Municipios, laboratorios para la democracia
“La visión cesarista, decisionista, de cómo ejercer el poder en la Argentina es compartida por muchas personas. Y es esa visión lo que genera lo que yo llamo democracia delegativa en América Latina; esto significa que yo voto cada tanta cantidad de años y le entrego todo el poder al gobernante. En ese esquema, la noción de rendición de cuentas o de participación, no existe. De allí que estos foros cívicos, esta experiencia en los municipios, apunte a modificar esa visión del poder para así poder pasar de una democracia delegativa a otra, de mayor calidad, la representativa”, explica el reconocido politólogo, Guillermo O’Donnell, de paso por la Argentina en el marco del Programa Auditoría Ciudadana.
Este programa, llevado adelante por la Subsecretaría para la Reforma Institucional, a cargo de Marta Oyhanarte, apunta a perfeccionar la calidad democrática a nivel de los municipios y se viene ejecutando en etapas. La próxima se lanzará el próximo 7 de marzo, y contará con la participación de numerosos intelectuales que colaboraron en su diseño.
Además de O’Donnell, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Notre Dame, en Estados Unidos, del Consejo asesor también participan otros prestigiosos académicos, como Carlos Acuña, Marcelo Cavarozzi y Osvaldo Iazzetta.
“No es sorprendente que mucha gente no quiera participar en partidos políticos –explica O’Donnell- Pero, en estos foros, la gente manifiesta ganas de participar en otras cosas, y esto también es construir ciudadanía y capital social”.
“Participación democrática es meterte en una comisión de vecinos, ongs, un consorcio. Si vos tenés experiencia en la cooperativa escolar, has aprendido a una serie de saberes, que luego los podés trasladar a tu empresa, gremio o a la política. En el marco de estos foros cívicos también surge la necesidad de reactivar instituciones del municipio que están muy paradas... En fin, la ciudadanía es una tarea de todos los días, molecular, que cada uno construye desde su propio lugar”, destaca O’Donnell, que desde hace años vive y enseña en Estados Unidos.
Este programa se activó en varios municipios del país
–aunque el ensayo no llegó aún a los del conurbano bonaerense-, donde se alienta la participación de la comunidad y el gobierno local, en un foro cívico. Se alienta también a que la ciudadanía evalúe distintos ítems de su intendente, como transparencia, rendición de cuentas, agilidad en los trámites, trato al ciudadano, etc.
Los ciudadanos, entonces, le ponen, de algún modo, una nota a su intendente.
La metodología –en cuyo diseño ayudan, justamente, estos intelectuales- incluye definir algunos ítems, llamados “aspiraciones democráticas”. A estos ideales se los compara con la realidad y luego se intentan caminos para mejorarla.
La tarea del foro también consiste en darle información a la gente para que “vaya modificando esta visión del poder delegativa”, y que se de cuenta que existen múltiples formas de participación, además del voto. Se trata, comenta O’Donnell, de ir compartiendo experiencias de participación en otros país y de brindar instrumentos conceptuales para, por ejemplo, la exigencia de la rendición de cuentas en la gestión pública.
Este programa de calidad democrática nació en Costa Rica, un democracia mucho más previsible que la nuestra. Ahora el desafío será, quizá, trasladar este experimento al planeta K. ¿Dará resulado?