Ibarra y Carrió se disponen a "barajar y dar de nuevo"
Aníbal Ibarra y Elisa "Lilita" Carrió, tras la decisión de la jueza María Servini de Cubría, que postergó las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, resolvieron "barajar y dar de nuevo" en las listas de diputados de Fuerza Porteña. Al menos así será en cuanto a los nombres que propuso el PARI.
La clave de estos movimientos está en que Ibarra y Carrió recompusieron en los últimos tiempos su relación, que el año pasado estaba algo deteriorada a causa de algunos chisporroteos, que no siempre fueron provocados por ellos dos.
En las cercanías de Carrió aceptan que habrá cambios en las listas, aunque aseguran que ésta no cuestiona ni cuestionará los espacios que ocupan otras fuerzas en la coalición, ni siquiera los de sus ex amigos socialistas. "Lilita" quiere que ahora, que el tiempo no acota las negociaciones, sea incorporado en un lugar expectante Fernando Melillo, que ella quería que formara parte de la lista original y que, debido a la actitud de algún dirigente, que la chaqueña consideró como extorsiva, fue dejado entonces a un lado.
"Lilita" entiende que en el cierre de listas con Fuerza Porteña, en su propia fuerza hubo, cuando menos, "desprolijidades", injusticia con algunos dirigentes y procedimientos de selección poco claros. Por esas razones es que quiere revisar las postulaciones y, quizás, quitar a algunos que recibieron premios que ella considera excesivos.
Para colmo, el fin de semana último, Mario Cafiero, organizó un encuentro con una serie de dirigentes que se fueron del PARI, disconformes con algunas actitudes de la legisladora chaqueña. Los ARIDOS -así se llaman a sí mismos, con alguna ironía- se mantendrán como un espacio disidente, aunque no se proponen migrar hacia la intemperie, lo que hace suponer que lamerán sus heridas en las cercanías del partido que es el motivo de sus desvelos.
El 10 de diciembre de este año asumirán los nuevos diputados nacionales, que serán elegidos en el transcurso de los meses venideros. Desde ese día Carrió no será más diputada y se radicará definitivamente en Buenos Aires, desde donde decidirá su futuro político. Para empezar, se tomará dos años para delinear la construcción del PARI en todo el país, especialmente en la Capital. Entretanto, Rafael Romá -uno de los pocos integrantes del partido que alguna vez pasó por el poder y es uno de sus nexos con el presidente Eduardo Duhalde - tomará un rol más activo en la conducción del bloque en el Congreso Nacional.