Publicado: 23/06/2006 UTC General Por: Redacción NU

Escrache sorpresa a talleres clandestinos

El dirigente del centro comunitario de Parque Avellaneda "La Alameda", Gustavo Vera, informó que se escracharán dos talleres textiles en los que se trabaja en condiciones infrahumanas. Además habló sobre lo realizado por el Gobierno de la Ciudad tras el incendio de un taller en el barrio de Caballito que produjo la muerte de seis personas
Escrache sorpresa a talleres clandestinos
Redacción NU
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A través de un comunicado de prensa el dirigente del centro comunitario de Parque Avellaneda "La Alameda", Gustavo Vera, invita este viernes 23, a las 17, "a salir de La Alameda (Directorio y Lacarra) a escrachar a dos talleres de la zona Floresta-Mataderos".

Vera tomó protagonismo sobre la cuestión de los talleres textiles de la Ciudad tras la denuncia realizada el año pasado en la Defensoría del Pueblo.

Se denunció en el organismo porteño que en cientos de estos lugares de trabajo se violan las leyes migratorias y se trabaja en condiciones de servidumbre. La violación a los derechos humanos que padecen miles de inmigrantes de países limítrofes tomaron notoriedad en los medios de comunicación tras el incendio de un taller en el barrio de Caballito, que provocó la muerte de seis personas, entre ellas, cuatro menores.

"Uno de los talleres trabaja para una importantísima marca de indumentaria y otro que, pese a las inspecciones y clausuras que sufrió, sigue explotando tan indignamente a los costureros como antes. No son los únicos, claro. Pero para muestra, sobra un botón", planteó el dirigente que fuera denunciado, junto a la defensora del Pueblo, Alicia Pierini, por el juez Norberto Oyarbide por el supuesto delito de falsa denuncia en el caso del trabajo esclavo en la Ciudad.

El dirigente de la Alameda criticó al Gobierno porteño: "No ha llegado a asistir a más de un centenar de costureros, dejando al resto a la deriva. Apenas ha clausurado 269 y denunciado a la justicia menos de 30 casos. Con el agravante de que en la mayoría de los talleres clausurados los dueños optaron por mudarse o incluso continuar desarrollando su actividad en los mismos términos esclavistas a pesar de la faja de clausura. Al día de la fecha no hay ningún tallerista preso, ni una sola máquina decomisada, ni una sola marca que haya sido sancionada por su corresponsabilidad penal en las condiciones de trabajo de los talleres como lo establece la ley 12.713".

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