comunas más perfecta en teoría no garantiza por sí sola el buen desarrollo de las mismas. Esta norma requiere 40 votos, por ello es importante lograr los consensos para desbaratar las maniobras de quienes, por especulación electoral o porque no quieren ceder cuotas de poder, impidan u obstaculicen la sanción de la ley o bien su puesta en vigencia el año que viene para dar finalmente cumplimiento a la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

Por su parte, el legislador kirchnerista Milcíades Peña (Confluencia) explicó que "el concepto de matriz presupuestaria basada en indicadores sociales para la distribución equitativa de los recursos lo propuse en el inicio del debate en los barrios. Es quizá la mayor de las reivindicaciones sociales posibles en esta ley ya que se rompe el esquema de reparto en virtud de la recaudación, y el concepto de igualdad para adecuarlo a la equidad social. En mi proyecto el texto es aún más extenso y tiene en cuenta cinco parámetros taxativos que garantizan esta equidad: la reparación histórica de las desigualdades de inversión del Ejecutivo en la zona sur; los requerimientos de la emergencia social; los indicadores poblacionales; la cantidad de veredas y espacios verdes y el presupuesto suficiente para el funcionamiento administrativo y la participación popular".

En tanto, la diputada Alicia Bello (Frente Compromiso para el Cambio) se refirió, entre otras cosas, a que "la Constitución no definió la escala demográfica pero si garantizó su equilibrio. Con ocho comunas tenemos 375.000 habitantes por cada una, con diez 300.000. Con doce llegamos a un equilibrio de 250.000 que garantiza mayor cercanía del ciudadano con las autoridades. Luego si avanzamos más es necesario dividir barrios existentes. Con 16 se desintegran Palermo y Recoleta; en 20 hay que desintegrar Caballito y así sucesivamente".

El diputado Juan Manuel Velasco (Espacio Plural) aclaró que "lo ideal es que se respeten las identidades barriales y que, en base a la Ley de Barrios, se definan 46 Comunas. Ahora bien, para nosotros lo más importante es que la Ley de Comunas salga, por lo que estamos dispuestos (junto con su compañera de bloque María Eugenia Estenssoro) a aceptar el número de Comunas que tenga más consenso. Lo que sí queremos es que se introduzca una cláusula que establezca que, si una cantidad determinada de vecinos pide que se reconozca su identidad barrial como una Comuna y logra en un referéndum obligatorio y vinculante que los demás vecinos lo ratifiquen, la Legislatura se vea obligada a crear esa nueva Comuna".

Por lo pronto, fuentes consultadas por NOTICIAS URBANAS de varios partidos políticos coincidieron en manifestar que "hay poco más de 40 voluntades que consideran necesario sancionar la Ley de Comunas este año". De todas maneras, también afirmaron que "es muy probable que la norma se apruebe en general este martes pero que la discusión en particular se realice más adelante, ya que hay puntos donde todavía no hay acuerdo".

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