Telerman le apuntó al "cafishio"
El vicejefe del Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman, sentenció este lunes que el Código Convivencia recientemente sancionado debió haber apuntado "al negocio de la prostitución" en lugar de a quien la ejerce, a quien definió como una "víctima" de los "cafishios".
Por su parte, Aníbal Ibarra admitió que "algunas normas" de los puntos más polémicos del Código que la Legislatura terminó de aprobar en la madrugada del pasado viernes podrían ser rechazadas por el Ejecutivo. El jefe porteño anunció que, en los próximos días, analizará "detenidamente" la posibilidad del veto, sobre todo con lo relacionado a las marchas callejeras y la prostitución.
Ibarra consideró que tienen "un pésimo contacto con la realidad" aquéllos que pretenden "que por sancionar con arresto o con multa determinadas conductas" se van a terminar de un día para otro" los cortes de calle y la venta ambulante, ya que "las leyes mágicas no existen".
En relación con las normas que podrían ser rechazadas, Ibarra anticipó que "hay un gran conflicto sobre el corte de calles". "Se multa a aquel que genere estas situaciones y esto tal vez vaya a generar más conflicto que soluciones", precisó.
Con respecto al sexo en la vía pública, Ibarra se inclinó por "una regulación que parta del Estado. No puede haber ninguna actividad al margen de una regulación". Sobre este punto, admitió que es "una opción" instalar una zona roja en Capital Federal, aunque aclaró que esto lo tendrá que determinar el Ejecutivo porteño: "Veremos si es viable".
"Quienes suponen que con unas leyes se transforma mágicamente la realidad, están equivocados, no es así. Hay que hacer un análisis más profundo", precisó.
Luego de un prolongado debate, la Legislatura porteña terminó de aprobar en la madrugada del viernes los puntos más polémicos del Código Contravencional, que incluyen limitaciones para quienes ejercen la prostitución, ya que no puede haber oferta o demanda a menos de 200 metros de viviendas, escuelas y templos.
En dirección a los legisladores, Telerman sostuvo a Radio Del Plata que "deberíamos apuntar fuertemente, y de hecho el Gobierno así lo hace, al negocio de la prostitución, al proxeneta, al cafishio. Yo sería mucho más fuerte las redes de prostitución".
"Para mí, quien ejerce la prostitución no deja de ser una víctima. Lo que me hiere es saber que hay gente en estado de prostitución", finalizó el vicejefe.
"Si alguien pretende que por sancionar con arresto o con multa determinadas conductas, se va a terminar de un día para otro, llámese, corte de calles, llámase venta ambulante, la verdad que tiene un mal contacto con la realidad o un pésimo contacto con la realidad", señaló Ibarra. Al ser consultado sobre la problemática de la instalación de una "zona roja", el jefe de Gobierno consideró que ese punto "puede llegar a ser conflictivo, pero no es un tema que me asusta, o lo que más uno tiene prevenciones".
"Así como no puede haber talleres mecánicos en cualquier lado, no puede haber tintorerías industriales en cualquier lado, tampoco una actividad como la oferta de sexo se puede definir por aquellos que la realizan", ilustró Ibarra.