Qué piensa Macri después de Cromañon
Mauricio Macri sigue meditando sobre su futuro, aunque por lo pronto tiene una certeza: el próximo jueves se trasladará, con parte de su equipo, rumbo a la costa bonaerense para hacer caminatas proselitistas a las playas de Pinamar, Villa Gesell, San Bernardo y San Clemente. En tanto, por estos días, evalúa dos puntos: quedarse en territorio porteño y, también, cómo será el armado electoral del macrismo en Tucumán, Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba para el 2005, territorios en los que aspira a presentarse con su partido.
La tragedia de Cromañon trastocó el escenario porteño; postergó lanzamientos de campaña y modificó muchas decisiones, y no sólo en el oficialismo. Afectado o no por el nuevo escenario, lo cierto es que Mauricio Macri está, hoy por hoy, más cerca hoy de presentarse este año en Capital que de activar la alternativa bonaerense.
Algunos datos objetivos lo alientan: la ausencia de un candidato oficialista fuerte y la debilidad de Aníbal Ibarra, después de la tragedia de la disco.
Según sus voceros de confianza, sin embargo, no hay aún en Macri una definición clara al respecto ya que -y esto no se ha modificado- las elecciones de 2005 son, para el empresario, sólo una escala en su deseo final: disputarle el sillón presidencial al kirchnerismo en el 2007.
En tanto, en su agenda política figura para la próxima semana un viaje a Córdoba.
Más tarde, el 4 de marzo, el presidente de Boca irá a Gualeguaychú. En ambos territorios, Córdoba y Entre Ríos, Macri quiere hacer pie, con la mira puesta en convertir a Compromiso para el Cambio en un partido nacional.